Turismo

Calzada de Calatrava se erige como el gran bastión cultural de Ciudad Real

La cuna de Almodóvar multiplica por cinco su población fusionando la vanguardia de su festival cinematográfico con ritos ancestrales como el Juego de las Caras

Calzada de Calatrava se erige como el gran bastión cultural de Ciudad Real
Silo de la Calzada de CalatravaTurismo Castilla-La Mancha

Calzada de Calatrava trasciende su ubicación geográfica en Ciudad Real para erigirse como un bastión cultural donde convergen la vanguardia cinematográfica y el arraigo de tradiciones centenarias. Con un censo que apenas roza los 3.700 habitantes, este enclave manchego logra la proeza de quintuplicar su población en fechas clave, consolidándose como un modelo de éxito dentro del turismo de interior en España que fusiona geología, historia y el legado de nuestro cineasta más universal.

Integrada en el Geoparque Volcanes de Calatrava, la localidad se asienta sobre un paisaje de cráteres y lagunas que configura una identidad visual única. Este entorno telúrico guarda una correlación estética directa con la obra de Pedro Almodóvar, nacido en este municipio en 1949. El vínculo con el séptimo arte no se limita a la nostalgia biográfica, sino que se proyecta anualmente a través de su propio Festival Internacional de Cine, una cita que atrae a visitantes interesados en rastrear la génesis creativa del autor de Volver.

El azar del Viernes Santo

Sin embargo, el fenómeno demográfico más explosivo acontece cada mañana de Viernes Santo. El Juego de las Caras, Fiesta de Interés Turístico Regional, transforma el pulso del municipio al congregar a unos 18.500 asistentes. Este rito de azar, que rememora el sorteo de las vestiduras de Cristo entre los soldados romanos, se mantiene como el principal motor de patrimonio inmaterial de la comarca, según reflejan las métricas de afluencia de la zona.

El tejido urbano custodia hitos de calado, como la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, un templo del siglo XVII que convive con el imponente peso histórico de la Orden de Calatrava. En el horizonte, las ruinas del Castillo de Salvatierra coronan el cerro cercano, recordando el papel estratégico de estas tierras en la configuración de la Península. Es esta gestión del pasado, combinada con una fisonomía urbana resiliente, lo que otorga al pueblo su carácter diferencial.

Un modelo de resiliencia rural

Calzada de Calatrava resiste al paso del tiempo manteniendo intacta su esencia entre el misticismo de los caballeros medievales y el foco mediático de la gran pantalla. Representa el triunfo de la España rural que, lejos de languidecer, proyecta su identidad propia mediante la conservación rigurosa de sus ritos y la puesta en valor de sus figuras contemporáneas. El municipio no solo guarda la historia; la exporta al mundo con la fuerza de un volcán que nunca terminó de apagarse.