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La DGT lo confirma: Las balizas también pasarán su propia ITV
La confirmación llega tras la publicación por parte de la DGT de un nuevo listado de balizas a las que se les ha retirado la homologación

La obligación de llevar en el vehículo una baliza V-16 conectada ya ha entrado en vigor y, junto a esta medida, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha confirmado que estos dispositivos estarán sujetos a controles periódicos similares a una ITV. El objetivo es garantizar que las balizas que se comercializan y utilizan mantienen los estándares de calidad y funcionamiento exigidos desde el momento de su homologación.
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La confirmación llega tras la publicación por parte de la DGT de un nuevo listado de balizas a las que se les ha retirado la homologación. Por ahora, en ese listado figuran cuatro modelos, aunque la propia DGT prevé que la cifra aumente en los próximos meses, a medida que más dispositivos se enfrenten a las primeras verificaciones periódicas.
Desde Tráfico se ha explicado que estos modelos habían cumplido inicialmente los requisitos necesarios para ser homologados, pero que, al renovar el certificado y repetir las pruebas, no han superado los criterios de calidad exigidos. Según detalló el organismo, “cuando han ido a renovar el certificado y han tenido que pasar de nuevo las pruebas no han cumplido con los criterios de calidad exigidos”.
Controles periódicos durante toda su vida útil
La DGT ya había previsto este sistema de revisiones en un escrito directriz que regula la “verificación periódica del control de la producción para las señales V-16”. En él se señala que, debido al impacto de estos dispositivos en la seguridad vial, resulta esencial llevar a cabo una vigilancia continua del mercado para comprobar que las balizas fabricadas siguen siendo idénticas a las que obtuvieron la certificación inicial.
Las balizas V-16 cuentan con una vida útil de 12 años, periodo durante el cual estarán sometidas a inspecciones. La primera revisión se realizará un año después de la homologación inicial y será presencial, bien en las instalaciones del solicitante o en la fábrica, en función del aspecto que se deba verificar.
Las siguientes inspecciones se llevarán a cabo cada dos años, alternando revisiones documentales con el envío de muestras para ensayos y otras pruebas que puedan ser requeridas. En estos controles se comprobará tanto el cumplimiento de las especificaciones técnicas como el correcto funcionamiento de la comunicación con la red de operadoras y con la plataforma DGT 3.0, incluida la conexión con la nube del fabricante.
Retirada del mercado si no cumplen
En caso de que se detecten irregularidades, se establecerá un plan de acción correctiva con un plazo máximo de tres meses. Si las deficiencias no se solucionan, la DGT podrá ordenar la retirada del producto del mercado y la paralización de su comercialización, además de exigir al fabricante su colaboración para eliminar los riesgos de los modelos afectados.
La normativa establece que son los propios fabricantes quienes deben solicitar el inicio de las inspecciones cuando corresponda. Este procedimiento explicaría, por ejemplo, la retirada de la homologación a la baliza Call SOS, cuyo fabricante se encuentra en proceso de liquidación según los registros oficiales. Todo ello apunta a que, en los próximos años, podrían producirse nuevas deshomologaciones, especialmente entre empresas creadas al calor del auge de las balizas V-16.
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