Economía
Castilla y León crece pese al complicado escenario nacional e internacional
La Junta espera cerrar el 2025 con un aumento del 3% del PIB mientras pone en valor los 71.000 afilaidos más que hay en la comunidad desde el inicio de la legislatura en febrero de 2022 o los 56 meses seguidos de reducción del paro interanual
Los datos del paro conocidos hoy correspondientes a diiembre de 2025 y que suponen el cierre del año, donde Castilla y León ha sumado el mes número 56 reduciendo el desempleo interanual, han puesto de manifiesto la fortaleza de la economía de Castilla y León que, además, cerrará el 2025 con un importante crecimiento en el entorno del tres por ciento si se cumplen las estimaciones tanto de la Junta como de los principales institutos de predicción en España (Unicaja, Caixabank, BBVA y Funcas) que estiman una horquilla de crecimiento de entre el 2,5 y el 2,9 por ciento.
Sin embargo, este 2026 las perspectivas no son tan optimistas, y tanto el Gobierno regional como los centros de estudio consideran que la economía se ralentizará hasta valores próximos al dos por ciento. Concretamente, entre el 1,8 y el 2,1 por ciento.
El consejero de Economía y Hacienda de la Junta, Carlos Fernández Carriedo, aseguraba en Los Desayunos de Ical que la economía regional cerrará 2025 con un mayor crecimiento del previsto inicialmente, incluso podría superarse el dato del 2,8 por ciento mejorado, y aunque en 2026 seguirá el dinamismo, “las tasas de crecimiento serán algo más reducidas”, hasta el 2,2 por ciento.
Al respecto, advertía de que ya se han empezado a ver "dificultades” en las exportaciones, por el incremento de aranceles, los conflictos internacionales y las dificultades de crecimiento y consumo de los “principales clientes” europeos. Asimismo, esta situación marcará los próximos años cuando la comunidad “necesita de un comercio internacional activo”
Pese a ello, pone en valor que la demanda interna y el consumo de los hogares ha compensado en parte esa circunstancia, así como el protagonismo de la aportación del crecimiento industrial, la formación bruta de capital y el sector servicios.
Respecto a la legislatura, el consejero apuntaba que han sido cuatro años “muy intensos” en los que Castilla y León ha registrado una “senda de crecimiento sostenido” con creación de empleo -71.000 afiliados más que en febrero de 2022- sobre la base del sector industrial, las exportaciones, con el liderazgo en España en crecimiento durante varios años, las inversiones.
“Tenemos más PIB, más empleo, más actividad productiva, menos nivel de paro y menos impuestos, por lo que esta legislatura ha sido positiva desde el punto de vista económico”, afirmaba. Si bien, advertía de que no todo ha sido de color de rosa, porque muchas familias con el repunte de la inflación por los costes energéticos y de las materias primeras, impulsados desde el inicio de la guerra con Ucrania, han perdido poder adquisitivo y tienen ificultades para llegar a fin de mes.