El eurodiputado Nart denuncia a Puig ante Sánchez por contratar médicos cubanos

El eurodiputado pide Ximo Puig y a Pedro Sánchez que no participen en la “explotación” de estos profesionales

El eurodiputado Javier Nart ha remitido sendas cartas al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y al presidente de la Generalitat, Ximo Puig, en las que solicita que la Comunitat Valenciana desista en su intención de contratar médicos cubanos para atender a la emergencia sanitaria generada por el coronavirus.

Denuncia que las “misiones y brigadas de internacionalización de médicos cubanos, constituyen una forma contemporánea de esclavitud, por la forma en que estas se desarrollan”. Incide en que las Naciones Unidas han definido las condiciones de trabajo de estos sanitarios (médicos y enfermeras cubanos) como “una forma de servidumbre y desde luego en "contradicción absoluta con los mínimos principios democráticos”.

Insiste en que su contratación “es incompatible con los valores de España” y afirma que aunque la participación en estas misiones es “oficialmente voluntaria”, muchos médicos temen represalias por parte de Gobierno de Cuba si no participan.

El eurodiputado de Renovar Europa, añade que el Gobierno de Cuba recibiría una suma de dinero de los anfitriones y pagaría a los trabajadores una parte de dichos fondos. “En muchos casos, el salario entregado a los trabajadores médicos no permitiría vivir dignamente. Además, el Gobierno de Cuba estaría congelando una parte del salario que los médicos pueden acceder únicamente tras su regreso al país pero y, según información recibida, muchas veces no reciben de la totalidad del monto que les corresponde”.

Afirma también que el derecho a la privacidad estaría limitado por el control y seguimiento efectuado a los médicos, incluyendo la comunicación y las relaciones sostenidas con personas nacionales y extranjeras durante las misiones de internacionalización.

Añade que el régimen cubano penaliza a los médicos y enfermeros que rompen esta servidumbre. "El artículo 135 (1) del Código Penal de Cuba, consagra el delito abandono de misión de trabajadores civiles”, en donde si “el funcionario o empleado encargado de cumplir alguna misión en un país extranjero que la abandone, o, cumplida esta, o requerido en cualquier momento para que regrese, se niegue, expresa o tácitamente, a hacerlo, incurre en sanción de privación de libertad de tres a ocho años”. Estas penalizaciones también serán aplicadas a profesionales que después de cumplir una misión en el extranjero deciden establecerse en otro país y pasan a ser considerados desertores.

La misiva continúa diciendo: “Ello significa que las Brigadas Médicas no son ni solidarias ni aceptables significando para el régimen cubano su mayor fuente de ingresos. Sólo entre 2011 y 2015 los ingresos de Cuba obtenidos de esta línea de negocio tuvo un promedio anual de 11 mil millones de dólares”.

Se trata pues de “un sistema de moderna esclavitud que contraviene los más básicos derechos humanos laborales y civiles, y la más básica legislación de trabajo, significando una situación de servidumbre y tráfico de personas que debe ser condenado y rechazado”.

Javier Nart dejó Ciudadanos (Cs) pero conservó el escaño.