Patrimonio
Ni la de Madrid, ni la de Sevilla: Esta es la Plaza Mayor más bonita de España, según la revista "Viajar"
La publicación destaca "sus fachadas, su arquería de medio punto y una composición urbana que, pese a su irregularidad, transmite una notable sensación de equilibrio"
Para gusto los colores. Eso dice el sabio refranero español. Y esta claro que la de cada uno será la más bonita. Pero en esta ocasión teniendo en cuenta los gustos de la revista especializada en turismo "Viajar", la Plaza Mayor más bonita de España no es ni la de Madrid, ni la de Sevilla, sino la de una Ciudad Patrimonio de la Humanidad.
La publicación destaca sus fachadas, su arquería de medio punto y una composición urbana que, pese a su irregularidad, transmite una notable sensación de equilibrio. Tal es su armonía arquitectónica que llevó a Miguel de Unamuno a definirla como “el salón más bello de Europa”.
Las plazas mayores son los lugares más visitados de las ciudades. Suelen estar situadas en el centro neurálgico de las urbes y en ellas suele concentrarse la actividad comercial y de ocio de las capitales. Desde ellas parten las rutas que nos invitan a descubrir cada rincón del destino, pero, sobre todo, es en ellas donde se condensa la esencia de su ciudad. Pues hay una española que se ha colado entre las más bonitas del mundo y que tienes que visitar al menos una vez en la vida.
Algunas suman siglos de historia y otras solo necesitan el ajetreo diario para mostrar la cara más viva de la ciudad. Eso sí, todas son lugares imprescindibles en cualquier visita y el punto perfecto para inmortalizar la visita a esas capitales. La plaza se refiere a un sitio o paraje espacioso y ancho, dentro de un poblado, al que pueden afluir varias avenidas o calles en las que se han de realizar actividades principales de carácter urbano.
Las plazas son el centro por excelencia de la vida urbana. En ellas se concentran gran cantidad de actividades sociales, comerciales y culturales. Las funciones simbólicas, tanto políticas como religiosas son de gran importancia en estos espacios, siendo elegidas para la celebración de coronaciones, ejecuciones, manifestaciones, procesiones, canonizaciones...
A menudo son elegidas para levantar en ellas monumentos conmemorativos o estatuas, ya que son espacios singulares y adecuados para los mecanismos de mantenimiento de la memoria histórica. Además, al ser lugares de encuentro, albergan actividades lúdicas y festivas: fiestas, juegos, espectáculos, deportes, mercadillos o cualquier acto público imaginable.
La función económica (plaza de mercado) responde a la vitalidad de las transacciones espontáneas, pero también las hacen ser objeto de especial atención y control por los poderes públicos, así lo indica Wikipedia. Otra función significativa es la militar, que está en el origen de muchas ciudades. El término "plaza" en lenguaje castrense, es equivalente a "ciudad", y está en muchas expresiones convencionales.
Plaza Mayor de Salamanca
Pues para los periodistas y usuarios de la revista “Viajar” la Plaza Mayor más bonita de España no es otra que la de Salamanca. Fue construida en el periodo que va desde el año 1729 al 1756, en estilo barroco. El diseño es del arquitecto Alberto Churriguera (pabellones Real y de San Martín) y posteriormente continuada por otros con pocas modificaciones respecto al proyecto inicial. A comienzos del siglo XIX sufrió diversas remodelaciones urbanísticas, hasta que poco a poco a mediados del siglo XX fue desprovista de sus jardines, quiosco de música central y urinarios públicos para quedar diáfana. A la plaza, que cuenta con la consideración de Bien de Interés Cultural. También fue declarada monumento histórico-artístico de carácter nacional el 21 de diciembre de 1973.
En la actualidad, la Plaza Mayor es el centro de la vida de la ciudad y un punto de encuentro habitual de los salmantinos. En ella se encuentran innumerables bares y terrazas, además de la cafetería más antigua de la ciudad, el centenario café Novelty, que ha sido punto de encuentro habitual de los literatos y artistas de la ciudad, desde su inauguración en 1905. El ágora salmantina está adornada por una extensa colección de medallones donde tienen cabida reyes, conquistadores, intelectuales y referentes de la sociedad salmantina y española, como Felipe V, Santa Teresa de Jesús o Miguel de Cervantes, entre otros.
La Plaza Mayor de Salamanca no es un cuadrado perfecto (es un cuadrilátero irregular) y ninguna de sus fachadas mide lo mismo. Tiene una superficie aproximada de 6.400 metros cuadrados, y dispone de 88 arcos de medio punto, 12 entradas y 274 balcones. El aspecto actual, en lo que se refiere al pavimento (baldosas de granito gris, con marcas de granito rosa), se hizo hacia 1953 con granitos procedentes de las canteras de Carbellino. Hasta entonces tenía un jardín central, con bancos, árboles, arriates de flor y un quiosco de música en su centro. Una calle adoquinada lo contorneaba.
Curiosidades
- Los lados de la Plaza se conocen como “pabellones” o “lienzos”. Los primeros en construirse fueron el Pabellón Real (el que queda a la izquierda si uno se ponde de espaldas al reloj), y después el de San Martín (el que se ve frente a nosotros).
- En el arco de mayor alzada de la zona del Pabellón Real, junto a la salida al Mercado, aparece una inscripción que recuerda: «Aquí se mató una muger, rueguen a Dios por ella. Año de 1838». No se conoce el hecho que motivó la talla del letrero. La tradición afirma que ciertas vetas rojizas que hay en la columna del arco, bajo la inscripción, son las manchas de la sangre de dicha mujer.
- La espadaña (el característico remate de la fachada principal sobre el Ayuntamiento) no se colocó hasta 1852, casi cien años después de la fecha oficial del fin de las obras.
- Felipe V aparece representado tres veces: una por autorizar la construcción de la Plaza y otra por cada uno de sus dos reinados.
- Los espectáculos celebrados con más frecuencia en la Plaza Mayor fueron, hasta hace poco, las corridas de toros, y suponían el momento clave de cualquier festejo en la ciudad.
- Los soldados de Napoleón mutilaron las narices de muchas de las efigies de los medallones durante la ocupación de la ciudad durante la Guerra de la Independencia.
- Es habitual entre los salmantinos citarse “debajo del reloj”. No hace falta especificar que se trata del reloj de la Plaza Mayor.
- Una de las imágenes más insólitas de la Plaza Mayor, recogida en un documental del momento, es la que pudo verse el 3 de marzo de 1937. Con motivo de la entrega de credenciales del embajador alemán Wilhelm Von Faupel a Francisco Franco, el recinto se engalanó con grandes esvásticas y una multitud, que lucía el mismo símbolo en brazaletes caseros, se agolpó para presenciar el acto.