Condena por las secuelas de una operación de la vista en la que el paciente quedó más miope

Indemnización de casi 174.000 euros tras una intervención para eliminar el uso de las gafas en Málaga

Ciudad de la Justicia de Málaga. COLEGIO DE ABOGADOS DE MÁLAGA
Ciudad de la Justicia de Málaga. COLEGIO DE ABOGADOS DE MÁLAGA FOTO: COLEGIO DE ABOGADOS DE MÁLAGA COLEGIO DE ABOGADOS DE MÁLAGA

El Juzgado de Primera Instancia número 3 de Málaga ha condenado a un hospital de Málaga a indemnizar a un paciente con 173.599 euros por las secuelas sufridas tras una intervención quirúrgica para eliminar las gafas.

El juzgado confirma que ha existido una negligencia médica, según la sentencia, a la que ha tenido acceso EFE, y un defectuoso consentimiento informado para una intervención y acepta los argumentos de la demanda presentada por el letrado Francisco Damián Vázquez, de la Asociación “El Defensor del Paciente”.

El paciente, de 54 años, padecía miopía y se sometió a cirugía refractiva con la finalidad de prescindir de las gafas tras un estudio preoperatorio satisfactorio el 29 de julio de 2000, mediante el método Lasik.

Pese a que le indicaron que podría prescindir de las gafas y recuperar la visión tras una primera operación le quedó una miopía residual, por lo que fue reintervenido el 29 de noviembre del mismo año.

En la demanda, a la que ha tenido acceso EFE, se explica que en los años posteriores el paciente comenzó a perder visión de forma alarmante y le aumentó la miopía a pesar de haberse operado, por lo que el 31 de agosto 2007 acudió nuevamente al centro hospitalario donde le aconsejaron que fuera a otro centro oftalmológico para que le dijeran el motivo de la perdida visual.

El paciente acudió en marzo de 2008 al Instituto Ocular Marcos, donde le diagnostican ectasia corneal, secundaria a la cirugía refractiva por Lasik.

Posteriormente el Centro San José Obrero y Hospital Virgen de la Victoria confirmaron los daños y el diagnóstico de ectasia post Lasik y la disminución aún más acusada de la visión, por lo que necesitó lente de contacto rígida con secuelas irreparables.

El hospital demandado omitió en la primera intervención la mención al posible riesgo de ectasia corneal y omitió por completo cualquier información sobre riesgos en la segunda intervención a que fue sometido.

El pasado 20 de marzo de 2017 se le concedió el grado de gran invalidez por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) por los problemas derivados de dicha intervención.