Religion

Los obispos legitiman el derecho de defensa tras agotar «medios pacíficos»

La Conferencia Episcopal Española valoró ayer la amenaza terrorista: «No nos acostumbremos al sufrimiento de los inocentes»

El portavoz de la CEE, José María Gil Tamayo, insistió en que «no se compare al refugiado con el delincuente»
El portavoz de la CEE, José María Gil Tamayo, insistió en que «no se compare al refugiado con el delincuente»larazon

Los obispos españoles concluyeron ayer su asamblea plenaria, cinco días de trabajo dedicados fundamentalmente a la discusión del nuevo Plan Pastoral de la Conferencia Episcopal Española (CEE), aunque marcados por los acontecimientos de actualidad: los atentados en París de la semana pasada, así como sus consecuencias y las nuevas amenazas. Quedó en un segundo plano la cuestión catalana, a la que se refirió el presidente de la CEE, Ricardo Blázquez, en su discurso de apertura, defendiendo la legalidad frente a quienes pretenden romper España.

En su comparecencia ante los medios de comunicación, el secretario general y portavoz de la CEE, José María Gil Tamayo, dio cuenta de los trabajos y ahondó en las cuestiones que Blázquez ya había advertido. Sus primeras palabras fueron para los atentados de Francia y para el secuestro en un hotel de Mali, ambos perpetrados por terroristas islámicos: «Nuestra mirada de comprensión y de solidaridad abarca también la situación que están sufriendo en Oriente Medio y otros países. No nos acostumbremos nunca al sufrimiento de los inocentes ante esta plaga que es el terrorismo», afirmó. Además, dijo que todos los obispos rechazan una violencia que no encontrará nunca justificación en las ideas o en la religión. Y dijo más: «Es una perversión usar el nombre de Dios». Sobre una hipotética invasión militar de Siria, el portavoz episcopal recalcó que es a la Santa Sede a quien le corresponde manifestarse al respecto, aunque cree también que deben «agotarse todos los medios pacíficos» antes de recurrir al legítimo derecho de defensa. «No puedo –ahondó– pronunciarme sobre esto, las instancias de la Santa Sede son quienes tienen los elementos, lo que siempre se va a buscar es la paz y se van a agotar todos los medios pacíficos que lleven a su consecución. Lógicamente, hay principios que tendrán que estudiarse, como el derecho de defensa o la cuestión de la injerencia humanitaria, el principio de legalidad establecido a nivel internacional en el marco de la ONU, y el principio de proporcionalidad».

En cualquier caso, Gil Tamayo fue muy duro con la «incoherencia» de quienes «invocan la paz y al mismo tiempo permiten la venta de armas de forma masiva e indiscriminada». Armas, según dijo, que «llegan a manos de quienes pueden usarlas perturbando el orden internacional y afectando a gente inocente».

Al hilo de esta cuestión, el secretario general de la CEE se refirió a dos cuestiones más: la seguridad y los refugiados. Sobre la primera, dijo que confían plenamente en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y que se encuentran en la misma situación que el resto de la población. Ante la segunda, pidió que «no se compare al refugiado con el delincuente», pues el estatus de refugiado, continuó, «es una conquista de los derechos humanos y no podemos contagiarla con cuestiones delictivas ni generalizar por una cuestión particular». Dijo también que no hay que olvidar a los inmigrantes, que atraviesan situaciones muy complicadas.

Del mismo modo, defendió a la comunidad musulmana, en el ojo del huracán tras los atentados, y afirmó que «la inmensa mayoría condena esta blasfemia. No se puede profanar el nombre de Dios con la violencia».

Entre los votantes de los partidos laicistas «hay católicos»

En clave nacional, Gil Tamayo se refirió a las propuestas electorales de algunos partidos –fundamentalmente PSOE, Podemos e IU– que afectan a la clase de Religión, a los acuerdos Iglesia estado o a la presencia de lo religioso en el espacio público. Tras manifestar la lealtad institucional de los obispos y reconocer que se sienten «muy a gusto en el sistema de libertades y convivencia democrática», recordó a los partidos con propuestas laicistas que entre sus votantes «también hay católicos que llevan a sus hijos a centros católicos».