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Arte
La Fundació Miró reinventa su colección
El museo deja atrás los criterios cronológicos y temáticos tradicionales

La Fundació Joan Miró presentó ayer la exposición «Joan Miró. Círculos», una ambiciosa reordenación de su colección permanente que ofrece una perspectiva renovada sobre la obra del artista catalán. Comisariada por Teresa Montaner, jefa de colecciones de la institución, y la investigadora Marta Ricart, la muestra podrá visitarse durante los próximos dos años, hasta el 12 de marzo de 2028.
Por primera vez, la fundación deja atrás los criterios cronológicos o temáticos tradicionales para centrarse en los procesos creativos y el lenguaje matérico de Miró. La exposición organiza la colección en diez ejes matéricos —lugar, equilibrio, hacer y dejar hacer, círculos, abierto y cerrado, ritmo, lejos y cerca, arriba y abajo, pequeño y grande, y dentro y fuera—, invitando al visitante a una experiencia más física e inmersiva.“Es una manera fresca de acercarnos a la obra de Miró”, explicó el director de la fundación, Marko Daniel, durante la rueda de prensa. Daniel resaltó la “unidad entre arte, edificio y naturaleza” que propone la muestra, en estrecho diálogo con la arquitectura de Josep Lluís Sert —sede de la institución en Montjuïc— y subrayó la centralidad de la circularidad en el universo del artista. “Todo empieza y termina con el círculo”, afirmó.
La exposición incluye 102 obras, con seis préstamos temporales de medio año del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y una veintena más procedentes de colecciones particulares e instituciones como la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona (RACAB), el Observatorio Fabra, el Instituto Cartográfico y Geológico de Cataluña y el CRAI Biblioteca de Física y Química de la Universidad de Barcelona.Uno de los principales atractivos de «Círculos» es su carácter dinámico y evolutivo: cada seis meses se incorporarán nuevas obras y se replantearán enfoques, convirtiendo la muestra en un proyecto vivo y en constante transformación.
Además, la fundación ha abierto al público por primera vez el Jardín de los Cipreses, un espacio hasta ahora cerrado al recorrido habitual, que refuerza el diálogo entre la creación de Miró, la arquitectura y el entorno natural del museo, incorporando piezas como la escultura Mujer (1970). La propuesta surge de la investigación de Marta Ricart, quien, tras recibir en 2016 el Premio Pilar Juncosa, profundizó en los espacios de trabajo de Miró en Palma y Mont-roig. “Tuve un chispazo mágico: la obra vino hacia mí y vi que había algo muy interesante ligado a sus procesos de trabajo”, relató Ricart. Junto a Montaner, han recuperado lo que definen como el “código matérico” del artista, alejado de lo conceptual y fuertemente conectado con la tierra y la materia. Teresa Montaner insistió en que, a diferencia de otras presentaciones de la colección, aquí “el centro son las obras”. “Queremos que el visitante se sienta parte de ellas, desde el ritmo de las relaciones entre las piezas y con las propias salas”, añadió.
La exposición se presenta en un momento simbólico para la institución: Marko Daniel dejará la dirección en junio tras ocho años al frente, un periodo en el que ha impulsado una notable transformación y proyección internacional de la fundación. “Esta muestra nos explica la circularidad de las cosas y marca el inicio de una nueva etapa”, concluyó el director.
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