
Fallas
Los especialistas avisan: el peinado de fallera puede producir inflamación y alopecia
Para reducir los riesgos se recomienda evitar una tensión excesiva al realizar el recogido, utilizar productos fijadores de buena calidad y optar por horquillas que incorporen recubrimientos protectores

El peinado de fallera es uno de los elementos más icónicos de la indumentaria valenciana pero la tensión constante que se ejerce sobre el pelo durante días seguidos, el uso prolongado de horquillas metálicas y la aplicación de lacas pueden inflamar el cuero cabelludo y causar incluso alopecia si no se toman ciertas precauciones.
Así lo advierte Ignacio Sevilla, director médico de Svenson, cirujano capilar y experto en tricología (ciencia que estudia el cabello y el cuero cabelludo), quien en declaraciones a EFE indica que a pesar de estos riesgos no es necesario renunciar al peinado tradicional, sino simplemente adoptar algunas medidas preventivas.
Sevilla explica que este tipo de peinado, un recogido tradicional caracterizado por un moño trasero bajo y dos rodetes laterales, acompañados de trenzas, peinetas y horquillas, reúne varios factores que, combinados y mantenidos en el tiempo, pueden afectar al cuero cabelludo.
El principal riesgo: la tensión constante en la raíz
El aspecto más preocupante, según el especialista, es la tensión continua que el peinado ejerce sobre la raíz del cabello, ya que para conseguir la forma característica de los rodetes laterales y las trenzas, el pelo suele estirarse con bastante fuerza desde la zona de nacimiento.
“La tensión que ejerce el propio peinado sobre el cuerpo cabelludo es una tracción que puede generar inflamación a nivel de folículo en la raíz del pelo y, a fuerza de mantenerse, puede acabar haciendo que el pelo se pierda", advierte el experto.
En algunos casos, añade, el proceso puede derivar en lo que se conoce como alopecia por tracción, una pérdida de cabello causada por la presión constante sobre el folículo. “La inflamación puede hacer que el tejido se repare formando una micro cicatriz. Cuando eso ocurre, el pelo que se ha perdido ya no vuelve a salir”, detalla.
Este fenómeno no es exclusivo del peinado fallero. También puede aparecer en personas que llevan de forma habitual coletas muy tirantes, trenzas extremadamente apretadas o recogidos similares, como ocurre en algunas disciplinas de danza.
Horquillas y fijadores: efectos más leves
Además de la tensión, el peinado fallero se fija con un gran número de horquillas y productos cosméticos. Sin embargo, en este caso el impacto suele ser menor.
Las horquillas metálicas, explica el experto, pueden provocar daños mecánicos en la fibra capilar, es decir, en la hebra del cabello. “Pueden romper el pelo o debilitarlo, pero ese daño no es permanente porque no afecta al folículo. Es similar a cortar el cabello: volverá a crecer”, aclara.
Algo parecido ocurre con los productos fijadores, como lacas o espumas. Cuando actúan sobre la fibra capilar pueden generar cierta fragilidad, pero se trata de un efecto reversible.
El problema aparece cuando estos productos entran en contacto directo con el cuero cabelludo. “Si irritan la piel pueden contribuir a aumentar la inflamación que ya está provocando la tracción del peinado”, explica, y añade que esa combinación de factores es la que puede terminar agravando el problema.
Cómo reducir los riesgos sin renunciar al peinado
Para reducir los riesgos, el especialista recomienda evitar una tensión excesiva al realizar el recogido, utilizar productos fijadores de buena calidad que resulten menos agresivos para el cuero cabelludo y optar, cuando sea posible, por horquillas que incorporen recubrimientos protectores o elementos de plástico que reduzcan el daño mecánico.
Otra estrategia útil consiste en emplear accesorios que aporten volumen al moño sin necesidad de tensar tanto el cabello. “Existen piezas con forma de ‘donut’ que permiten crear recogidos voluminosos con menos pelo y menos tracción”, señala.
En el caso de las trenzas, aconseja comenzar el trenzado ligeramente separado del cuero cabelludo para evitar la tensión directa sobre la raíz.
El tipo de cabello también influye
No todos los cabellos reaccionan igual ante este tipo de peinados y, según señala el doctor Sevilla, el pelo fino o muy lacio suele necesitar más tensión para mantener la forma, lo que aumenta el riesgo de tracción.
“Los cabellos más claros o rubios suelen ser más finos y por tanto más vulnerables. En cambio, el cabello más oscuro o ligeramente ondulado suele soportar mejor este tipo de peinados”, indica.
Los postizos que se utilizan para aumentar el volumen tampoco suelen provocar alergias ni irritaciones, ya que normalmente no están en contacto directo con el cuero cabelludo. No obstante, su peso puede incrementar la tensión si no se distribuye correctamente.
Señales de alerta tras las fiestas
Una vez finalizadas las Fallas y retirado el peinado, es habitual notar cierta caída del cabello, según el experto, que señala que este fenómeno suele ser normal y se debe principalmente al daño mecánico acumulado durante días.
Sin embargo, hay señales que deberían alertar a quienes lo padecen: “Si aparece enrojecimiento en la zona frontal o en los laterales del cuero cabelludo, o si la caída del cabello se prolonga más allá de dos o tres semanas, es recomendable acudir a un especialista”, advierte.
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