Londres

Los «yihadistas» de Al Qaeda tenían ya la bomba montada

Disponían de un iniciador con dos metros de mecha listo para ser utilizado. La Policía trata de localizar los explosivos que estaban en un zulo.

Los tres detenidos de Al Qaeda declaran hoy ante el juez Ruz
Los tres detenidos de Al Qaeda declaran hoy ante el juez Ruzlarazon

Los tres detenidos el jueves por agentes de la Comisaría General de Información del Cuerpo Nacional de Policía en Cádiz y Ciudad Real, acusados de pertenecer al terrorismo «yihadista», disponían de un artefacto-iniciador, con dos metros de mecha, ya preparado para ser utilizado, según han informado a LA RAZÓN fuentes conocedoras del asunto. La bomba es de las que se utilizan para activar elementos «potenciadores» y «reforzadores», con el fin de causar una explosión de las dimensiones que hayan previsto los terroristas y contra el objetivo elegido. Los efectos pueden ser devastadores.

Por razones operativas, no se dan detalles del artefacto ya fabricado ni de los elementos que se podían utilizar para magnificar el efecto de la deflagración, pero, en cualquier caso, según las citadas fuentes, son asuntos muy preocupantes, que no se deben abordar a la ligera.

Por ello, es tan importante la acción preventiva contra este tipo de terrorismo ya que, si no se actúa con la debida antelación, pueden ocurrir masacres como las perpetradas en Estados Unidos, Madrid o Londres. A veces, esta lucha policial no ha encontrado el apoyo necesario en las autoridades judiciales –no es el caso– e incluso ha sido criticada en determinados medios políticos e informativos, sin valorar que el trabajo policial estaba evitando auténticas tragedias, cuyas víctimas no son elegidas, ya que se trata de acciones criminales indiscriminadas.

Los agentes especializados de la Policía Nacional tratan de conocer cuál ha sido el destino de los explosivos que estuvieron escondidos en el zulo que, uno de los detenidos, de origen turco, tenía en la Línea de la Concepción (Cádiz). Su traslado a otro lugar, próximo al objetivo contra el que pensaban atentar, se tuvo que producir antes de que se obtuvieran las primeras pistas y la Policía iniciara su investigación. La vivienda de este individuo era la base del «comando yihadista», vinculado a una de las múltiples «marcas» con las que trabaja Al Qaeda.

El turco era el que realizaba el papel de enlace o coordinador, mientras que los otros dos eran los que componían la célula operativa. Trataban de llegar a Francia, lo que puede ofrecer pistas sobre sus intenciones. La condición de seres pacíficos, que sólo buscaban asilo político, tras la que tratan de escudarse, choca con la reacción que tuvo uno de estos individuos, Ahmad Avar, que ha pertenecido a los servicios especiales rusos. Tuvo que ser reducido por cinco agentes de los Grupos Especiales de Operaciones (GEO) de la Policía, ya que se mostró como un consumado especialista en todo tipo de sistemas de ataque y autodefensa. «Si sólo quería pedir asilo político…, no parece la reacción más lógica», agregaron.

El viaje a Francia fue lo que precipitó la operación ya que podría obedecer a que el objetivo elegido estaba en territorio galo o iban a establecer contacto con más elementos «yihadistas» para atentar en España o en otro país europeo.

Análisis de los restos
Por otra parte, los pequeños restos de explosivos hallados en el chalé donde fue detenido Yalcin están siendo analizados por los TEDAX para determinar de qué tipo de explosivo se trata. Los investigadores también están desencriptando el material informático incautado a los tres detenidos para conocer su contenido y aclarar cuáles eran los posibles planes de los terroristas, que podrían haber planeado cometer atentados en España o en cualquier otro lugar de Europa.


Beatriz Méndez de Vigo, «número dos» del CNI
El Gobierno nombró ayer «número dos» del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) a Beatriz Méndez de Vigo y Montojo, miembro de los servicios secretos desde 1983. Hermana del secretario de Estado para la Unión Europea, Iñigo Méndez de Vigo, Beatriz Méndez de Vigo sustituirá al frente de la Secretaría General del CNI a Elena Sánchez Blanco, en el cargo desde junio de 2008. Era la «número dos» del director del centro, Félix Sanz Roldán, que había sido jefe del Estado Mayor de la Defensa con José Bono al frente de este Ministerio y que llegó al CNI siendo ministra Carme Chacón. Hace una semana el Gobierno completó la renovación de las Fuerzas Armadas y la vicepresidenta del Gobierno, de quien depende el CNI, indicó que todavía no es el «momento» de cambiar al director de los servicios de Inteligencia.