Estafas
Estafa millonaria en Palma: 1,2 millones evaporados a través de un entramado de cuentas vacías y facturas falsas
Agentes de la Policía Nacional han detenido en Palma a un hombre como presunto autor de un fraude articulado mediante una red de unas cuarenta sociedades instrumentales

La trama, que podría haber estafado al menos 1,2 millones de euros, operaba a través de un elaborado sistema de facturación falsa y cuentas bancarias exprés que se vaciaban antes de que los perjudicados pudieran reclamar la devolución del dinero.
Tal y como informa el diario ARA Balears, la investigación, que continúa abierta, no descarta nuevas detenciones en los próximos días.
El caso comenzó a destaparse cuando el responsable de una entidad bancaria alertó a las autoridades sobre movimientos anómalos en la gestión de recibos domiciliados. Según las pesquisas, en un breve lapso de tiempo varios clientes habían abierto cuentas corrientes vinculadas a servicios de cobro de facturas.
El patrón delictivo se repetía sistemáticamente: una vez activadas, comenzaban a llegar recibos para su cobro, el banco los abonaba con normalidad y acto seguido los fondos eran transferidos a otras cuentas.
Cuando las empresas víctimas detectaban el fraude y solicitaban la anulación de los pagos, las cuentas de origen ya estaban completamente vacías, haciendo imposible recuperar el dinero.
Una red de testaferros extranjeros y sociedades pantalla
Segun ARA Balears, durante la investigación, los agentes descubrieron que las cuentas bancarias y las empresas implicadas figuraban formalmente a nombre de ciudadanos de origen búlgaro y rumano.
Los investigadores sostienen que estas personas eran utilizadas como testaferros para crear sociedades y abrir cuentas que después servían para canalizar el dinero defraudado, actuando como parapeto del verdadero organizador de la estafa.
La estructura societaria identificada por la Policía Nacional está compuesta por más de cuarenta empresas instrumentales, creadas con el único fin de dar apariencia de legalidad a las operaciones fraudulentas.
Según las primeras estimaciones, el perjuicio económico causado por este entramado supera ampliamente el millón de euros, aunque los investigadores no descartan que la cantidad pueda ser mayor a medida que avancen las pesquisas.
El principal investigado, un hombre detenido en Palma, ha sido puesto a disposición judicial como presunto responsable de los delitos de estafa, falsedad documental y pertenencia a organización criminal.
La operación sigue en curso y los agentes trabajan para localizar a otros posibles implicados que pudieran haber participado en la creación y gestión de la red de empresas pantalla. La investigación continúa abierta a la espera de analizar toda la documentación intervenida y de identificar la totalidad del entramado financiero utilizado para desviar los fondos.