Turismo

El fenómeno lumínico que convierte la Catedral de Mallorca en un espectáculo dos veces al año

La Festa de la Llum se celebra este 2 de febrero en la Catedral de Mallorca, cuando la luz del amanecer atraviesa el rosetón mayor y crea uno de los fenómenos lumínicos más singulares de la isla, coincidiendo con la Candelaria

El fenómeno lumínico que convierte la Catedral de Mallorca en un espectáculo dos veces al año
El fenómeno lumínico que convierte la Catedral de Mallorca en un espectáculo dos veces al añoAlejandro CaroWikipedia commons

El próximo domingo 2 de febrero, coincidiendo con la festividad de la Candelaria, la Catedral de Mallorca volverá a acoger la Festa de la Llum, uno de los fenómenos lumínicos más singulares del patrimonio histórico y religioso de Baleares.

Al amanecer, la luz del sol atravesará el rosetón mayor del templo y se proyectará sobre la pared interior de la fachada opuesta, creando un espectacular juego de luces y colores que solo puede contemplarse dos veces al año.

Un doble rosetón de luz y vidrio

El fenómeno permite observar cómo el sol atraviesa el gran rosetón, de 11,38 metros de diámetro, y genera la imagen de un doble rosetón: uno de vidrio y otro de luz. Esta proyección, conocida popularmente como el Vuit de la Seu, se ha convertido en un símbolo de belleza efímera que congrega a cientos de personas en cada edición.

La explosión cromática procede de las más de 1.100 piezas de cristal que componen el vitral mayor, también denominado Oculus Maior u Ojo del Gótico, uno de los elementos arquitectónicos más emblemáticos del templo.

La festividad de la Candelaria conmemora la presentación de Jesús en el templo de Jerusalén y la purificación de María, un rito de origen antiguo vinculado a la bendición de candelas de cera. Este simbolismo de la luz como elemento purificador y guía espiritual fue incorporado a la liturgia cristiana en el año 496, durante el pontificado del papa Gelasio I.

Para facilitar la asistencia, las puertas de la Catedral se abrirán a las 08:00 horas. El fenómeno lumínico se produce en torno a las 08:30 horas, mientras que a las 09:30 horas tendrá lugar la misa con motivo de la Candelaria. Desde la organización se recomienda acudir con antelación, ya que el intervalo de tiempo es breve y la afluencia suele ser elevada.

La singularidad de la Festa de la Llum es posible gracias a varios factores: la alineación del edificio, orientado a 120º sureste, la ubicación estratégica del rosetón mayor y la culminación, ya en el siglo XX, del programa de instalación de vitrales en ventanales y óculos.

La restauración del rosetón mayor realizada en 2010 ha permitido preservar la intensidad y nitidez de los colores que deslumbran cada año a los asistentes.

El fenómeno se repite también el 11 de noviembre, día de Sant Martí, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan, consolidando esta cita como uno de los acontecimientos culturales y espirituales más destacados del calendario mallorquín.