
Ciencia
Registran la estructura más humana del cerebro como nunca la habíamos visto
La prestigiosa Johns Hopkins Medicine ha liderado el atlas más completo y detallado del desarrollo del neocórtex humano publicado hasta la fecha

Hubo un tiempo en que no sabíamos que el cerebro estaba compuesto de neuronas y no fue hace tanto. Fue nuestro paisano Ramón y Cajal quien lo descubrió en 1888 y, en realidad, tardamos 116 años en contarlas. No fue hasta 2004 cuando la neurocientífica Suzana Herculano-Houzel desmontó el mito de las 100.000 millones de neuronas y estableció que, en realidad, eran 86.000 millones. La neurociencia es un campo muy joven y con ese enjambre de células cerebrales, su desarrollo está íntimamente ligado a la tecnología. Cajal no podría siquiera intentar contar “a mano” esos miles de millones de neuronas.
Por eso tardamos más de un siglo en hacerlo. Él tenía su microscopio, sus tinciones y su ingenio. Ahora, contamos con dispositivos capaces de estudiar 30 millones de células, en cada una, medir 30.000 características genéticas y, sobre todo, tenemos algoritmos capaces de encontrar correlaciones interesantes en ese océano de información. Eso es, precisamente, lo que acaba de hacer la Universidad Johns Hopkins con el BRAIN Initiative Cell Atlas Network y otros centros. Puesto en palabras llanas: han creado el atlas más completo y detallado del desarrollo de las capas más superficiales del cerebro humano que ha sido publicado hasta la fecha.
La estructura más humana
Para ser precisos, los investigadores han comparado cómo se desarrolla nuestro neocórtex con el de macacos y ratones. Y, si entre todas las estructuras cerebrales existentes han elegido esta, es porque es especialmente representativa de nuestra humanidad. Vaya por delante aclarar que no conocemos ninguna estructura cerebral que solo esté presente en nuestra especie, pero la forma en que se organizan las capas superficiales del cerebro de los mamíferos es única entre el resto de las especies animales y, el caso humano, lleva estas características al extremo.
Abreviando, podríamos decir que la corteza cerebral es lo que popularmente se conoce como “sustancia gris”, la capa externa del cerebro donde las neuronas establecen conexiones entre ellas. Las profundidades (o sustancia blanca) está formada por algo así como “cables” a los que llamamos axones, que proyectan a las neuronas lejos de la corteza.
Pues bien, la corteza se subdivide a su vez en capas, en cada una encontramos tipos diferentes de neurona que se conectan de manera específica entre ellas. Podríamos decir que cada capa tiene su arquitectura. Las 3 o 4 capas más primitivas (presentes también en especies no mamíferas) se denominan alocórtex, están relacionadas con la memoria a corto plazo y el olfato y forma el 10% de la corteza humana. El otro 90% está formado por seis capas donde suelen ocurrir funciones cognitivas como el lenguaje, el razonamiento y el procesamiento de información sensorial y motora. Así que, aun no siendo exclusivo de nuestra especie, cabe esperar que el neocórtex sea especialmente clave para entender cómo funciona nuestro cerebro y, por lo tanto, cómo falla.
Miles de genes
“Nuestro objetivo es comprender cómo se construye el neocórtex a nivel celular e identificar pistas sobre las etapas más tempranas de los retrasos en el desarrollo y los trastornos cerebrales”, dijo el doctor Colantuoni. “Al mapear las transiciones celulares y los genes que dan origen a la intrincada estructura y función del neocórtex, podemos comprender mejor, y luego intentar tratar, los trastornos que surgen en el útero, durante la infancia y la niñez, e incluso mucho más tarde en la vida”.
Y, para ello, los investigadores han integrado la información de casi 200 estudios previos. En ellos, analiza qué genes expresan las neuronas que conforman el neocórtex porque, aunque todas las células de nuestro cuerpo tengan el mismo ADN, si una neurona no se parece a una célula del hígado es porque no expresan los mismos genes al mismo tiempo. En este caso, los investigadores no solo querían comparar cómo cambiaba la expresión genética a lo largo del desarrollo humano, macaco y murino (en ratones), querían encontrar diferencias entre las distintas capas del neocórtex de una misma especie e, incluso, entre las células madre y el resto de las neuronas que lo forman. La comparación es la clave y, puestos a comparar, también analizaron las diferencias entre esa expresión génica en cerebros “reales” y pequeños modelos creados en el laboratorio (organoides).
“Combinados con algoritmos de IA para guiar el cribado a gran escala en sistemas de células madre, estos recursos prometen permitir la adaptación precisa de tratamientos para ayudar a pacientes individuales con enfermedades neurodegenerativas y del neurodesarrollo”, dice Colantuoni. Una promesa optimista si esperamos que se cumpla a corto plazo pero que se vuelve bastante segura si contamos con suficiente paciencia. Tardamos 121 años en contar las neuronas y puede que tardemos el doble en comprender cómo funcionan, pero… ¿acaso podemos esperar respuestas rápidas a preguntas tan complejas?
QUE NO TE LA CUELEN:
- Uno de los grandes problemas a los que se enfrentan los neurocientíficos es que, esas 86.000 millones de neuronas son, a su vez, listas prácticamente interminables de características relevantes. Si para entender el cerebro bastara con conocer las conexiones que establecen entre ellas, seguiría siendo difícil, pero mucho menos de lo que es en realidad. A las conexiones hemos de sumarle la propia geometría de cada neurona, qué genes expresa y cómo reacciona a los estímulos de otras… Grandes números dentro de grandes números y una sensación de desasosiego ante cantidades que el cerebro humano no gestiona demasiado bien. Ahí es donde entran los algoritmos de aprendizaje automático que, con suerte, darán un empujón al campo.
REFERENCIAS (MLA):
- Colantuoni, Carlo, et al. "A Curated Compendium of Transcriptomic Data for the Exploration of Neocortical Development." Nature Neuroscience, vol. 29, no. 3, 25 Mar. 2026, doi:10.1038/s41593-026-02204-4.
- Sonthalia, Shreyash, et al. "NeMO Analytics: A Curated Compendium of Transcriptomic Data for the Exploration of Neocortical Development." NeMO Analytics, 2026, nemoanalytics.org/landing/neocortex/. Accessed 25 Mar. 2026.
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