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Ciencia

Cietíficos no dan crédito a lo que encontraron debajo de uno de los árboles más antiguos de la Tierra: "Es asombroso"

Algunos superan los 3.600 años de edad, lo que los convierte en uno de los organismos más longevos de la Tierra

Cietíficos no dan crédito a lo que encontraron debajo de uno de los árboles más antiguos de la Tierra: "Es asombroso" La Razón

Los bosques del sur de Chile albergan algunos de los árboles más antiguos del planeta, pero su importancia va mucho más allá de lo que se ve en la superficie. Una investigación reciente ha revelado que bajo sus raíces existe un complejo ecosistema oculto que podría ser clave para la salud y la resiliencia de estos bosques.

El estudio pone el foco en los alerces, gigantes milenarios que dominan los bosques templados lluviosos de la Cordillera de la Costa. Algunos superan los 3.600 años de edad, lo que los convierte en uno de los organismos más longevos de la Tierra y en piezas clave del equilibrio ecológico del bosque.

Un gigante milenario en peligro

Los alerces son árboles de crecimiento muy lentro que pueden alcanzar alturas comparables al Arco del Triunfo y desarrollar troncos tan anchos como un contenedor de carga. A pesar de su tamaño y longevidad, actualmente están catalogados como especie en peligro de extinción.

Su distribución se extiende por la costa chilena y las estribaciones de los Andes. Sin embargo, su presencia se ha reducido aproximadamente a la mitad debido a la tala histórica para obtener madera y a la conversión del bosque en zonas de pastoreo.

A estas presiones se suman ahora nuevas amenazas como el cambio climático, lo que aumenta la preocupación de los investigadores sobre el futuro de estos ecosistemas.

La red subterránea que mantiene vivo el bosque

El estudio, publicado en la revista Biodiversity and Conservation, destaca la estrecha relación entre los alerces y los hongos micorrízicos que viven en el suelo que rodea sus raíces.

Estos hongos forman redes subterráneas que cumplen varias funciones esenciales:

  • Transportan agua y nutrientes hacia las raíces del árbol.
  • Ayudan a las plantas a resistir sequías y enfermedades.
  • Contribuyen al almacenamiento de carbono en el suelo.

A cambio, los árboles proporcionan azúcares producidos durante la fotosíntesis, lo que alimenta el crecimiento de estas redes fúngicas.

Que traen este tipo de árboles

Para comprender mejor esta relación, los investigadores recogieron muestras de suelo alrededor de 31 alerces y analizaron la diversidad de hongos presentes.

Además, midieron el tamaño y la biomasa de cada árbol. Los resultados mostraron un patrón claro: los ejemplares más grandes y antiguos mantenían relaciones con una mayor diversidad de hongos que los árboles más jóvenes.

Esto sugiere que los árboles milenarios actúan como auténticos centros de biodiversidad subterránea dentro del bosque.

El caso del “Alerce Abuelo”

Uno de los ejemplos más sorprendentes fue el del conocido “Alerce Abuelo”, un árbol de aproximadamente 2.400 años de antigüedad.

El suelo bajo este ejemplar contenía más de 300 especies de hongos exclusivas, y la riqueza fúngica detectada fue más del doble que en cualquier otra muestra del estudio.

"Alerce Abuelo"La Razón

Para los científicos, esta enorme diversidad indica una mayor capacidad del ecosistema para resistir cambios o perturbaciones.

Por qué proteger estos árboles es clave

Los investigadores advierten de que no todos los árboles cumplen el mismo papel dentro del bosque.

Según la científica Camille Truong, talar un árbol milenario puede tener consecuencias mucho mayores que eliminar uno más joven, ya que implica destruir una red subterránea de organismos que ha tardado miles de años en formarse.

Por eso, el estudio subraya la importancia de proteger los ejemplares más antiguos y grandes, ya que su conservación no solo preserva un árbol, sino también todo el ecosistema invisible que depende de él.

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