Urbanismo
El macroproyecto urbano de Valencia para unir el Mercado Central y Plaza España estará acabado en 2030
La alcaldesa ha presentado la actuación que se hará en tres fases y que cambiará la cara de 32.057 metros cuadrados en el corazón histórico de la ciudad

Primero fueron la Calle Colón y la Plaza del Ayuntamiento y ahora, un corredor verde y peatonal para conectar el Mercado Central con la Plaza de España. La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, se ha propuesto desempolvar, retocar y acelerar proyectos pensados en la ciudad de Valencia que preceden su Administración pero a los que ha dado un giro para impulsar una modernización del centro histórico de Valencia.
"Hoy damos un paso más para que Valencia pase de las calles con trastos y de los pegotes urbanísticos sin identidad alguna a un espacio urbano con criterio, con identidad y que dignifica nuestro patrimonio", ha dicho hoy desde el Ayuntamiento de Valencia.
El año pasado, los concejales de Urbanismo, Juan Giner, y Movilidad, Jesús Carbonell, ya presentaron el borrador de la propuesta para reformar el entorno de la plaza San Agustín a las asociaciones de vecinos, comercios y entidades del centro de la ciudad y, tras las alegaciones, hoy se ha dado a conocer el proyecto completo.
En total, se reformarán 32.057 metros cuadrados en tres fases, empezando por la plaza San Agustín, siguiendo por la calle San Vicente en el tramo que la une desde la calle Guillem de Castro hasta la plaza España y finalizando con la más larga y costosa, la Avenida del Oeste hasta el entorno del Mercado Central. Un proyecto que costará alrededor de 15 millones de euros y que se alargará hasta 2030.
Este era un proyecto de 2021, en pleno Gobierno del Botànic, pero no fue hasta la entrada del Gobierno popular que se activó la reurbanización ya en abril de 2024 para relanzar el proyecto. El proyecto varía ligeramente en tamaño a lo previsto, pues se reduce en unos 500 metros cuadrados la actuación presentada en el borrador el año pasado, pero sobre todo en los tiempos.
El Ayuntamiento de Valencia afirmaba que le gustaría haber terminado "en el primer trimestre de 2027" las obras, pero hoy Catalá ha puesto una fecha mucho más alejada para la finalización del proyecto: 2030. Es decir, nueve años después del primer concurso de ideas.
Las obras comenzarán previsiblemente en septiembre u octubre, según ha anunciado la alcaldesa, y se desarrollarán en tres fases. La primera será en el entorno de la plaza de San Agustín, con ocho meses previstos, es decir, para mayo de 2027 ya estaría finalizada. Sería entonces cuando comenzaría la segunda fase en el tramo de la calle San Vicente. Esta deberá finalizarse antes de Fallas de 2028, ya que es un tramo concurrido en la Ofrenda.
Ya entonces, previsiblemente tras la Semana Santa de 2028, cuando comenzará la tercera y última fase prevista para la Avenida del Oeste, que dobla por espacio el tiempo previsto y durará al menos 15 meses, es decir, como pronto finalizaría en otoño de 2029, pero la alcaldesa ya se ha curado en salud poniendo la fecha redonda de 2030. Si se cumpliesen los plazos, se finalizarían las obras a un año vista de los comicios municipales de 2031.
Un espacio verde con árboles, pérgolas y más espacio peatonal
Desde el Ayuntamiento defienden que al fin se actúa en una zona histórica para adaptarla a estos tiempos, priorizando al peatón y espacios verdes, con sombras y bancos donde poder descansar, todo adecuado asimismo a una cota cero, siguiendo la normativa europea.
Todo ello además intentando dar ensalzar la Iglesia de San Agustín, declarada Bien de Interés Cultural y que se quiere cuidar desde el Ayuntamiento. De los más de 32.000 metros cuadrados, el 57% a espacios peatonales, ganando espacio para aceras donde habrá hasta 194 bancos para descansar y 425 metros cuadrados de pérgolas, con 26 nuevas farolas.
En total, habrá 323 árboles, de los cuales el 81% serán nuevos, además de poner 29 jardineras para separar los coches de los peatones y ayudar a atrapar la contaminación.
Por último, la alcaldesa ha valorado una cuestión que considera no menos relevante: la estética. En todo el entorno se pondrá la piedra natural Ulldecona "para un lenguaje estético estético coherente y unitario" frente a los "pegotes" del Botànic.
Mismos carriles para coches en San Vicente, menos en la plaza y la Avenida del Oeste
Según el proyecto, se mantendrán los tres carriles para tráfico rodado en el tramo de San Vicente tras las obras. Tras la introducción del carril bici, en la actualidad hay dos dedicados a vehículos particulares y uno para carril bus y taxi, y así seguirá siendo. En este proyecto, el espacio para las aceras se gana de los carga y descarga, especialmente en el flanco derecho, donde se quitará ese carril donde suelen aparcar furgonetas de reparto y hay aparcamiento para motocicletas.
En el tramo de San Vicente en la plaza San Agustín no se reducirá el asfalto, pero sí se quitará un carril para los coches para añadir un carril bici, el más cercano a la plaza, dejando dos para vehículos privados además del carril bus.
Por último, en la avenida del Oeste es donde más cambia. Ya no se podrá acceder a la calle en coche desde la plaza San Agustín, pues solo se mantendrá en dirección al Mercado Central un carril bus, mientras que se mantiene un carril para vehículos en dirección contraria.
En el proyecto hay espacio para un carril bici, de entre 2,20 metros y hasta 2,80 metros en el tramo final de la Avenida, pero no se determina si uno de estos será para ese uso, sí especificado en la calle San Vicente. Eso sí, se vislumbra arbolado previsto entre ambas direcciones, generando una separación física hoy inexistente entre vehículos.