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Sucesos

Afronta dos años de cárcel por agredir a unos testigos de Jehová por "amargarle" la vida

Tras preguntarles si eran testigos de Jehová, el acusado, "movido por el rechazo que siente hacia miembros de dicha confesión", se abalanzó sobre ellos

La Fiscalía de Barcelona pide que se cite a uno de los investigados por el caso de Helena Jubany
La Fiscalía de BarcelonaEuropa Press

La Fiscalía pide dos años de cárcel para un hombre acusado de golpear e insultar a tres testigos de Jehová en el trastero alquilado de Barcelona donde guardaban las publicaciones y carteles que usan para predicar, al grito de "me habéis amargado la vida".

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En su escrito, al que ha tenido acceso EFE, el ministerio público acusa al presunto agresor de un ejercicio contra los derechos fundamentales y otro de maltrato de obra y pide para él una multa de 6.300 euros y el pago de 1.000 euros de indemnización a cada uno de los testigos de Jehová a quienes supuestamente atacó.

Según mantiene el ministerio público en su escrito de acusación, el hombre, que será juzgado el próximo jueves en la sección novena de la Audiencia de Barcelona, se encontró a los dos religiosos en un establecimiento de trasteros en alquiler de Barcelona, cuando se disponían a salir del ascensor del edificio.

Tras preguntarles si eran testigos de Jehová, el acusado, "movido por el rechazo que siente hacia miembros de dicha confesión y con la finalidad de ridiculizarlos y menoscabar su integridad física", se abalanzó sobre ellos mientras vociferaba: "Hijos de puta, me habéis amargado la vida".

El acusado, añade el escrito de Fiscalía, propinó un puñetazo a uno de los testigos, que acabó recibiendo un segundo manotazo porque se interpuesto entre el hombre y uno de sus compañeros para evitar que también fuera agredido, todo ello mientras les insultaba.

"El tono buscadamente audible de todas las expresiones, la exposición pública de la que les hizo objeto y la progresión del ataque, de verbal a físico, les hirió en su amor propio menoscabando su dignidad", añade el escrito del ministerio público.

La Fiscalía subraya en su escrito que el procesado actuó movido por "sentimientos de rechazo e intolerancia" hacia la religión que profesan los atacados, quienes acababan de guardar en el trastero varios carritos con las publicaciones y carteles que utilizan para predicar en la calle, por lo que eran "fácilmente identificables".