Patrimonio
El valle legendario español que "esconde" la ermita más bonita del mundo
Se trata de un bello templo del siglo XIII perteneciente a la Orden Templaria
En esta época de borrascas que está asolando a España existe un rincón único en nuestro país que bien merece una visita, aunque la climatología no sea la mejor. Pero la nieve deja una estampa maravillosa de la que es considerada la ermita más bonita del mundo, que se "esconde", con sus misterios y leyendas, en un valle legendario español.
Una ermita es un edificio pequeño, similar a una capilla, con altar y, en general, situado en despoblado. A veces tiene habitación para quien cuida su alumbrado y limpieza. Originalmente era un lugar de oración y recogimiento que permitía a un fraile o ermitaño poder cultivar en paz su propia vocación particular. Está relacionado con el concepto de eremitorio, que es un lugar donde existen uno o más frailes o monjes eremitas, al estilo de los Padres del desierto o del yermo o Padres de la Tebaida del cristianismo.
Posteriormente, el significado se extendió para incluir capillas, iglesias u otros santuarios, generalmente pequeños, situados por lo común en el campo, y que no tienen culto permanente. En ocasiones, una ermita puede ser prácticamente un humilladero cubierto de planta rectangular, con paredes en tres de sus lados y reja en el otro. Es tradicional en muchas ermitas celebrar misa el día de la festividad del santo bajo cuya advocación estén, pudiendo celebrarse además romerías y festejos en su entorno.
Hay santuarios que originalmente se construyeron en despoblados y posteriormente han quedado rodeados de otros edificios, pero conservan la denominación de ermita. Por el contrario, hay iglesias que se construyeron como parroquias y acogieron culto habitual, pero luego, al despoblarse su entorno, quedaron más aisladas y han pasado a considerarse ermitas, según señala Wikipedia.
Ermita de San Bartolomé de Ucero
Pues la ermita más bonita del mundo cuenta con un aura especial, que guarda una curiosa simbología asociada en muchos casos a la Orden del Temple, ese es la ermita de San Bartolomé de Ucero, en la provincia de Soria, y ubicada dentro del precioso Parque Natural del Cañón del Río Lobos.
Un lugar que no solo llama la atención por su misterio y las leyendas que se asocian a él, sino por su ubicación, en pleno corazón del Cañón del Río Lobos. Uno de los espacios naturales más importantes de la provincia de Soria y que es visita obligada en cualquier escapada de turismo rural en España.
La ermita del Cañón del Río Lobos está rodeada de un halo de misterio. Diversas teorías consideran que este lugar fue sede templaria de San Juan de Otero, dentro del obispado de Osma. La simbología que se puede apreciar en diversos lugares del templo, como los canecillos o los capiteles, tiene referencias constantes a los templarios.
Además, se cree que el convento templario de San Juan de Otero se encontraba a unos 4 kilómetros de la ermita, cerca de los actuales restos del Castillo de Ucero, considerándose que todo ese territorio pudo ser propiedad de la Orden del Temple, según señala la web de turismo de la Diputación de Soria.
Diversos investigadores consideran además que los templarios, a través de su arquitectura en la ermita de San Bartolomé de Ucero, consiguieron amplificar el poder del Cañón del Río Lobos. Un lugar que hoy en día sigue teniendo un gran poder en la Península Ibérica. Su ubicación también es enigmática, ya que poca gente conoce que la ermita del Cañón del Río Lobos se encuentra en el lugar equidistante de los dos extremos de la Península: en Cabo de Creus en Gerona y el Cabo Touriñán en Galicia. Una circunstancia que otorga a esta ermita de una mayor dosis de misterio.
Son muchos los elementos de la ermita cuya simbología conduce a la Orden del Temple. Uno de ellos es una losa en el suelo de la ermita, que algunos reconocen como la Cruz de la Orden del Temple, y sobre la que otros afirmaban que llegaba a iluminarse algunos días del año en función de la posición del sol, que podía atravesar el rosetón existente en la ermita. Algo, esto último, que diversos estudios han confirmado posteriormente, confirmando que el sol ilumina la losa durante el solsticio de invierno (entre el 20 y 23 de diciembre).
Asimismo, existen estrellas invertidas de cinco puntas, un pentáculo invertido, rosetones de seis corazones entrelazados y diferentes símbolos numéricos. Especialmente notable es la Cruz de las Ocho Beatitudes grabada en uno de los capiteles de la entrada. Esta cruz de ocho puntas era la que los templarios utilizaban como clave de un alfabeto secreto y la que utilizaban para realizar el trazado octogonal de las capillas templarias.
La iglesia, del siglo XIII, tiene planta de cruz latina, disposición que se acusa ostensiblemente al exterior. Llama la atención la escasa altura del transepto en relación con la de la nave. La cumbre de la bóveda de aquel queda por debajo de la línea de imposta de la bóveda de cañón apuntado de la nave, de tal manera que ambas bóvedas no se intersecan y no dan lugar al establecimiento de una cúpula o un cimborrio sobre el crucero.
Las pilastras de sección rectangular adosadas a los muros exteriores del ábside, así como las que flanquean la portada, y la misma puerta que luce seis arquivoltas muy apuntadas, ponen de manifiesto el momento de transición del románico al gótico en que se edificó esta iglesia.
También merecen ser resaltados los dos rosetones, uno en cada hastial del transepto, cuyas celosías evocan influencias musulmanas en la forma del entrelazado que compone una estrella lobulada de cinco puntas. Poseen tres arquivoltas de las que sólo la externa está decorada. El 7 de mayo de 2015, la ermita fue declarada Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de monumento.
Un maravilloso entorno natural
Otro de los atractivos que la ermita de San Bartolomé de Ucero ofrece a sus visitantes es el entorno. El templo está ubicado en el corazón del Cañón del Río Lobos siendo parte fundamental de un recorrido por uno de los espacios naturales más importantes no solo de Soria, sino también de Castilla y León.
Se trata de un espectacular cañón de origen kárstico de 25 kilómetros, creado por la erosión fluvial. Un lugar que permite realizar una espectacular ruta por un espacio declarado Parque Natural en 1985, cuyo desfiladero conforma un patrimonio de gran diversidad biológica. Otro título que confirma su interés ecológico, es el de Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA), en el marco de la Red Natura 2000.
Cuando se accede al Parque Natural el paisaje en el horizonte introduce al visitante poco a poco en enigmático y mítico entorno; la «cuesta» de la Galiana, la gran cueva del mismo nombre, los miradores, un castillo y los primeros farallones, oquedades y buitreras.