Opinión | A través del espejo
Para casualidad, lo de Tejero
El PP tiene un dilema con Mazón y parece dispuesto a no tomar decisiones sin agotar los tiempos
Hay quien cree que las casualidades no existen. Y aunque siempre hay una excepción que confirma la regla- como que el ex exteniente coronel de la Guardia Civil, Antonio Tejero, muera la misma semana que se desclasifican los documentos del 23F- yo soy de las que no cree en ellas.
Que el mismo día que se conoce un audio en el que, presuntamente, se escucha al marido de la jueza instructora de la dana, que también es juez, interrogar a un testigo, se envíe la exposición motivada al Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) para solicitar la imputación a Carlos Mazón, no puede ser casualidad.
Me preocupa sobremanera que ese audio, publicado por OkDiario, sea lo que parece, pues llevaría a concluir que la instrucción no está siendo escrupulosa.
En una sociedad que ya no confía en casi nada, la Justicia debe actuar de manera impecable. Esto no significa que los jueces no puedan cometer errores o que muchos no lleguemos a entender cómo en base al Derecho se pueden tomar dictar determinadas sentencias, pero ese, es otro cantar.
Los 109 folios en los que se argumenta la petición de imputación del ex presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, parecen haberse acabado a toda prisa. Esto no es una opinión, pues ya ha habido abogados que han pedido a la jueza que corrija errores que han detectado en la exposición enviada al TSJ.
Casualidad o no, lo cierto es que el PP tiene ante sí un verdadero dilema. Mazón puede ser llamado a declarar y lo habitual es que lo haga en calidad de imputado, con derecho a acudir asistido por un abogado. Después, el TSJ puede decidir que no hay nada que juzgar.
El PP parece dispuesto a querer agotar los tiempos y a no tomar decisiones apresuradas. La clave está en el momento en el que se produzcan los hechos siempre y cuando, no acabemos por saber algún detalle desconocido hasta ahora de aquellas horas clave. Sea como fuere, las víctimas se merecen un proceso judicial con todas las garantías.