Arte
De Orlan a Tania Bruguera: la performance toma la Real Fábrica de Artillería de Sevilla
Los próximos 20 y 21 de marzo se celebrará la segunda edición de "Patio. Encuentro de Artes Vivas", cita que reunirá a artistas y pensadores internacionales en un lugar histórico

Es un imponente exponente de la arquitectura industrial del siglo XVIII y, además, un espacio cuyo valor estético le convierte en un lugar ideal donde impulsar el arte: la Real Fábrica de Artillería de Sevilla suele fusionar su estructura histórica con proyectos contemporáneos. Se convierte en escenario para la creación, y así lo demostrará los próximos 20 y 21 de marzo, cuando acoja la segunda edición de "Patio. Encuentro de Artes Vivas". Esta cita reunirá a artistas y pensadores internacionales en torno a la performance y al arte contemporáneo en un espacio "tan connotado históricamente y con tantos siglos de historia como es el de la Real Fábrica de Artillería. La idea es que en toda esa atmósfera y en ese aire donde se adensan tantos siglos de historia, cada artista intervenga, interaccione con él y genere sus propios recorridos e idiomas con la arquitectura", detallan los comisarios del proyecto Cintia Gutiérrez Reyes, profesora de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Málaga, y Pedro A. Cruz Sánchez, profesor de Arte Contemporáneo de la Universidad de Murcia.
Bajo el lema "El espacio como cuerpo político", el programa propone reflexionar sobre la relación entre arquitectura, memoria y poder, a través de intervenciones, talleres y conferencias. "Pocas veces se tiene la oportunidad de reunir en dos días a tan grandes nombres de la performance", celebran los comisarios, quienes han concebido la muestra para el contexto histórico de Artillería. Se refieren a figuras como Orlan, "una de las artistas históricas y referenciales de la historia de la performance", explican, o Regina José Galindo, "uno de los iconos de la performance de la década de los 90 y del siglo XXI. Tania Bruguera, Premio Velázquez, es una de las artistas más influyentes a nivel mundial, e Isidro López-Aparicio es uno de los españoles más internacionales".

"Patio. Encuentro de Artes Vivas" arrancará el viernes 20 de marzo a las 8:00 horas con el taller "Los límites de la performance: el cuerpo como herramienta artística y política". A lo largo de la jornada, se celebrarán otros talleres y conferencias, hasta llegar a la performance de López-Aparicio, que tendrá lugar a las 18:30 horas bajo el título "Alquimia vital, donde el acero es cera y la llama baila el amor". "Es un ritual para salvar el mundo", definen los comisarios, "una especie de ritual alquímico que transforma el acero y el fuego de las balas y de las explosiones en la llama de una vela que simboliza el amor y la paz". Por su parte, la intervención de Regina José Galindo, que se celebrará el día 21 por la mañana, "como guatemalteca que es, va a hablar sobre la violencia cultural del colonialismo, introduciendo un bailaor flamenco que va a zapatear sobre una caja dentro de la cual ella se va a meter", avanzan. La tercera performance será la de Orlan, titulada "Le slow de l'artiste" y con la que "pretende crear un tiempo alternativo al de la velocidad que rige el mundo global. A través de la ralentización y de la lentitud, busca generar otra forma de relación entre las personas", apuntan los comisarios.

Por otro lado, la intervención de Bruguera será online: "Va a ofrecer una conferencia performance online en la que hablará de entidad cultural, de economía, de la técnica que utilizan los japoneses para restaurar la cerámica, y todo eso lo va a juntar para generar una crítica al mundo global". Todo ello, además, se intercalará a lo largo de ambas jornadas con otras conferencias o talleres, destacando el trabajo que han realizado los alumnos de la Facultad de Bellas Artes de Sevilla: "Van a realizar una performance de unos cinco minutos que se realizará en el mismo espacio del festival, para que compartan el mismo espacio que los grandes artistas que van a venir", detallan.
La arquitectura como agente social
El programa propone, por tanto, un diálogo entre creación artística, pensamiento crítico y participación pública en un edificio cuya memoria industrial y militar se reactiva ahora desde la cultura contemporánea. Una edición, además, que se celebra tras una primera que tuvo lugar en el Museo de Málaga y en el Teatro Romano, y que parte, de nuevo, de la idea de que la arquitectura no es sólo un contenedor de actividad, sino un agente que produce significados y relaciones de poder. En este contexto, la performance se plantea como una herramienta crítica y capaz de activar la memoria de un lugar y generar nuevas formas de habitarlo.
El festival, cuyo acceso es totalmente gratuito, se celebra de la mano de la Consejería de Cultura y Deporte, a través de la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales y del Instituto Andaluz de Artes Plásticas y Visuales.