Preocupación
El presidente de los empresarios de Cádiz reclama más impulso al Gobierno: “Sigo sin ver una apuesta clara por la provincia”
José Andrés Santos advierte del déficit de infraestructuras y pide que las ayudas por los efectos del temporal lleguen pronto para “que los turistas sepan que en Semana Santa la provincia estará recuperada”
José Andrés Santos, nuevo presidente de la Confederación de Empresas de la Provincia de Cádiz (CEC), afronta su mandato con un mensaje de confianza en la evolución del tejido productivo gaditano, aunque advierte de carencias estructurales —especialmente en infraestructuras y marco normativo— que, a su juicio, están frenando la competitividad. En conversación con este periódico, traza un diagnóstico de la situación empresarial y defiende el potencial industrial, logístico y de servicios de la provincia.
Santos asegura que el pulso empresarial es positivo: “Estoy viendo un tejido empresarial muy dinámico”. Subraya que “la provincia de Cádiz el año pasado terminó con 76.500 empresas activas” y que eso “supone casi un 2%, un 1,9% de crecimiento”. Aun así, matiza que “tenemos todavía mucho margen de crecimiento, porque partimos de un déficit estructural” y que “la densidad empresarial que tenemos es menor a otras provincias andaluzas y a nivel estatal”.
Recuerda además el contexto comparativo: “Andalucía, que está traccionando a nivel nacional en la creación de empresas, ha crecido un 0,7%. Con lo cual estamos consiguiendo avanzar bastante en la convergencia con Andalucía en general y con España”.
Los efectos del temporal
El presidente de la CEC ha señalado que "una vez pasado lo peor del temporal, los distintos sectores empezamos a cuantificar con exactitud el impacto real de las inundaciones y del temporal del viento, que aquí se han juntado los dos factores", subrayando que agricultura y ganadería han sido los grandes perjudicados. Según detalla, "nuestra sectorial Asaja ha cifrado ya las pérdidas en 527 millones de euros y a lo que hay que sumar otros 220 millones por las cosechas que se van a poder vender y muchas que hay que resembrar". A estas cifras se añade el golpe a la hostelería y el turismo, especialmente en una provincia como Cádiz, donde el impacto del temporal se ha dejado sentir con especial intensidad.
En el ámbito turístico y del transporte, Santos ha advertido que "además de los daños físicos en establecimientos rurales en plena temporada invernal, se suma el caos ferroviario provocado por el accidente de Adamuz", una situación que ha agravado las consecuencias económicas. En este sentido, ha explicado que "debido a estas dos semanas de temporal se ha retrasado la puesta en marcha del tren Alvia que conecta Cádiz con Madrid y eso ha supuesto que ha habido 6.400 plazas menos que el año pasado y una caída de reservas estimada en torno al 20%". Asimismo, ha lamentado que las infraestructuras de la provincia estén “bastante olvidadas” y que muchas hayan quedado “destrozadas totalmente”, con carreteras, redes eléctricas y accesos gravemente dañados.
Ante este escenario, el presidente de la CEC ha remarcado la urgencia de actuar con rapidez: "Tenemos una fecha límite y es la Semana Santa. Debemos llegar con la provincia en perfecto estado y lanzar una campaña de comunicación potente para que los turistas sepan que Cádiz sigue siendo el destino de primer nivel que todos conocían". Aunque ha valorado “muy positivamente la rapidez” con la que el Gobierno central y la Junta han anunciado la declaración de zona catastrófica, ha insistido en que "el anuncio no basta" y que es imprescindible que "las ayudas directas y las excepciones fiscales, además de ser ágiles, sean sencillas de tramitar". Finalmente, ha pedido que se evite que “la burocracia sea una segunda barrera” para poder responder de manera ágil y eficaz a este gran desastre.
Diversificación frente a tópicos
De cara a los próximos ejercicios, el presidente de la CEC apunta a la estructura productiva como fortaleza: “Lo positivo que veo del año 2025, y que parece que el año 2026 va a seguir en esa línea, es que tenemos muy diversificada la provincia” y considera que esa diversidad sectorial es “el gran factor diferenciador de otras provincias”.
Frente a la idea de que Cádiz depende en exceso de los servicios, rebate el tópico con cifras: “Nosotros estamos solo con un 70% del PIB que se sustenta en los servicios”, mientras que “Málaga o Sevilla está en más de un 80%, Madrid o Barcelona están en más de un 80% también”. Por eso recalca que “tenemos un potente sector industrial” y que “todo un 18% del PIB de la provincia es industrial”, apoyado en “el sistema aeroespacial, la industria naval, la gran industria del campo de Gibraltar”.
Como ejemplo de esa dimensión, destaca que la gran industria campogibraltareña “en 2024 facturó 12.000 millones de euros” y compara: “Cantabria tiene un PIB total de 12.000 millones de euros”. En su opinión, “tenemos dimensión, tenemos músculo” y, tras años de ajuste, el sector naval “está fuerte, tiene prestigio, cumple los plazos de entrega”.
Infraestructuras y logística
Uno de los ejes de su reivindicación es el déficit de infraestructuras, que vincula de forma directa con la pérdida de competitividad. “Estamos en una zona logística que lamentablemente no podemos explotar más por culpa de la infraestructura”, afirma. Recuerda que “la estrategia mundial del tráfico de mercancías es barco y tren” y lamenta que, pese al peso portuario, “no puede salir por tren las mercancías”. La consecuencia es clara: “Ahí partimos de falta de competitividad”.
Extiende el análisis al turismo y la movilidad: “Hemos conseguido ya 10 millones de pernoctaciones en la provincia de Cádiz” pero advierte de que “¿cómo llegan los turistas aquí? Con una voluntad tremenda, no tienen una manera fácil de llegar”. Por ello insiste en que “donde podemos crecer y donde demostramos que cuando se nos permite somos muy buenos, la infraestructura nos acompaña”.
Administraciones y apuesta pública
En el reparto de responsabilidades, reclama más capacidad de gestión a nivel autonómico y más inversión estatal. A la Junta le pide que “dote de más recursos” a las delegaciones provinciales porque “necesitamos unas delegaciones más ágiles” para tramitar proyectos en una provincia con fuertes condicionantes ambientales. Recuerda que “somos una provincia muy grande” y que la estructura administrativa debe acompasarse al volumen de iniciativas.
Al Gobierno central le reprocha falta de prioridad: “Sigo sin ver una apuesta clara por la provincia de Cádiz” y lamenta que “no estamos dentro de los planes de desarrollo de trenes” ni de la planificación aeroportuaria. Subraya además el peso exterior de la economía gaditana: “Somos la séptima en exportaciones de España” y se pregunta: “¿Qué más tenemos que hacer para que se nos escuche y demostrar que tenemos capacidad?”.
Formación y empleo
Sobre el mercado laboral, admite desajustes entre formación y necesidades empresariales: “Sí, por supuesto que sí”. Aunque valora que “la FP Dual creo que es un éxito de todos”. Sostiene que “tenemos que ser más eficientes y tenemos que ser más rápidos” y adaptar la oferta a sectores con demanda como “las energías renovables”, la logística, la salud o el deporte.
Advierte además de problemas de relevo generacional: “Tenemos un grave problema en el relevo generacional” en actividades clave y reclama que “necesitamos más plazas en aquellos sectores donde realmente hubiera crecimiento”.
También defiende la captación de trabajadores de fuera cuando sea necesario: “Tenemos que ser valientes para que la provincia no pierda competitividad en los sectores tradicionales donde somos fuertes”.
Pymes y presión normativa
Especialmente crítico se muestra con el entorno regulatorio de pymes y autónomos. A la pregunta de si reciben un trato justo, responde tajante que no. Denuncia que “las empresas en España ahora mismo están sufriendo año tras año mayor presión fiscal, mayor presión burocrática” y que, pese al discurso de crecimiento empresarial, “no hay ninguna medida incentivadora para crecer”.
Al contrario, advierte de que “cuando intentas crecer, se te viene encima una losa de burocracia, de requisitos, de informes” y defiende un cambio de enfoque: “No pedimos que se nos dé subvenciones ni incentivos, sino que se nos quite el lastre”. A su juicio, además, “se ha llevado en los últimos años a que los empresarios, las empresas, el sector privado, somos los culpables de muchas cosas”, lo que perjudica la imagen del emprendimiento.
Perspectivas
Pese a las advertencias, Santos se declara “muy optimista”. Tras el primer comité ejecutivo del año, asegura que “las previsiones son muy buenas y hay muchas ganas de trabajar y de crear”. Reconoce que “distinto es que podamos ir al ritmo que a nosotros nos gustaría ir, a las empresas”, pero insiste en el tono positivo.
Como conclusión, remarca que “tenemos un tejido motivado, que es fundamental estar motivado, y que tiene capacidad” y confía en el medio plazo: “tenemos un 2026, y espero que los siguientes años, más allá de la coyuntura económica global que pueda haber, creo que de prosperidad”.