Tradiciones
Alicante, falta museo para tanto ninot de las Hogueras de San Juan
Las lluvias que en marzo causaron desperfectos en figuras y en la sede abren el debate sobre si las instalaciones son pequeñas
Las lluvias de los primeros días de marzo provocaron el hundimiento del techo del Museo de las Hogueras de Alicante, ubicado en la Casa de la Festa, en la céntrica Rambla de Méndez Núñez, y dañaron cinco ninots.
Un accidente sin consecuencias graves en la medida en que las figuras se pueden reparar. Por encima del siniestro en cuestión está el debate que ha generado en la ciudad de Alicante en torno a las instalaciones que albergan las dos figuras de las Hogueras de San Juan -una adulta y otra infantil- que se indultan. O, dicho con otras palabras, que se salvan de las llamas cada 24 de junio.
La postura del Gobierno Local, del Partido Popular, y con Luis Barcala como alcalde, es mantener el Museo de Hogueras en su emplazamiento actual, la Rambla; a preguntas de los periodistas en su comparecencia semanal para dar cuenta de los asuntos de la Junta de Gobierno Local, la portavoz del ejecutivo local, y también concejal de Fiestas, Cristina Cutanda, aseguró, y en repetidas ocasiones, que «el museo -en alusión al de Hogueras- está en el mejor lugar posible». Eso sí, dejó la vía abierta a cambios de cara al centenario de las Hogueras de San Juan, las fiestas mayores de la ciudad. Un aniversario, el del siglo de vida, que se celebrará en 2028.
Sobre la posibilidad de que el futuro Museo Las Cigarreras de Alicante -que ocupará el espacio de la antigua fábrica de tabacos- sea el lugar para albergar la exposición de ninots indultados, todos o una parte, Cutanda no se manifestó; una de las opciones sería, de hecho, que existieran dos sedes en vez de una, como en la actualidad, para las figuras de las Hogueras.
Por su parte, el presidente de la Federació de les Fogueres de Sant Joan, David Olivares, explicó al diario LA RAZÓN que el quid de la cuestión está en actualizar el museo. «Tiene que ser un museo del siglo XXI; no se trata tanto de si el museo es grande o pequeño para los ninots como de si es un museo de nuestros días», dijo. A renglón seguido, Olivares citó el Museo Fallero de Gandía (Valencia) como un espejo en el que mirarse, al ser innovador. «Se ha adaptado a nuestros días», agregó.
Al margen del espacio, Olivares insistió en la necesidad de digitalizar los fondos del museo para conservar mejor las fotografías que ahora hay en papel; también aseguró que «a la larga faltará sitio para los ninots, dado que se indultan dos figuras por año». En cualquier caso, Olivares destacó que «se trata de una decisión municipal». «Nosotros -en referencia a la Federació de la que es presidente- trasladamos el sentir festero, la opinión del festero».
Dos emplazamientos
Para Joaquín Rubio, maestro mayor del Gremio de Artistas de Hogueras, el Museo de Hogueras «es evidente que se queda pequeño». «Todos los años hay dos ninots indultados nuevos; si utilizamos la lógica, la sede actual se quedará pequeña», dijo para incidir en la idoneidad del lugar. «Está en la Rambla, muy cerca de las oficinas de turismo, en plena ruta de los cruceristas y en un lugar por el que pasean alicantinos y turistas», dijo.
En ningún caso consideró que los desperfectos sufridos por los ninots por la lluvia no se puedan reparar. «Los daños por las humedades no son problema», aseguró. Sí dejó claro un mensaje:
«El museo hace años que es pequeño para una fiesta que es más grande cada año; sin duda, se podría montar un sgundo museo en el que tuvieran cabida las maquetas de las Hogueras; indumentaria de las fiestas; fotografías, carteles...».
En el aire, Rubio deja dos cuestiones. La primera es qué hacer con los ninots si en futuro falta espacio. «Con qué criterio se dejan en exposición algunos ninots y otros no. ¿Se retiran los antiguos que tienen gran valor como obra de arte o se retiran los más modernos?». La otra incógnita que plantea Rubio es que «si las Hogueras de San Juan busca ser declaradas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco deberían pensar en cómo se exponen los ninots en cómo se presenta la fiesta de cara al exterior».