Una fiesta ibicenca, origen del brote de coronavirus en la Politécnica de Valencia

Un encuentro informal de los alumnos podría ser el foco de los contagios que ha obligado a suspender las clases para 25.000 alumnos

Lo que para ellos era un divertido encuentro de amigos en un viernes por la noche, se ha convertido en algo trágico. Una fiesta ibicenca celebrada en la azotea del Colegio Mayor Galileo podría ser, según publican hoy varios periódicos como Levante-EMV y Valencia Plaza, el foco del brote de contagios de coronavirus que ha obligado a la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) a suspender todas sus clases presenciales.

El pasado jueves la UPV anunciaba que se habían detectado casos positivos entre más de 20 alumnos residentes en el citado colegio mayor y estudiantes de diferentes escuelas del recinto. Como primera medida de contención, Salud Pública decidió ese mismo día confinar a todos los estudiantes del colegio.

Al día siguiente, el viernes día 2, la universidad habilitó a primera hora de la mañana las instalaciones del pabellón de baloncesto donde se realizaron pruebas PCR a unos 700 estudiantes.

La UPV cedió sus servicios médicos, y técnicos de la Conselleria de Sanidad se trasladaron al pabellón para supervisar los análisis.

El mismo viernes, el Colegio Mayor Galileo Galilei de València informó de que se habían detectado 13 casos confirmados de positivos por covid-19 entre sus residentes, y que además había otros 30 internos confinados por contacto directo con estos estudiantes como medida preventiva.

Según el director de la residencia de estudiantes, Vicente Picasarri, todos los residentes confinados son asintomáticos y se encuentran en sus habitaciones, donde reciben la atención que precisan.

A lo largo de este fin de semana se han realizado PCR a todos los estudiantes y profesores que estuvieron en contacto directo con los contagiados, y los resultados obligaron anoche a cancelar las clases presenciales y sustituirlas por la modalidad “online”.

“Ninguno de nuestros estudiantes presenta síntomas, pero están nerviosos por el revuelo mediático que ha generado la noticia”, señala el director del colegio mayor, quien ha trasladado un mensaje de tranquilidad a las familias.

Sobre las informaciones que hablan del posible origen del brote en una fiesta que se celebró en la residencia de estudiantes el pasado viernes, Picasarri ha señalado que cuando tuvieron conocimiento de que se estaba realizando esta actividad no autorizada se clausuró, y ha lamentado que este tipo de acciones se están produciendo también en otros campus universitarios.