Estafa
Cae en Gran Canaria una red internacional que usaba estafas amorosas para blanquear dinero en África
La Guardia Civil investiga a nueve personas y bloquea 57 cuentas bancarias vinculadas al timo del amor
Nueve personas de distintas nacionalidades están siendo investigadas en Gran Canaria por su presunta participación en una trama especializada en estafas sentimentales a través de internet y en el posterior blanqueo de los beneficios obtenidos. La actuación, desarrollada por la Guardia Civil, se enmarca en la operación 'Guimaraes', un dispositivo centrado en combatir un fraude que se ha extendido con rapidez en el ámbito digital.
La investigación arrancó a raíz de la denuncia presentada por un vecino de Gáldar que relató haber sido víctima del denominado Romance Scam, conocido popularmente como timo del amor. Este mecanismo delictivo se sustenta en la construcción de una relación afectiva ficticia para ganarse la confianza de la persona afectada. Una vez consolidado el vínculo, los autores comienzan a reclamar dinero con distintas excusas y bajo el compromiso de devolverlo más adelante, algo que nunca llega a producirse.
A partir de ese testimonio, los agentes detectaron indicios que apuntaban a la existencia de una estructura organizada con un elevado grado de especialización. La investigación permitió perfilar un entramado con conocimientos avanzados en ingeniería financiera y manejo de redes bancarias, capaz de diseñar circuitos complejos para mover el dinero sin dejar rastro.
Según ha detallado la Guardia Civil, el grupo abría numerosas cuentas en entidades nacionales e internacionales. En muchos casos recurrían a identidades suplantadas o a documentación manipulada. El propósito era fragmentar los ingresos, transferirlos entre diferentes productos financieros y dificultar así su seguimiento hasta el destino final.
Para reforzar esa estrategia, varios integrantes operaban con múltiples identidades tanto en el ámbito bancario como en líneas telefónicas y otros canales de comunicación. Los investigadores comprobaron que las cuentas se activaban por dos vías. En ocasiones se empleaban documentos falsos asociados a identidades inexistentes. En otros casos utilizaban datos reales previamente sustraídos, lo que les permitía superar los controles de verificación de las entidades. Esta línea de trabajo permitió detectar al menos tres nuevas víctimas de usurpación de identidad relacionadas con la trama.
La operativa de blanqueo no se limitaba a transferencias encadenadas, sino que el dinero procedente de las estafas también se destinaba al pago de productos legales, como pedidos de vino o materiales de construcción adquiridos a empresas españolas con distribución internacional. Las mercancías se enviaban principalmente a países de África Occidental, en especial Nigeria, lo que facilitaba integrar los fondos ilícitos en circuitos económicos aparentemente lícitos.
Durante el desarrollo de la operación, dirigida por el Equipo de Policía Judicial de la Compañía de Santa María de Guía, los agentes analizaron inicialmente 22 cuentas bancarias. Sin embargo, el rastreo del capital obligó a ampliar el foco hasta un total de 57 cuentas gestionadas a través de 30 líneas telefónicas distintas.
Con autorización judicial, se procedió al bloqueo de varias cuentas que aún mantenían saldo. Esta medida permitirá que la víctima que denunció los hechos pueda recuperar parte del dinero transferido.
Además, los investigadores han constatado que el grupo estaría vinculado a otros episodios de ciberdelincuencia en distintos puntos del país. No solo actuaría mediante estafas románticas, sino también a través del método conocido como Man in the Middle, una técnica que consiste en interceptar comunicaciones entre empresas o particulares para desviar pagos sin que los interlocutores adviertan la manipulación