El "me too" socialista

Batalla en el PSPV de Valencia por el caso de Almussafes: "Morant y Torró imponen el estilo de una secta destructiva"

La líder socialista vuelve a llamar "putero" al alcalde denunciado por acoso e insiste que siempre estará del lado de las víctimas

La líder del PSPV, Diana Morant, en primera fila junto a la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé
La líder del PSPV, Diana Morant, en primera fila junto a la delegada del Gobierno, Pilar BernabéPSPV

La ministra de Ciencia, Diana Morant, publicaba este sábado un vídeo en las redes sociales en el que defendía la lucha feminista. Lo hacía en este estilo que tienen los políticos ahora, en el que se muestran en escenas de su rutina diaria. Morant parece estar en su casa, preparando el desayuno, arreglándose para salir hacia el acto de partido de hoy en Valencia. Antes de cerrar la puerta muestra una chapa y dice: «Hoy y siempre, no a la guerra»

La líder socialista, no obstante, mantiene su batalla contra el alcalde de Almussafes, Toni González, suspendido de militancia del partido tras registrarse, al menos, una denuncia de acoso laboral y sexual contra él. Esta sanción se convirtió este viernes en expulsión debido a las declaraciones públicas que en las últimas semanas el primer edil ha realizado contra las mujeres que le denunciaron por acoso sexual y que, según el PSPV, «revictimiza a las víctimas».

Se trata de un episodio más en la batalla pública emprendida entre Morant y González desde diciembre. La ministra defendió este sábado que en el PSPV no caben «señoros ni acosadores ni puteros» y mostró su orgullo porque los socialistas «escogen el lado correcto: el de las víctimas». No es la primera vez que Morant llama «putero» a González, un calificativo por el que el alcalde anunció que interpondría una querella.

Pero González no está solo. Los concejales socialistas de Almussafes acusan a Morant, y a la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, de llevar a cabo «una purga orgánica como venganza mafiosa». En un comunicado difundido a través de redes sociales, los regidores del equipo de gobierno municipal afirman que esa «injusticia», que califican de «inédita en la historia» del partido, les «obliga» a buscar un camino propio, otro partido con el que seguir asumiendo su responsabilidad del gobierno local, que sea «un medio y no un fin» y esté alejado del funcionamiento, «al estilo de una secta destructiva», que Morant y Torró están «imponiendo».

Acusan a Morant y Torró de optar por «la expulsión directa» de González, sin esperar al informe del CADE, el canal habilitado por el PSOE para tramitar las infracciones, quejas o denuncias, ni a cualquier decisión judicial, pues ninguno de los participantes «en esta pantomima» han iniciado un procedimiento legal.

«No existe ningún proceso judicial abierto, simplemente una purga orgánica como venganza mafiosa», aseguran, para preguntarse «dónde están los audios, los wasaps, las fotos o las capturas de pantalla» y finalizar diciendo que «no existen y no hay prueba alguna».

Para todos ellos, Morant actúa de esta manera por venganza, pues firmaron su «sentencia de muerte» cuando decidieron apoyar a Carlos Fernández Bielsa a la secretaría general provincial. Con todo, se sienten con el apoyo de los 41 integrantes de la ejecutiva previa a la gestora y de los más de 300 militantes de la agrupación socialista de Almussafes para crear otro partido.

Morant señaló que el todavía alcalde, pues no ha dejado su acta, ha hecho un buzoneo por todo el pueblo señalando y revictimizando a las denunciantes, las ha despedido y ha revelado su nombre a los medios. Eso, «traspasa todos los límites y todas las líneas rojas» de lo que se considera una acción moralmente aceptable y «se llama acoso». Se preguntó, además, «si alguien hace esto en público qué no ha de hacer en privado cuando no le ve nadie».

Sin embargo, los ediles de Almussafes no son los únicos molestos con esta manera de proceder, parte del PSPV hierve en la provincia de Valencia.