El blog del gacetillero

Pensares y sentires de un gacetillero por el mundo, tratando de decir lo que es como es —y no como interesa que sea—, para aupar lo humano, noble y bueno que aún queda esparcido por las esquinas del vivir.

El poder invisible del Rey

true

Sobre el autor

Jesús Fonseca

Periodista, delegado de LA RAZÓN en Castilla y León. Llevo más de cuarenta años viajando por el mundo como corresponsal de prensa, radio y televisión, dedicado a contar noticias, a la crónica, la entrevista, el columnismo y también a la poesía.

Piensan algunos —y tal vez no les falte razón—, que el Rey, cuanto más invisible, mejor. El Rey está presente siempre, pero sin intervenir. Trabaja en la sombra, ciertamente. Se le ve, sobre todo, en días complicados como los que estamos viviendo. Cuando más se necesita una bocanada de serenidad, de ilusión y sensatez. Se ha dicho muchas veces, pero no está de más recordarlo, que un rey no es sólo eso. Es, sobre todo, una Institución. Alguien que trasciende la política. Un rey encarna la Corona, que es la unidad y la continuidad de un pueblo. Si algo está percibiendo el pueblo español, estos días, es que la Corona es una institución que va más allá de los partidos y de sus afanes por conquistar el poder y repartirse el botín. Lo mejor de este Rey, sencillo, cercano, especialmente con los más débiles, es su voluntad de escuchar y comprender. Pero Don Felipe advierte y aconseja también, aunque casi nunca nos enteremos de estas cosas. Está ahí para infundir tranquilidad, para alentar y dar holgura. Lo que no es cualquier cosa, desde luego. Y esto es lo que se percibe, felizmente. Su discreta influencia —ignorada casi siempre—, en vidriosas decisiones económicas, políticas o diplomáticas, es el mejor servicio que el Rey puede prestar, y él lo sabe. Especialmente, en situaciones complejas como esta por la que atravesamos. Nuestro Rey lo está haciendo impecablemente. Si algo se percibe en estas horas críticas, es la calidez y el cariño de los españoles hacia él y Doña Letizia. Sobre todo, al comprobar hasta qué punto su buen hacer asegura la unidad nacional y la continuidad histórica de la nación española. En realidad, Felipe VI, ha conseguido, en poco tiempo, un cambio sustancial en la imagen de la Monarquía, con una conducta ejemplar. Nuestro Rey es juicioso, infunde serenidad; fomenta el diálogo como nadie. Simboliza muy bien la concordia entre españoles. Felipe VI tiene ante sí una segunda Transición y no puede cometer un solo error, ni torpeza alguna. Hasta ahora, no lo ha hecho. Una vez más, los niños nos dan la pista en cosas de tanto alcance como estas que nos ocupan. ¿Qué es un Rey para ti?, es la pregunta que se hace cada año para un concurso a escolares de toda España. Resulta de lo más esclarecedor comprobar las respuestas que dan con sus trabajos estos chicos y chicas de entre 8 y 13 años. Como aquella imagen de Ana Jordá, con esa maceta en la que cada flor, hecha con papel, tiene pintados los colores de una Comunidad Autónoma. Y la imagen del Rey es la regadera que lleva el agua a todas ellas. A tener en cuenta, también, la reflexión de Don Felipe, ante los ganadores de este año: «aprendo de todo lo que me decís; es un recordatorio que os agradezco».

Felipe VI tiene ante sí una segunda Transición y no puede cometer un solo error

Felipe VI tiene ante sí una segunda Transición y no puede cometer un solo error

Contenido relacionado

Red de Blogs

Otro blogs

Últimas noticias