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Cara a cara: ¿Ha llegado el fin de ciclo del Cholo en el Atlético?

La Razón
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El cholismo no admite perder finales; por Alfredo Duro

Nadie en sus cabales puede poner en cuestión el legado del Cholo Simeone y su brutal influencia en la transformación sufrida por el Atlético, pero de ahí a perpetuar el extenuante culto a su personalidad media un abismo y alguna que otra Copa de Europa. Ésa es la cuestión, porque no es lo mismo ganar las finales que perderlas. Finales de las de verdad. De las que te inmortalizan sin discusión ante la exigente mirada de los que no profesan tu misma religión. Fuera del particular ecosistema del club rojiblanco, en el que nadie discute el cholismo, las dos finales perdidas contra el Madrid descubren que Simeone no es perfecto. Para ganar al Madrid no basta con jugar a lo Simeone y eso, desde la perspectiva más cholista, ha resultado un fracaso.

Fracaso

No te lo tomes por la tremenda. Actúa como un aventajado alumno cholista y entiende el sentido real de las cosas. Cualquier otro entrenador estaría pavoneándose y sacando pecho por su condición de subcampeón, pero nunca en el caso de Simeone. Lejos de eso, el Cholo pide un tiempo para pensar y habla sin complejos de fracaso.

Desgaste

Pasado el tiempo, y existen ejemplos de sobra, comprobamos el desgaste que la figura de Simeone provoca en el jugador. Independientemente de su implicación en el campo, los jugadores se someten a un ejercicio diario de disciplina y obediencia que no puede durar eternamente. Su fe en Simeone está demostrada, pero la idealización de la figura del entrenador tiene fecha de caducidad. Simeone ha devuelto al Atlético un protagonismo indiscutible, pero si demuestra dudas está dando argumentos para tener valentía y poder prescindir de su caudillaje. Antic y Quique ganaron lo mismo que él. No lo olvides.

Debe seguir siendo el gran líder rojiblanco; por José Damián González

La derrota de Milán despertó la autocrítica más feroz de Simeone, el artífice indiscutible de haber devuelto al Atlético al sitio que le corresponde, a la pomada con los dos grandes en España. Claro que hay un antes y un después del discurso habitual y programado del Cholo desde que llegó. Y te acepto como animal de debate de compañía que ha abierto un melón inquietante en el club rojiblanco, el de su posible salida. «Perder dos finales es un fracaso. ¿Mi futuro? Tengo que pensar. Curar las heridas en casa. No puedo cambiar la historia. No sería bueno por mi parte seguir adelante sin pensar que he perdido dos finales», dijo con la frustración de esa segunda perdida en Milán tras el KO de hace dos años en Lisboa.

«Mosca cojonera»

Sé que a ti y a muchos otros les gustaría que se acabase su exitoso ciclo porque Simeone se ha convertido en una «mosca cojonera» para el Madrid y hasta para el Barça, cuyo entorno le ha utilizado estos días con su doble moral de siempre. Os tengo calados. A todos. A ti, y a la cueva barcelonista.

Cambió la historia

El Cholo ha cometido errores de bulto a veces, como ese de que «la Liga está peligrosamente preparada para el Madrid», y por ahí entiendo vuestro enfado. Pero ha ido corrigiendo errores. Y te digo, Alfredo, que no debe irse, que la maquinaria del club va a ponerse manos a la obra para que el líder que ha cambiado la historia del Atlético como un calcetín siga al frente del proyecto. Simeone se va a parar a reflexionar y tras esa meditación estoy convencido de que volverá a verse con fuerzas para afrontar otra renovación de la plantilla. Debe seguir, creo que va a continuar y tu seguirás oyendo domingo a domingo en el Calderón ese «Ole, Ole, Ole, Cholo Simeone»...