Polémica
Las juventudes nacionalistas cargan duramente contra Rufián evidenciando la fractura en el independentismo
JNC colgó carteles contra el portavoz de ERC

La tensión latente dentro del independentismo catalán volvió a aflorar este jueves en Barcelona, con motivo de un acto sobre el futuro de las izquierdas celebrado en la Universitat Pompeu Fabra (UPF). Minutos antes del inicio, la cartelería del campus amaneció cubierta con mensajes dirigidos contra el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, firmados por la Joventut Nacionalista de Catalunya (JNC), las juventudes de Junts.
“A la Pompeu: primer Catalunya” o “Rufián, quien no defiende el catalán, no defiende Cataluña” eran algunos de los lemas visibles, junto a una referencia especialmente significativa: “155 monedas de plata”. Con esta última consigna, la organización juvenil recuperaba el polémico tuit que Rufián publicó el 27 de octubre de 2017, en plena crisis del procés, cuando insinuó una supuesta “traición” del entonces presidente Carles Puigdemont ante la posibilidad de convocar elecciones en lugar de declarar la independencia.
Una tensión que viene de lejos
Más allá del episodio concreto, la acción de la JNC se inscribe en una crítica sostenida durante años por sectores del independentismo más identitario hacia la figura de Rufián. Desde estas posiciones se le reprocha su uso habitual del castellano en su día a día y en intervenciones públicas, así como su tendencia a centrarse en debates de política estatal, en lugar de priorizar exclusivamente la agenda catalana.
Este malestar no es nuevo. Para parte del espacio político vinculado a Junts, Rufián simboliza una forma de hacer política que consideran excesivamente “españolizada” y alejada de los códigos tradicionales del independentismo más ortodoxo. Su estilo comunicativo, directo y a menudo combativo, tampoco ha contribuido a rebajar la tensión.
Un acto marcado por la polémica
El episodio tuvo lugar en el marco de un acto en el que participaron, además de Rufián, la eurodiputada de Podemos Irene Montero y el exlíder de los Comuns Xavier Domènech. Paradójicamente, buena parte de las intervenciones se realizaron en castellano, pese a celebrarse en Barcelona, lo que alimentó aún más las críticas de la JNC.
Durante el acto, Rufián no eludió la confrontación política con Junts. De hecho, cargó contra el partido de Puigdemont, al que acusó de haber coincidido con PP y Vox en votaciones clave durante los últimos años. Según el dirigente republicano, si el Gobierno de Pedro Sánchez ha resistido ha sido, en parte, gracias a la presión ejercida por ERC.
La acción de la JNC no sentó bien en las filas republicanas. Aunque dentro de ERC existen dudas y matices respecto a algunas de las propuestas políticas de Rufián —como su planteamiento de articular candidaturas conjuntas de izquierdas en España—, el tono de los carteles fue considerado fuera de lugar.
El portavoz adjunto de ERC, Isaac Albert, criticó abiertamente la iniciativa de las juventudes de Junts, dejando entrever el malestar del partido. “Algunos se creen que Catalunya son ellos…”, señaló, en una respuesta que apunta tanto al contenido como al trasfondo ideológico de la acción.