Cargando...

Aguacate

El aguacate valenciano busca ser el próximo plátano de Canarias

La Generalitat avala el sello «Aguacate valenciano» como marca ante un sector que prevé aumentar 300 hectáreas cada año

El aguacate valenciano busca ser el próximo plátano de Canarias LA RAZÓN

Mariano Condomina todavía recuerda cuando su tío llegó hace ya veinte años con unos agricultores a su pueblo, Benifairó de les Valls, y le dijo que iba a plantar un campo de aguacates. «Pues yo también», le contestó. Entonces, en el Camp de Morvedre no se veía ningún aguacate. Era una fruta exótica de las Américas, poco consumida en los hogares valencianos. «La gente pasaba por aquí a ver qué era un aguacate, ahora ya no vienen a preguntar», afirma a LA RAZÓN. Lo que empezó siendo una pequeña apuesta arriesgada para este agricultor, que como la gran mayoría cultivaba naranjas y mandarinas, se ha convertido en su modo de vida. «Ahora el 100% de mi producción es aguacate, unas 40 hanegadas», afirma este agricultor.

A partir de ahora, su aguacate no será uno más en el lineal de un supermercado, sino que se podrá diferenciar con una simple pegatina que reza: Aguacate Valenciano, un distintivo de calidad promovido por la Asociación de Productores de Aguacate (Asoproa) que se presentó este jueves en la sede de la Asociación Valenciana de Agricultores (Ava-Asaja), con la presencia del presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, y el conseller de Agricultura, Miguel Barrachina. Pérez Llorca anunció una inversión de 20 millones de euros para potenciar la marca que «nos hace distinguirnos del resto de competidores con una producto que ofrece seguridad y excelencia al consumidor».

Para Condomina, es algo necesario para «concienciar a la gente». «No tengo gana en contra del aguacate peruano, pero está un mes en un barco y el de aquí lo recogen y el mismo día o al siguiente está en el mercado», afirma. «La marca Valencia quiere decir que hay unas pautas determinadas y se distingue el de casa, que tiene unos tratamientos específicos, con el de fuera».

Un sector en auge

En la Comunitat Valenciana hay 4.200 hectáreas de aguacate en producción y las previsiones Asoproa apuntan a un crecimiento de unas 300 nuevas hectáreas al año. De cumplirse, la superficie podría duplicarse en tan solo unos años.

El objetivo es poder competirle a Málaga, que domina el mercado a nivel nacional, y tener una seña propia y diferenciada. «El 80% o 90% de los comerciantes son de Málaga, como aquí de naranjas. Aquí hay dos o tres, pero cuesta», afirma Condomina, que aún así es cauto. «Estamos hablando de que hace 20 años plantamos los primeros, un comercial no se hace aguacatero de hoy para mañana», dice.

La realidad es que Valencia comparte con Málaga las cualidades necesarias para el aguacate, que son buenas temperaturas y evitar las heladas. «Sí hace dos o tres horas cero grados no pasa nada, ahora si hace siete horas y encima está nublado, mal», indica Condomina, que asegura que la fiebre del aguacate ha hecho a muchos plantar en zonas frías donde se han arruinado sus cosechas en dos o tres meses.

Aún así, afirma que es un cultivo más cómodo que el cítrico, especialmente para el pequeño agricultor. «El mantenimiento es mucho menos costosos que una naranja: aguanta mejor el temporal de lluvia, tiene menos tratamientos y encima yo en 20 años no he tenido ninguna plaga que me haya destrozado todo el cultivo», asegura el agricultor de Benifairó de les Valls, que eso sí, matiza que no es «la panacea». «La gente dice que si plantas aguacates no trabajas más y no, sí que hay que trabajar mucho», alega. Unas frases que se dicen también porque es más rentable que otras frutas. «Ahora el kilo está sobre los 2,20 euros», dice Condomina, que eso sí recuerda que «hace poco estuvo a 60 céntimos por un exceso».

Así como las naranjas y mandarinas tienen variedades, el aguacate también. En España, las variedades de piel lisa por fuera como «Bacon» o «Fuerte» son menos comerciales y venden menos que otras de piel rugosa. «El comercio no las quiere, pero ahora yo tengo tres árboles de la variedad Fuerte para mi casa y para mí es el mejor», dice. Eso sí, lo más comercial en España es la variedad Haas, pero en Valencia esta no funciona. «El aguacate Haas no es rentable aquí, hace mucho calor y la zona no es propensa. Aquí funciona mejor el Lamb Haas», dice el agricultor. En torno al 60% de la producción en Valencia es de la variedad Lamb Haas, mientras que en Málaga el 90% suele ser Haas.