Espacio

La seguridad de la NASA puesta en duda obliga a retrasar las misiones lunares

El informe del Panel Asesor de Seguridad Aeroespacial ha hecho que la NASA retrase el alunizaje hasta 2028 y que Artemis III tenga que cambiar sus planes

La NASA podría usar el módulo de aterrizaje de Blue Origin para Artemis III si Starship no está listo.
Reconstrucción de cómo se podría haber visto el aterrizaje del Artemis III con el módulo de Blue OriginBlue Origin.

En 1968, las llamas envolvieron al Apolo 1. Aquella tragedia se llevó la vida de tres astronautas que no llegaron a salir de la pista de lanzamiento. La carrera espacial no podía ganarse a toda costa y el Congreso de EE.UU. creó un panel de expertos que pudieran alertar si la NASA estaba poniendo en riesgo la seguridad de sus astronautas. Así nació el Panel Asesor de Seguridad Aeroespacial, el mismo que el pasado día 15 de febrero publicó el durísimo informe que ha truncado los planes lunares de la NASA. En palabras del informe, la misión Artemis III con la que volveríamos a pisar la Luna: “no puede llevarse a cabo con los márgenes de seguridad apropiados”.

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“Según lo planificado hoy, el panel considera que Artemis III es de alto riesgo”, añaden en el informe. Declaraciones realmente duras que han obligado a la NASA a replantear esta nueva carrera espacial. Finalmente, la agencia espacial estadounidense ha comunicado que el alunizaje se retrasará un año, emplazándolo a 2028 con la misión Artemis IV. Hasta entonces, podrán poner a prueba su tecnología con dos misiones que orbitarán la luna, pero que no aterrizarán: La ya programada Artemis II, y una nueva versión de la Artemis III, cuyos objetivos todavía no han sido especificados, pero que, en cualquier caso, no llegará aterrizar. Sin embargo, el informe del panel asesor va mucho más allá y describe una NASA con problemas para reconocer e informar sobre de la peligrosidad de sus misiones.

El caso Starliner

El Starliner CFT (Crew Flight Test) despegó hacia la Estación Espacial Internacional en junio de 2024 como la primera misión tripulada de Boeing, con los astronautas Butch Wilmore y Suni Williams. Durante el trayecto, la nave sufrió fallos en múltiples propulsores y fugas de helio que comprometieron su seguridad. Aunque lograron acoplarse a la estación espacial, la NASA determinó que era demasiado arriesgado para el regreso, por lo que el Starliner retornó vacío en septiembre de 2024 y los astronautas, que debían pasar una semana en el espacio, acabaron regresando nueve meses después en una cápsula de SpaceX. Aquello estuvo a punto de desencadenar un grave accidente.

Esta es la historia que conocemos, pero el panel añade lo siguiente: "la tripulación señaló su vacilación para reportar preocupaciones que pudieran parecer poco solidarias con los 'socios' contratistas (Boeing) un indicador preocupante de una cultura de seguridad reprimida”. Por suerte, los astronautas informaron de los fallos, pero si dudaron, significa que bien podrían no haberlo hecho. El informe se pregunta hasta qué punto los astronautas se sienten libres de alzar la voz y detener un lanzamiento sin miedo a represalias. Entre sus páginas, afirman que los ingenieros podrían ser presionados para aprobar decisiones peligrosas con tal de no retrasar las misiones y que contratos mal diseñados, como el de Boeing, comprometen la capacidad de la agencia para decir “no” sin miedo a las consecuencias. Es más, el panel no solo señala que existan conflictos para señalar los riesgos, sino que los recortes presupuestarios contribuyen a que la pérdida de ingenieros veteranos no esté siendo compensada con nuevas contrataciones igual de capaces para identificar esos riesgos. Dicho con pocas palabras: incluso si estuvieran dispuestos a comunicarlos, no está claro que supieran hacerlo.

A la cuestión deontológica se suma una larga lista de preocupaciones técnicas con frases como la que sigue: “Más allá de esto, la física de aterrizar un vehículo con una relación altura-anchura de seis a uno en la superficie lunar polar, irregular y mal iluminada parece cuestionable, en el mejor de los casos”. Afirmaciones duras que ponen en duda la madurez técnica de estas misiones y que invitan, con firmeza, a replantear algunos fundamentos.

La reacción de la NASA

Como consecuencia, la NASA ha replanteado sus misiones Artemis y el Administrador de la agencia espacial estadounidense, Jared Isaacman, ha declarado que "La NASA debe estandarizar su enfoque, aumentar la tasa de vuelo de forma segura y ejecutar la política espacial nacional del presidente. Con la competencia creíble de nuestro mayor adversario geopolítico aumentando cada día, necesitamos movernos más rápido, eliminar retrasos y lograr nuestros objetivos". A lo cual, añade que "Estandarizar la configuración de los vehículos, aumentar la tasa de vuelo y progresar a través de los objetivos de una manera lógica y por fases, es como logramos lo casi imposible en 1969 y es como lo haremos de nuevo".

Con “aumentar la tasa de vuelo”, no solo se refiere a aumentar el número de misiones antes del alunizaje, sino a distribuir los objetivos de cada una de forma progresiva. En palabras del Administrador Asociado de la NASA, Amit Kshatriya: "La secuencia completa de vuelos de Artemisa debe representar una acumulación paso a paso de capacidades, con cada paso acercándonos a nuestra capacidad para realizar las misiones de alunizaje”. “Cada paso debe ser lo suficientemente grande como para progresar”, señala Kshatriya, “pero no tan grande como para asumir riesgos innecesarios dados los aprendizajes previos.” Decisiones juiciosas que, en cualquier caso, no le saldrán gratis a Estados Unidos.

La nueva carrera espacial

La Agencia Espacial de Misiones Tripuladas de China planea poner humanos sobre nuestro satélite en 2030. Y, aunque también podría experimentar retrasos, la agencia china se ha caracterizado por cumplir los plazos mucho mejor que sus pares occidentales, en parte, debido a una preocupante falta de transparencia. Eso significa que, si la NASA no sufre ningún nuevo retraso (lo cual es improbable a juzgar por los recortes y las dudas que expone el panel de seguridad), solo tendrían dos años de ventaja en esta nueva era geopolítica que ya trasciende lo “geo”. Porque, aunque el derecho espacial no permite reclamar en propiedad los cuerpos astronómicos, sí protege los derechos de explotación de aquella superficie sobre la que esté operando. Así que, incluso si el agonizante derecho internacional sobrevive a la ley del más fuerte, el derecho espacial deja la puerta abierta a una pugna por el control del espacio y sus recursos, entre los que encontraremos agua, helio-3, tierras raras.

A pesar del mensaje de tranquilidad que ha querido proyectar la NASA, lo cierto es que el tiempo apremia y que la seguridad tiene un coste político que, afortunadamente, todavía están dispuestos a asumir. No obstante, durante el último año la administración Trump ha reducido drásticamente presupuestos y la independencia de la agencia. Es difícil saber cómo podrá afectar todo esto a la cultura de la seguridad de la NASA, teniendo en cuenta que, en teoría, la legislatura de Trump termina en enero de 2029. ¿Estará dispuesto a aceptar un nuevo retraso en el alunizaje? Un alunizaje que ahora mismo se programa para 2028 y que, si se aplaza, será otro presidente quien devuelva a EE.UU. a la Luna.

QUE NO TE LA CUELEN:

  • Los países con una industria espacial más desarrollada han mostrado, abiertamente, su interés por posicionarse estratégicamente en la Luna y, en un futuro, en otros cuerpos espaciales (Marte, asteroides, etc.) No obstante, esto no significa que la explotación de sus recursos ya sea rentable o siquiera factible. Hay multitud de dificultades técnicas que deberá superar la industria antes de que el helio-3 lunar tenga algún valor de mercado. La carrera espacial que estamos viviendo hoy es una apuesta a largo plazo. La pugna aquí es por una ventaja que, en el futuro, será determinante para consolidar un nuevo orden, ya no mundial, sino espacial.

REFERENCIAS (MLA):

  • Taveau, Jessica, et al. NASA Adds Mission to Artemis Lunar Program, Updates Architecture. NASA, 27 Feb. 2026, https://www.nasa.gov/news-release/nasa-adds-mission-to-artemis-lunar-program-updates-architecture/
  • Helms, Susan J., chair. Aerospace Safety Advisory Panel Annual Report 2025. NASA, 25 Feb. 2026, https://www.nasa.gov/wp-content/uploads/2024/03/asap-2025-annual-report-tagged.pdf