Playa Naturaleza
La playa de Canarias premiada por National Geographic reabrirá tras más de dos años cerrada
El cierre por desprendimientos dejó sin acceso uno de los escenarios más retratados del Archipiélago
Ha aparecido en rankings internacionales y nacionales, ha sido señalada por la revista National Geographic en más de una ocasión y, durante dos años, ha estado en silencio. Cerrada. Con el único sonido de las olas rompiendo contra las rocas. La playa de Benijo, uno de los rincones más potentes de Tenerife, encara ahora el camino de regreso.
El Ayuntamiento capitalino ya trabaja en el proyecto que permitirá reabrir este espacio del macizo de Anaga después de que los desprendimientos en el talud obligaran a clausularla por motivos de seguridad. La idea ahora es que las obras arranquen antes del verano de 2026; en un proceso que, aunque no será inmediato, no se quiere eternizar. Así lo avanzó el concejal de Servicios Públicos del Consistorio chicharreo, Carlos Tarife, que explicó en declaraciones al periódico El Día que los técnicos municipales han definido una solución "viable" para corregir la inestabilidad del terreno.
2,1 millones de euros para estabilizar la ladera
El proyecto cuenta con un presupuesto de 2,1 millones de euros que asumirá íntegramente la consejería de Turismo del Ejecutivo regional. La financiación está garantizada, y ahora el Consistorio estudia ejecutar los trabajos a través del acuerdo marco municipal, una fórmula que permite acortar los plazos para que el proyecto no se diluya.
La acción será proyectada a través de barreras dinámicas en la ladera para frenar la caída de materiales, en lo que será una especie red de contención de alta resistencia en los puntos donde se presenta mayor fragilidad. También se realizarán saneos selectivos para retirar bloques o elementos con riesgo de desprenderse.
Una playa distinta
Benijo no es cualquier playa para Tenerife, es la más recóndita y de difícil acceso, ubicada en pleno Parque Rural de Anaga. Arena negra, mucho oleaje y uno de los atardeceres más imponentes de Canarias.
El cierre fue un golpe para los tinerfeños, sobre todo para los vecinos y hosteleros de la zona. También para la imagen turística del municipio, que había encontrado en este lugar una oferta vacacional poco convencional para la Isla.
La reapertura, si se cumplen los plazos, devolverá a Santa Cruz uno de sus espacios más bonitos y fotografiados. De momento, el paso dado es el primero y el más necesario. Asegurar el terreno. Lo demás vendrá después.