
Tecnología militar
China desarrolla un software capaz de encontrar fallos en cazas furtivos: ¿una revolución en el diseño aeroespacial?
El nuevo programa informático analizó cerca de 300 parámetros del B-21 Raider para descubrir los problemas en el diseño. También se aplicó a otras aeronaves militares.

En un campo donde el sigilo y la invisibilidad son sinónimos de superioridad estratégica, la aparición de herramientas capaces de analizar y optimizar diseños de aeronaves furtivas representa un hito tecnológico. Un equipo de científicos chinos ha desarrollado un sistema de software avanzado, conocido como PADJ-X, que, según su propio estudio publicado en Acta Aeronautica et Astronautica Sinica, puede detectar posibles vulnerabilidades en configuraciones de cazas furtivos avanzados, incluso en uno de los programas más secretos de Estados Unidos, el bombardero B-21 Raider.
Lo que distingue a PADJ-X de otros enfoques tradicionales es su método integral. En lugar de probar parámetros uno a uno (una práctica habitual en optimización aeronáutica) este sistema utiliza algoritmos complejos de optimización adjunta para evaluar cientos de variables simultáneamente. En la simulación realizada sobre una configuración tipo B-21, el equipo chino aplicó 288 parámetros, lo que permitió identificar áreas donde la aerodinámica y la estabilidad podrían no ser óptimas según los criterios del propio modelo, aunque los detalles exactos de los datos usados siguen clasificados.
La capacidad de PADJ-X radica en su potente plataforma “todo en uno”, diseñada específicamente para analizar y mejorar aspectos que determinan la firma radar, el rendimiento aerodinámico e incluso la forma en que las ondas de choque se distribuyen alrededor de un fuselaje a altas velocidades.
El uso de optimización adjunta, un método matemático avanzado, ayuda a calcular rápidamente la dirección más favorable para todos los parámetros de diseño, reduciendo enormemente los costos computacionales en comparación con simulaciones convencionales que deben iterar demasiadas veces para acercarse a una solución eficiente.
El interés generado por estos hallazgos radica, precisamente, en la naturaleza competitiva y clasificada de la ingeniería furtiva. Programas como el B-21 Raider son parte de los activos más sensibles dentro de la industria militar de Estados Unidos, diseñados desde el principio para minimizar su detectabilidad por radar y otros sensores enemigos. Que un software desarrollado en China pueda examinar configuraciones similares y proponer alteraciones para mejorar el rendimiento abre un nuevo frente en el uso de la inteligencia artificial y los modelos computacionales aplicados a la defensa.
Este tipo de herramientas no se limitan al análisis de bombarderos. En el propio estudio también se exploraron simulaciones sobre configuraciones similares al X-47B, un avión no tripulado furtivo que fue cancelado en 2015, y se observaron mejoras potenciales en parámetros como el coeficiente de sustentación y el coeficiente de resistencia, así como reducciones en la firma de radar cuando el software aplicaba sus ajustes.
Otro factor que también distingue a PADJ-X es su enfoque multidisciplinario: más allá de la aerodinámica pura, también puede simular efectos sobre la firma infrarroja, las características de los gases de escape e incluso la distribución de materiales y recubrimientos absorbentes de radar, aspectos que son claves en el diseño de cazas furtivos contemporáneos.
No obstante, hay que poner estos avances en contexto. Los simuladores de optimización no reemplazan las pruebas físicas ni el uso de datos reales de prototipos en vuelo, tanto porque estos últimos están protegidos por acuerdos de confidencialidad militar como porque los modelos computacionales dependen de la calidad de los datos de entrada. Esto significa que, aunque PADJ-X pueda identificar posibles mejoras o debilidades, la validez práctica de estos hallazgos queda condicionada a pruebas posteriores con datos reales y validación experimental.
Aun así, el desarrollo de este tipo de software refleja una realidad inexorable: la inteligencia artificial y las técnicas avanzadas de simulación están redefiniendo cómo se conciben, optimizan y comprueban los sistemas aeroespaciales del futuro. Desde la reducción de la firma radar hasta la mejora de la eficiencia aerodinámica o la gestión térmica de aeronaves supersónicas, herramientas como PADJ-X podrían convertirse en una pieza central de los procesos de diseño de próxima generación.
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