Salud
Se dispara el uso de fármacos para la obesidad en Castilla y León
El consumo de los medicamentos análogos del GLP‑1, utilizados en el tratamiento de la diabetes tipo 2 y cada vez más vinculados a la pérdida de peso, se ha multiplicado en los últimos cinco años en todas las provincias
El consumo en Castilla y León de los medicamentos análogos del GLP‑1, utilizados en el tratamiento de la diabetes tipo 2 y cada vez más vinculados también a la pérdida de peso, se ha multiplicado en los últimos cinco años en todas las provincias de la Comunidad, con incrementos que en algunos territorios superan el 200%, según datos de la Consejería de Sanidad.
La semaglutida, principio activo de fármacos como Ozempic o Wegovy, y la dulaglutida, comercializada como Trulicity, actúan aumentando la sensación de saciedad y reduciendo el apetito.
Su creciente uso -de 86.635 envases recetados en 2021 a 275.067 en 2025- se produce en un contexto de aumento sostenido de la obesidad, considerada ya un problema de salud pública de primer orden tanto en España como a escala internacional.
Según la Encuesta Nacional de Salud, la tasa de obesidad en España prácticamente se ha duplicado en tres décadas, desde el 7,7% en 1987 hasta el 16% en 2020.
Datos más recientes de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) elevan aún más la magnitud del problema y estiman una prevalencia del 18,7% de obesidad y del 55,8% de sobrepeso entre la población adulta.
Reparto por provincias
En Castilla y León, la evolución del consumo de estos fármacos refleja una tendencia al alza sostenida desde 2021 hasta 2025 en todas las provincias.
Valladolid encabeza el ránking autonómico, al pasar de 18.397 envases dispensados en 2021 a 61.110 en 2025, más del triple en apenas cinco años.
León ocupa la segunda posición, con un crecimiento de 15.980 envases en 2021 a 51.160 en 2025, mientras que Salamanca registra también un fuerte aumento, desde 16.523 hasta 48.221 envases en ese mismo periodo.
En el resto de provincias, el incremento es igualmente significativo. Burgos pasa de 8.845 envases en 2021 a 32.156 en 2025; Ávila, de 5.400 a 19.505; Palencia, de 5.884 a 17.241; y Segovia, de 6.794 a 19.739.
Zamora casi triplica sus cifras, al pasar de 6.626 envases a 19.672, mientras que Soria, la provincia menos poblada de la Comunidad, aumenta de 2.186 a 6.263 envases, lo que confirma que el fenómeno se extiende a todo el territorio autonómico.
La información facilitada por la Junta de Castilla y León a través de su portal de transparencia se ofrece de forma agregada por principio activo, y no por nombre comercial, al considerar que un mayor nivel de desglose podría afectar a los intereses económicos de los laboratorios farmacéuticos.
Los datos corresponden a envases dispensados y facturados en oficinas de farmacia mediante receta financiada del Servicio de Salud de Castilla y León (Sacyl).
Desde el punto de vista clínico, los especialistas recuerdan que la obesidad es una enfermedad metabólica crónica, heterogénea y de origen multifactorial, en la que intervienen factores genéticos, ambientales, psicosociales y conductuales, y que se asocia a múltiples complicaciones cardiovasculares, metabólicas y articulares.
El tratamiento de la obesidad, subrayan las sociedades científicas, debe ser integral e incluir cambios en la alimentación, incremento de la actividad física y modificación del comportamiento.
En este abordaje, los fármacos análogos del GLP‑1 pueden utilizarse en personas con índice de masa corporal superior a 30, o a partir de 27 cuando existen complicaciones asociadas, siempre bajo supervisión médica.
Las proyecciones internacionales añaden presión al sistema sanitario. Los expertos alertan de que, si no se adoptan medidas eficaces de prevención y tratamiento, una de cada cuatro personas podría presentar obesidad en 2035, frente a la actual estimación de una de cada siete personas en el mundo.
En este contexto, la evolución de las dispensaciones en Castilla y León sitúa a la Comunidad dentro de una tendencia global que convierte a los llamados fármacos de la obesidad en uno de los grandes desafíos sanitarios, clínicos y económicos de la próxima década.