El bote de "Pasapalabra"

Manu y Rosa se lo juegan todo: esto harían con el mayor premio de la televisión

Ambos se enfrentan esta noche por el premio más suculento que recuerda el concurso y ya han desvelado lo que harían con él en caso de recultar ganadores

'El Hormiguero' empieza el mes de febrero entrevistando al concursante vencedor del mayor bote de la historia de 'Pasapalabra'
'El Hormiguero' empieza el mes de febrero entrevistando al concursante vencedor del mayor bote de la historia de 'Pasapalabra'Antena 3

En la noche más esperada del concurso más visto de la televisión, Antena 3 despide uno de los duelos más intensos de su historia reciente. Rosa Rodríguez y Manu Pascual se enfrentan en el prime time de este jueves con un único objetivo: completar “El Rosco” y llevarse los más de 2,7 millones de euros acumulados en el bote de “Pasapalabra”. No es solo un premio. Es el símbolo de un camino largo, minucioso, seguido por millones de espectadores.

Rosa entró en silencio, sin alardes, cuando Manu ya era veterano del plató. A golpe de humildad, constancia y simpatía —y con una afición confesa por la repostería— fue construyendo su lugar. Con 307 programas a sus espaldas y más de 90 empates frente a su rival, Rosaya suma 167.400 euros. Pero su verdadero objetivo siempre estuvo más allá: un gesto hacia sus padres, por todo lo que renunciaron para darle una oportunidad. “Ayudarles a ellos y luego vivir con calma”, dijo sin retórica, en una de sus primeras intervenciones.

En el extremo opuesto del atril, Manu. Psicólogo madrileño, verbo preciso, sonrisa contenida. Más de 400 programas, 265.000 euros acumulados y una idea clara de lo que haría si la suerte —o más bien la letra— le acompaña: “Formar una vida con mi pareja, ayudar a mi familia y seguir estudiando”, confesó en plató. Poca pose, mucha coherencia. Ni derroches ni sueños desbordados. La suya sería una conquista íntima, con los pies anclados al suelo.

Ambos llegarán esta noche a la cumbre de su particular travesía. Antena 3 ha reservado un hueco de honor para el desenlace: una primera entrega vespertina, y el plato fuerte en la franja nocturna tras “El Hormiguero”, que también los recibirá como homenaje. Será el cierre de una etapa televisiva difícil de repetir, no tanto por la cantidad de dinero en juego como por la familiaridad con la que estos dos concursantes se han instalado en la rutina de millones.

Rosa, coruñesa con raíces argentinas, y Manu, nieto orgulloso de una abuela que le enseñó el valor del conocimiento, han sabido conjugar la exigencia del formato con una forma distinta de estar en televisión: más humana, menos impostada. De ahí que el interés no solo esté en quién se lleva el bote, sino en cómo. O mejor dicho: en para qué.

La respuesta, en realidad, ya la han dado. Manu busca construir. Rosaquiere agradecer. El dinero, al final, es solo una forma de lograrlo. Esta noche, el espectáculo será doble: el de las palabras que completan el rosco... y el de los silencios que revelan lo que de verdad importa.