Exposición
El "Guernica africano" se enfrenta al de Picasso
El Museo Reina Sofía expone, hasta el 22 de septiembre, una obra del artista sudafricano Dumile Feni que, si bien no es antibelicista, sí trata un tipo de violencia

Animales bicéfalos, posturas imposibles y rostros humanos desencajados conforman una obra que apela al dolor y a la pesadilla. No es "Guernica", ese símbolo antibélico que Picasso pintó en 1937 para representar el sufrimiento de un país ante la barbarie de la Guerra. Se trata de un dibujo ejecutado con carboncillo y lápiz sobre dos pliegos de papel de periódico iguales, que Dumile Feni (Sudáfrica, 1942 - EE UU, 1991) creó en 1967, y que guarda un fuerte vínculo con la famosa pintura del artista malagueño. De hecho, se llama "Guernica africano", un título cuyo origen se desconoce, pero bajo el que se expuso en Johannesburgo con el respaldo del artista, en la Gallery 101 de Johannesburgo, en el mismo año de su creación. Ahora, esta pintura viaja por primera vez al extranjero, para colocarse nada menos que frente al mural de Picasso. El Museo Reina Sofía acoge, hasta el 22 de septiembre, "La historia no se repite, pero rima. Dumile Feni: Guernica africano", un proyecto que sirve como arranque para un programa de exposiciones que propone establecer un diálogo entre "Guernica" y otras obras de arte significativas que presenten paralelismos en sus modos de representación o preocupaciones temáticas, pero procedentes de distintos contextos históricos y culturales.
Expuesto tras un cristal sobre el que se refleja la siempre imponente obra de Picasso, este "Guernica africano" se muestra en el espacio madrileño en el interior de un cubo blanco, algo que "es totalmente intencionado", explica Tamar Garb, comisaria de la exposición y catedrática de Historia del Arte en la University College London. Una disposición que responde a la que ocupaba el dibujo en sus orígenes, en un Johannesburgo "sorprendentemente vibrante y dinámico" a nivel cultural, pero a su vez "una ciudad gobernada por el apartheid, un régimen fascista que imponía una segregación a todos los niveles, tanto legislativo como a nivel de educación, social y otros aspectos de la vida", desgrana Garb. "Los artistas negros -continúa- intentaban continuamente superar esta segregación a través del teatro, del jazz, o de unas salas de exposición de cubo blanco, modernas, en las que se mostraban a artistas negros, y donde Dumile Feni mostró su obra 'Guernica africano' por primera vez en 1967".
La relación entre el monumental dibujo de Feni y la obra de Picasso no es puntual, sino más bien, define Garb, "circular. 'Guernica' de Picasso no exitiría sin la escultura africana. Sabemos que el lenguaje depurado que elaboró el malagueño, su formalismo, su estilización a través del cubismo, es el producto de su conocimiento y de su apreciación de la escultura africana que él conocía muy bien". Además, el artista sudafricano ya no es que crezca artísticamente bajo la influencia del arte tradicional africano, sino que además lo lleva hacia un plano que dialoga con la modernidad europea. En los años 60, Feni se movía, en Johannesburgo, en unos círculos "donde Picasso era un artista conocido a través de las reproducciones. También otros artistas europeos, como Goya o El Bosco, dejaban su huella, y así lo podemos ver en 'Guernica africano'. Es importante saber que esta obra es un diálogo consciente entre un artista africano, la tradición de su propia cultura y el arte europeo", analiza la comisaria.
Lucha contra la tiranía
Puntualiza Garb que "Guernica africano" no es, como la del malagueño, un símbolo antibelicista. "No se hizo en un momento de guerra, como fue el bombardeo de Guernica. Pero la obra de Feni sí trata otro tipo de violencia, una más soterrada y producto de una tiranía racista", añade. No obstante, ambas comparten un lenguaje visual, al presentarse como obras monocromáticas y con figuras distorsionadas y fragmentadas que denuncian la violencia y la opresión racial. Según la comisaria, las piezas funcionan como "tótems antitotalitarios" que, pese a diferencias cronológicas y contextos geopolíticos diferentes, comparten una sinergia política en su lucha contra la tiranía.
El dibujo de Feni se expone junto a otras cinco obras del artista procedentes de instituciones sudafricanas, como la Universidad de Fort HaaEre, así como de colecciones privadas. Es el caso de "You wouldn't know God if he spat in your eye" ("No conocerías a Dios ni aunque te escupiera en un ojo"), un rollo de 53 metros de largo creado en 1975 y en el que Dumile mezcló figuras fantásticas y personajes con textos y eslóganes políticos. También se muestran dibujos, igualmente a gran escala, como "Hector Pieterson" (1987), obra basada en la icónica fotografía tomada por Sam Nzima de un niño de doce años al que la policía mató a tiros durante la revuelta de Soweto en 1976. Las obras representan, por tanto, a un artista "muy politizado, que no estaba en las barricadas, pero sí tenía una posición clara desde el punto de vista intelectual. Le interesaba mucho cómo a través de su arte podía luchar", explica Garb, añadiendo que Dumile estaba "en contra del uso del arte como propaganda. Para él era un debate interno".