Aniversario

90 años de Francisco Ibáñez. 90 años de un genio del tebeo

Barcelona celebra con una ruta de dioramas el aniversario del maestro

GRAFCAT9610. BARCELONA, 13/03/2026.- Detalle de uno de los dioramas que formarán un circuito urbano con escenas en miniatura de los personajes más icónicos de Francisco Ibáñez, como Mortadelo y Filemón, Rompetechos o El Botones Sacarino, una ruta cultural situada en diferentes espacios de Barcelona vinculados a la lectura, los cómics y al propio autor. EFE/Enric Fontcuberta
Dioramas con personajes de Ibañez formarán un circuito por varios espacios de BarcelonaEnric FontcubertaAgencia EFE

Una de las reglas de oro del periodismo, el que es propiamente informativo, es tratar de ser independiente, evitar ser opinativo en el momento de dirigirse al lector. Es decir, proporcionar las herramientas necesarias para que aquel que se acerque al tema que nos ocupa saque sus propias conclusiones. Así que esto debería ser así en este texto. Sin embargo, quien esto escribe, no puede permanecer al margen cuando se habla de Francisco Ibáñez, probablemente lo cota más alta a la que llegó el mundo del tebeo en nuestro país durante el siglo pasado. A Ibáñez le debemos mucho nuestro primer encuentro con la letra impresa, con la lectura, con pasar horas y horas con un libro como si el tiempo se hubiera parado. Poca gente ha hecho tanto por el fomento de la lectura como él gracias, especialmente, a las alocadas andanzas de los agentes Mortadelo y Filemón o las de ese edificio infinito situado en el número 13 de la rue del Percebe.

Mañana este maestro del lápiz habría cumplido 90 años. Pese a que ya no está aquí, sí lo hace su obra que cada año gana más adeptos. Desde 2025 se celebra el Día de Ibáñez, una inteligente iniciativa del sello Bruguera que comenzó su andadura en Madrid y que ahora recae en Barcelona, la ciudad en la que vivió y trabajó el artista y en la que, se cuenta, está la sede de la T.I.A., sí, sí, esa agencia que reúne a técnicos de investigación aeroterráquea y que está dirigida con mano de hierro por el superintendente Vicente, más conocido como el Súper.

Para celebrar la efeméride, para poder soplar las velas de las nueve décadas de Francisco Ibáñez se ha construido una ruta con su nombre en la capital catalana. Para ello se cuenta con una serie formada de cinco dioramas inspirados en algunas de las viñetas más celebradas de Ibáñez. En esta iniciativa de Penguin Random House, estas viñetas en tres dimensiones están ubicadas en la Biblioteca Gabriel García Márquez, el Fnac Rambla, la Escuela Joso de dibujo, la sede del grupo editorial organizador de esta propuesta en el edificio Colonial SFL y, en itinerancia, las librerías especializadas Nausicaä Còmics y Norma Comics.

Los dioramas, realizados con un impresionante detallismo por la firma Omnipro 3D, nos permiten contemplar a Ibáñez encerrado en su estudio trabajando en el álbum que dejó inacabado sobre las Olimpiadas de 2024, además de estar rodeado de sus principales criaturas; lo que fue la primera página del 13 Rue del Percebe con sus muy peculiares habitantes; el botones Sacarino en acción en la redacción de la que era empleado; el miope de Rompetechos confundiendo la sábana de un fantasma con el pañuelo con el que sonarse la nariz; y Mortadelo y Filemón en acción. A ellos se le sumarán otros dos próximamente: uno será presentado en el Salón del Cómic de Barcelona y mostrará a los dos agentes en los Juegos Olímpicos de 1992 mientras que el otro, con los mismos protagonistas, viajaráhasta la Casa del Lector, en Madrid, en una escena en la que Mortadelo y Filemón buscan a su enemigo en los alrededores de la Puerta de Alcalá.

«Mi padre estaría encantado y asombrado de las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías, aunque él no era muy bueno en estas cosas», aseguraba ayer Nuria Ibáñez, la hija del dibujante. «Mi padre era muy detallista hasta el último milímetro en todas las portadas, siempre muy elaboradas, con gags por todos los lados. Así que verlo en tres dimensiones impresiona. Seguro que el querría que fuera un juego divertido hacer esta ruta de dioramas y lo será para niños y para grandes», comentó. A este respecto, aquellos que se dediquen a buscar por Barcelona estas cajas mágicas, a la manera de una suerte de Camino de Santiago del humor, podrán ir rellenando una tarjeta que será debidamente sellada en cada una de las paradas con uno de los personajes del universo del dibujante.

Que una parte de ese extraordinario imaginario se quede en la Bibilioteca Gabriel García Márquez tiene mucho de simbólico. Francisco Ibáñez, vecino desde siempre del barrio de Sant Martí, donde se encuentra la biblioteca, acudió a la inauguración de la misma. Es allí donde en la actualidad hay un espacio que lleva su nombre y que busca la difusión de lo que se llama el noveno arte. Precisamente la García Márquez acogerá mañana varias actividades con las que celebrar los 90 años del artista centrado especialmente en un taller alrededor de Mortadelo y Filemón, dirigido a las familias. Precisamente esta biblioteca viene realizando desde este año un club de lectura, en un primer momento dirigido a los escolares del barrio, pero por el que han ido pasando lectores de entre 8 y 12 años de toda Barcelona. El Club de Lectura de la T.I.A., que es como se llama esta genial iniciativa, ha reccibido a unos 800 niños y niñas, según explicó Iris González, en nombre de la Biblioteca Gabriel García Márquez.

Pese a que Ibáñez falleció en 2023, su legado permanece vivo. En esto tiene mucho que ver Bruguera. Su directora editorial Isabel Sbert surayó en el acto que «para nosotros, preservar la obra de Ibáñez no es solo una cuestión editorial, sino un deber cultural, histórico y casi moral». Eso es lo que ha hecho que desde la desaparición del dibujante, su producción haya permanecido en las librerías en todo tipo de ediciones: desde la recuperación de trabajos descatalogados y muy buscados pasando por los libros dirigidos a los más pequeño, como será el caso de la próxima aparición de «Mi primer 13 Rue del Percebe». A ello se le han sumado formatos para los coleccionistas y devotos de esta causa.

Otra iniciativa importante en homenaje al maestro en la digitalización de la tipografía de Ibáñez, una nueva identidad visual creada por Iván Castro y Juanjo López, que servirá tanto para las nuevas ediciones como para exposiciones o todo tipo de eventos. No se trata de algo menor porque hablamos de un recurso muy imitado y, si no lo creen, no tienen más que ver la tipografía de los títulos de crédito en la primera temporada de «Aquí no hay quien viva». Dejémoslo en que se trataba de un homenaje a Ibáñez, como el mismo dibujante confesó hace algún tiempo a quien esto escribe.

Sí, mañana es el día de Francisco Ibáñez, un buen momento para hacer esta ruta, para contemplar estos fantásticos dioramas, pero también una gran oportunidad para seguir leyendo o empezar a hacerlo. Porque el que se adentra en estas historietas sabe que se lo acabará pasando bien y que esto es cultura.

Es una suerte que el legado de Francisco Ibáñez esté tan bien protegido y que podamos seguir disfrutando de él. Sería bueno que nuestras queridas instituciones, tan amigas en ocasiones de aventuras rimbombantes, apostarán por el cómic, por los tebeos que seguimos leyendo. ¿Por qué no un museo en Barcelona?