Cargando...

Gastronomía

Las lluvias de las sucesivas borrascas dejan la puerta abierta a una campaña micológica de primavera "esperanzadora" para Castilla y León

El marzuelo comienza a fructificar en las zonas productoras de Segovia, Soria, norte de León, Palencia y Burgos

Un hombre recoge setas en los Montes de Soria Ical

Las lluvias de las sucesivas borrascas y el aumento de las temperaturas esta semana dejan la puerta abierta a una campaña micológica de primavera “esperanzadora” para Castilla y León. En Soria, los amantes de la micología, han comenzado a recolectar los primeros marzuelos, una seta muy apreciada en esta provincia.

El gerente de la Asociación Montes de Soria, José Antonio Vega, señaló que en los bosques de la región hay una gran reserva de agua, y esto unido a las muchas horas de sol ha provocado la fructificación de marzuelos. “En cuanto vaya avanzando la temporada comenzarán a fructificar otras especies de primavera”, destacó a Ical, para señalar que en esta estación también fructifican otras especies de alto valor comestible en los bosques castellanos y leoneses como son los perretxicos, colmenillas, senderillas, setas de cardo, champiñones y rebozuelos, todos de gran interés culinario y gastronómico.

Asimismo, señaló que con estas condiciones pueden fructificar la angula de monte y en abril los perrechicos, colmenillas y setas de cardo y si la reserva hídrica se mantiene se podrán recolectar, a partir de mayo, amanistas y boletus pinícolas y de robledal, entre otros.

“De momento, se han empezado a recolectar marzuelos, aunque todavía no hay una gran producción”, resaltó para señalar que el inicio de la campaña micológica se ha notado esta semana, ya que la Asociación ha expedido más de 600 permisos para poder recolectar setas de primavera.

Desde el proyecto Micocyl de Castilla y León se especifica que el marzuelo es una seta difícil de encontrar por crecer semienterrada y por su mimetismo con la hojarasca de los pinares, lo que hace más interesante y apreciada su recolección. Además, raramente se agusana y presenta una gran calidad organoléptica y gran aptitud para la gastronomía. Se trata por tanto de una de las especies para trabajar en su valorización agroalimentaria y promoción mico-turística.

Tiene la singularidad de su época de producción entre febrero y abril, lo que puede contribuir a desestacionalizar el micoturismo y promocionar la recolección ordenada de setas en otros momentos del año además del otoño.

Al inicio de la temporada los restaurantes pueden llegar a pagar entre 20 y 25 euros por kilo de marzuelo, y si la campaña es abundante el precio oscila entre uno y 15 euros. En el conjunto de la temporada se suelen registrar producciones totales de entre cinco y diez kilos por hectárea en Castilla y León, sobre todo en su orla montañosa, en Segovia, Soria, norte de León, Palencia y Burgos.

Las condiciones para una buena campaña son precipitaciones (lluvia y nieve) y ausencia de heladas severas. Tan sólo la congelación del horizonte superficial del suelo detiene la fructificación del marzuelo, que es por tanto una especie muy resistente a las heladas.

Desde el programa de micología de Castilla y León se realizan semanalmente inventarios a partir de parcelas de investigación para las principales especies comestibles. Se miden y pesan todos los carpóforos y se determinan en el laboratorio; además, se toman datos de micelio en el suelo, temperaturas y humedades. Con ello se elaboran modelos de producción en función de variables meteorológicas, de suelo o dasométricas, relativas al arbolado.