Estreno

«One Piece»: el Going Merry surca por fin la Grand Line

Netflix estrena los ocho episodios de la segunda temporada de la serie basada en el manga de éxito de Eiichiro Oda

«One Piece»: el Going Merry surca por fin la Grand Line
«One Piece»: el Going Merry surca por fin la Grand LineNetflix

El universo de «One Piece», incluyendo el manga original de 114 volúmenes de 1997 de Eiichiro Oda, abarca OVAs, especiales de televisión, videojuegos, obras de teatro, películas de animación y, desde 2023, una de las series de live-action más sorprendentes de Netflix. La plataforma estrena la segunda temporada sin entregar ni un solo rehén. Esta tanda de nuevos episodios es más grande, más bonita y más disfrutona.

Por supuesto, a nadie sorprenderá que la apuesta distópica va en aumento y el mundo de «One Piece» se expande hacia todas las partes posibles de una producción de esta magnitud. La serie es carne de atracón y en esta entrega de ocho episodios se cubren los episodios 97 al 217 del manga, aproximadamente. Esta es una de las razones por la que los más puristas del manga creen que el desarrollo de la serie deja de lado muchos detalles sobre los personajes, importantes para su crecimiento personal, y que se pasan por alto por su adaptación al audiovisual. Tras ponerse cara a cara con su abuelo, el capitán pirata del Going Merry, Monkey D. Luffy (Iñaki Godoy), y sus piratas del Sombrero de Paja, Nami (Emily Rudd), Usopp (Jacob Romero), Roronoa Zoro (Mackenyu) y Sanji (Taz Skylar), emprende el viaje con el que ha soñado toda su vida, sobrepasando la Red Line hasta la Grand Line en busca del tesoro del pirata Gold Roger, el «One Piece». Enseguida vuelven a tener contacto directo con miembros de la banda de los Baroque Works, con resultados, como siempre, más que sorprendentes. En esta segunda temporada, hay más personajes viles, al modo clásico de los enfrentamientos en videojuegos de plataformas, con una espectacularidad en los poderes de las frutas del diablo. Incluso sumarán un miembro más a la tripulación, de manera ocasional, la misteriosa Nefertari Vivi (Charithra Chandran). Tras cruzar el río que sube, sus primeras paradas serán Little Garden y Drum Island, y allí se cruzarán con el resto del reparto formado por Joe Manganiello, David Dastmalchian, Jazzara Jaslyn, Katey Sagal, Werner Coetser y Brendan Murray, Callum Kerr y Rob Colletti.

En esta temporada, el horizonte de exteriores de la serie es una fantasía con una aventura en cada isla, a la que solo se puede llegar tras esperar en la anterior y gracias a una «brújula» especial. Personajes variopintos, grandes peleas y algún misterio siguen estando presentes en las tramas principales, que vuelven a dividirse. Por un lado, seguiremos embarcados en el Going Merry, con encuentros que dejarán poso en la tripulación, ya que esta entrega tiene más tiempo para compartir con los espectadores aspectos más personales de su pasado y de los pensamientos sobre su futuro. También los marines siguen con su trabajo de perseguir a los Sombrero de Paja con dos nuevos agentes llenos de sorpresas.

A toda esta noria de emociones se une un nuevo personaje muy querido y esperado por los lectores del manga, Tony Tony Chopper, que nos dejará a mitad de temporada uno de los momentos más duros, crueles y tristes de la saga. Además, algunas de las pruebas a pasar y de los enemigos a batir no van a ser tan fáciles como en ocasiones anteriores y pondrán a prueba a la tripulación, que incluso tendrá que permanecer unida hasta estando separada.

Luffy sigue siendo el centro de este universo, con las características del héroe optimista clásico, incluso hasta lo irreal. Su viaje interior es la línea principal del argumento, a la que va sumando personas perdidas como hizo Judy Garland en «El mago de Oz». La pasión que Godoy le pone al personaje es sin duda parte del éxito de la serie. Que ningún espectador se extrañe de que no existan temporadas cerradas en «One Piece». Con la cantidad de material existente para adaptar, la serie se convierte en una de las franquicias más rentables de Netflix.

A pesar de que algunos personajes secundarios no hayan sido desarrollados con la suficiente atención debido a las restricciones capitulares, la segunda entrega de «One Piece» contenta a los desconocedores con una sucesión inimaginable de momentos épicos, y rápidamente pasa al siguiente, sin casi tiempo para asimilarlo. Los fanes del manga original tendrán que coger libreta y lápiz para ir apuntando las inconexiones y los detalles faltantes. Lo importante es que «One Piece» sigue consiguiendo que estemos a bordo.

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