Sección patrocinada por sección patrocinada

Exposición

Elena Ksanti y bulthaup claudio coello: Cuando el arte habita el espacio

La colección "Amalgama. Reflejo de la diversidad" halla su equilibrio natural en un espacio que activa las obras, transformándolas según la luz y la materia. Una conexión destinada a triunfar

La artista Elena Ksanti
La artista Elena KsantiGonzalo Pérez / La Razón

El showroom de bulthaup de la calle Claudio Coello 17 de Madrid se ha consolidado en los últimos años como un auténtico museo efímero, un espacio híbrido donde diseño, arquitectura y creación contemporánea han creado una convivencia que respira naturalidad y pasión por la excelencia. Este espacio de 250 m² alberga una selección de cocinas premium diseñadas y producidas por la firma alemana bulthaup, líder en su sector y un referente en el mercado. Una cocina de ensueño al más alto nivel como primera opción es el objetivo de bulthaup, que comparte su labor comercial con el arte más exquisito, como si fuera una galería alternativa abierta a miradas exigentes y a un público ávido de experiencias culturales.

Por allí han pasado interesantes exposiciones que han despertado una gran acogida, entre ellas "Una mirada a la Casa Huarte", dedicada a la icónica casa-refugio de Corrales y Molezún a través de las fotografías de Luis Asín; "Arte Cinético", de Blanca Morales; "Arquitectura de cine", en torno a la obra de Luis Gutiérrez Soto; "E-1027 Diálogo: reforma y contrarreforma", de Narelle Jubelin y Sandra Rein; "Vidas entrelazadas", de Luz Moreno Pinart; o "The Club", de Pablo Erroz. Propuestas diversas, unidas por una misma sensibilidad: entender el espacio como un agente activo del arte.

Imagen de la exposición "E-1027 Diálogo: reforma y contrarreforma", de Narelle Jubelin y Sandra Rein;
Imagen de la exposición "E-1027 Diálogo: reforma y contrarreforma", de Narelle Jubelin y Sandra Rein; Cedida

Y su apuesta por el arte continúa porque del 26 de febrero al 9 de marzo, el espacio bulthaup claudio coello (claudiocoello.bulthaup.com) acogerá un nuevo encuentro creativo con la presentación de la obra "Amalgama. Reflejo de la diversidad", de la artista Elena Ksanti, junto a Quinita Cotorruelo, partner de bulthaup. Aquí, la cocina deja de ser solo un lugar funcional para convertirse en un espacio emocional donde arte, arquitectura y vida cotidiana conviven con naturalidad sin jerarquías forzadas, y de donde surgen colaboraciones que nacen de la afinidad estética o de una manera compartida de entender el mundo. La unión entre bulthaup claudio coello y Elena Ksanti pertenece sin duda a esta segunda categoría. Para la artista, el arte siempre ha ido más allá del lienzo: el color, la luz y la textura son su lenguaje, pero con el tiempo empezó a interesarse por cómo el arte vive en el espacio, según explica. Su trabajo no busca protagonismo, sino crear atmósferas que respiren, interiores donde el silencio visual tenga tanto peso como la materia. Le atrae una estética contenida, con líneas suaves y gamas matizadas; el arte no debe imponerse, sino aportar una capa emocional, añade.

Esa mirada conecta de forma orgánica con el universo bulthaup. Quinita Cotorruelo explica que bulthaup vive de la filosofía de la Bauhaus, lo que significa arquitectura, diseño, arte y una filosofía muy clara. Una herencia que, según ella, se transmite desde el primer momento en que se entra a formar parte de la firma, porque para ellos la cultura no es un añadido, es parte del día a día.

Quinita Cotorruelo (izquierda) y Elena Ksanti
Quinita Cotorruelo (izquierda) y Elena KsantiGonzalo Pérez / La Razón

No es casual, por tanto, que los espacios bulthaup se conviertan con frecuencia en escenarios expositivos. Llevan años organizando exposiciones de fotografía, pintura, moda o arquitectura; el arte es muy amplio y se nutre de muchas disciplinas, señala Quinita.

Cuando conoció la obra de Elena Ksanti, el encaje fue inmediato. Según recuerda, su trabajo es absolutamente minimalista, muy honesto, y tiene ese lujo silencioso que define también a bulthaup.

De ese encuentro surge "Amalgama. Reflejo de la diversidad", una colección inspirada directamente en la relación entre luz y materia. Observando cómo la luz se refleja en las superficies metálicas de las cocinas bulthaup quiso trasladar esa sensación al arte, explica la artista. Relieves, pigmentos metálicos y texturas multicapa dan forma a obras que cambian según la iluminación, casi como si el espacio las activara.

Pensada para cocinas y salones contemporáneos, la colección encuentra un equilibrio natural junto a materiales como el metal, la piedra, el hormigón o la madera, materiales con profundidad, con presencia, apunta Ksanti. Para Quinita, esa conexión es esencial, ya que una cocina bulthaup no necesita exceso, necesita piezas que entiendan el espacio y lo acompañen.

Esta investigación material y conceptual alcanza una nueva dimensión con "Amalgama. Reflejo de la diversidad", el primer proyecto individual que Elena Ksanti presenta en Madrid. Conocida por sus composiciones abstractas de gran formato en acrílico sobre lienzo, presentes en colecciones privadas de Estados Unidos, España y Emiratos Árabes Unidos, la artista da aquí un paso decisivo en su lenguaje plástico.

La exposición reúne nueve obras realizadas con una técnica nueva: el metal líquido. Ksanti utiliza paneles de madera como base sobre los que aplica compuestos poliméricos especiales impregnados con partículas metálicas de bronce, aluminio y oro. El resultado son superficies que adquieren las propiedades del metal: brillo, fluidez, solidez y una cualidad espejada que transforma la percepción. La técnica se completa con procesos de pulido, grabado y oxidación, generando relieves complejos y sutiles juegos de luz y contraste.

En esta serie, explica, pinta literalmente con un espejo y lo que pretende es que sea imposible verse de la forma habitual; no es un espejo que afirma la forma, sino una superficie donde la imagen se destruye y se ensambla algo nuevo.

"Confident Gold" (2025), obra de Elena Ksanti
"Confident Gold" (2025), obra de Elena KsantiCedida

"Amalgama" es también un proyecto autobiográfico. A lo largo de los años, Elena Ksanti ha caminado entre identidades impuestas –religiosas, culturales, de género– que no siempre respondían a una elección propia. Es aquí cuando el arte se convierte en un espacio de encontrarse a sí misma a través de la obra, de adquirir subjetividad. La colección es una crónica de esta transformación, escribe la comisaria Alexandra Rudyk, quien subraya que aquí no hay pintura narrativa ni trama; a pesar de todas las conexiones con la historia y el destino de la artista, el proyecto no busca la precisión biográfica ni etiqueta. No es solo un proyecto artístico, es un gesto de rechazo a los roles normativos, a las narrativas y a la representación como poder. Por su parte, la productora Natalia Sandler insiste en esta misma línea al señalar que encontrar y presentar un proyecto que combina material, espacio y la historia personal de la artista es un gran acierto.

Al final, tanto bulthaup claudio coello como Elena Ksanti coinciden en lo esencial: un interior debe sostener y emocionar. Y en esa conversación silenciosa entre cocina y obra artística, entre precisión y sensibilidad, se dibuja una nueva forma de habitar: más consciente, más serena y profundamente humana.