Horario Verano
Canarias cambia de hora: cuándo es, a qué hora y qué debes hacer antes de que llegue
Europa lleva años discutiendo si tiene sentido seguir moviendo los relojes dos veces al año
Cada año, la misma pregunta. ¿Se adelanta o se retrasa? La respuesta, en primavera, siempre es la misma: se adelanta. En la madrugada del sábado 28 al domingo 29 de marzo, cuando en Canarias sean la 01:00, los relojes saltarán directamente hasta las 02:00. Una hora que se evapora, que el cuerpo tarda días en asimilar y que un año más regresa rodeada de una pregunta que lleva tiempo flotando: ¿será la última vez?
La medida tiene raíces más profundas de lo que parece. En España, el ajuste horario se adoptó en 1918, impulsado por la escasez de carbón derivada de la Primera Guerra Mundial y por la necesidad de armonizar los horarios con los países del entorno. Razones económicas y también geopolíticas, como suele ocurrir con buena parte de las decisiones que acaban normalizándose hasta volverse invisibles.
Un debate que lleva años sin resolverse
Con el paso de las décadas, lo que nació como medida de emergencia se consolidó. Y desde hace algunos años, distintos expertos sostienen que diferenciar entre horario de verano e invierno ha perdido buena parte de su sentido original, entre otras cosas porque el ahorro energético que se le atribuye es, en el mejor de los casos, marginal.
La Comisión Europea llegó a plantear el fin de esta práctica en 2019, y el Parlamento Europeo propuso que 2021 fuera el último año con cambio de hora. Pero la falta de acuerdo entre Estados miembros sobre qué horario fijar de forma permanente -unos prefieren el de verano, otros el solar- dejó todo en suspenso. Llegó la pandemia en 2020 y el asunto quedó aparcado sin fecha de retorno al orden del día.
El Gobierno español, por su parte, argumentó en 2025 ante la UE que la medida está "obsoleta", que apenas contribuye al ahorro energético y que tiene un impacto negativo en la salud y en la productividad de los trabajadores. Pedro Sánchez llegó a pedir formalmente que este 2026 sea el último año con doble cambio horario. Pero querer no es poder cuando la decisión depende de un consenso comunitario que no acaba de llegar.
¿Qué cambia en el día a día?
La consecuencia más inmediata es la pérdida de una hora de descanso esa noche. Amanecerá un poco más tarde durante las primeras semanas de primavera, pero el sol se pondrá más tarde, alargando las horas de luz al final del día.
Diversos estudios señalan que el adelanto del reloj puede afectar al ritmo circadiano, el mecanismo biológico interno que regula los ciclos de sueño y vigilia, provocando alteraciones del sueño, cansancio, dificultad de concentración e irritabilidad.
¿Qué hay que hacer?
Los teléfonos móviles y dispositivos conectados actualizarán la hora de forma automática. Los relojes de pared, microondas y despertadores analógicos, no. Conviene revisarlos antes del domingo por la noche, sobre todo si hay compromisos a los que no se puede faltar esa semana.