Pertenencia
Una cubana que vive en Castilla-La Mancha asegura que ahora se siente albaceteña de pura cepa: "Soy parte de aquí"
Jamás le había interesado el fútbol pero, gracias a esta buena integración, ha acabado 'vibrando' con las victorias del equipo de la ciudad
La sensación de pertenecer a un lugar no siempre depende del tiempo que se lleve viviendo en él. A veces surge de manera inesperada, casi sin darse cuenta. Eso es precisamente lo que cuenta una mujer cubana en un vídeo publicado en TikTok, donde relata cómo su vida en la provincia de Albacete ha terminado por despertar en ella un vínculo emocional con la ciudad que nunca imaginó sentir.
En la grabación comienza reflexionando sobre esa transformación personal. "Señores, ¿cómo puede ser que una ciudad en la que uno no lleva tanto tiempo viviendo en ella, ni muchos años ni nada de eso, pueda hacerte sentir parte de ese lugar?", pregunta. Su sorpresa nace precisamente de ese proceso natural por el que, poco a poco, el entorno deja de ser extraño.
La mujer explica que esa conexión se manifiesta en gestos cotidianos. Cuando recibe visitas de compatriotas que llegan desde Cuba, descubre que es como si ella misma fuese la 'anfitriona' de todo el territorio. "Cuando alguien viene de mi país pues yo le muestro la ciudad como si fuera parte ya de aquí", comenta, reconociendo que su forma de enseñar las calles, plazas y rincones transmite una familiaridad que parece la más pura de todas.
Ese sentimiento se hizo especialmente evidente durante un momento muy concreto relacionado con el fútbol. Aunque reconoce que no es aficionada a este deporte, vivió con intensidad una victoria del equipo de la ciudad. "Cuando ganó el Albacete, yo que no sé nada de fútbol, me sentí muy feliz", recuerda entre risas, todavía sorprendida por su propia reacción; seguramente se refiere a la histórica victoria frente al Real Madrid.
Aquel instante la llevó a reflexionar sobre lo que estaba ocurriendo en su interior. "Dime tú, pero si yo no sé nada de fútbol", repite, intentando explicar esa alegría inesperada. Fue entonces cuando comprendió que su relación con la ciudad había cambiado. "Te estás sintiendo ya en la etapa donde te estás sintiendo parte de aquí, como una ciudadana más", afirma.
La protagonista insiste en que todo ha sucedido sin buscarlo. "Esto ha sucedido sin yo quererlo, sin darme cuenta", explica. Para ella, la integración no ha llegado a través de un esfuerzo consciente, sino de la experiencia diaria y del trato con la gente. "Simplemente uno lo va sintiendo", añade. Esa sensación de arraigo, concluye, tiene un valor especial para quien ha dejado su país de origen. "Se siente bien porque te sientes parte de algo", afirma.