Entrevista
Andrés Amorós: “Si no lees nada, te manipulan, te conviertes en gregario, en un borrego”
El profesor y escritor publica 'Se canta lo que se pierde', una selección de los 50 mejores poemas escritos en español, comentados, que va del Arcipreste de Hita a Antonio Carvajal
“Cuando yo iba al colegio y al instituto, en la pedagogía anterior, se leían poemas clásicos y, no solo eso, sino que muchos nos los aprendíamos de memoria”. Para el profesor Andrés Amorós, que ahora publica “Se canta lo que se pierde”. Los 50 mejores poemas españoles, comentados (Fórcola), aquellas poesías aprendidas en la niñez han sido y son un tesoro que guardó dentro y siempre lo ha acompañado. “Nos han enseñado a vivir y en los momentos difíciles nos han dado consuelo”. Amorós presenta una selección ordenada cronológicamente que va del Arcipreste de Hita a Antonio Carvajal, pasando por todos nuestros clásicos, conformando, casi sin pretenderlo, una especie de historia de nuestra poesía, que quizá ahora, en tiempos de redes sociales, superficialidad y chabacanería pueda servir, más que nunca, como un remedio necesario y urgente.
-Dice que no es un estudio académico. ¿Qué es y a quién va dirigido?
-A todo el mundo. Por mi formación es académica me hubiera sido muy fácil hacer un libro para universitarios, pero no tiene notas a pie de página, ni bibliografía, va dirigido a cualquier lector interesado con ganas de leer literatura, me interesa mucho el lector medio, la persona, digamos, no especializada. Otra cosa es que cada comentario de poema tenga detrás un cierto estudio académico, como es natural y lógico, para hacerlo con seriedad, pero no es un texto para estudiar en las universidades.
-¿Por qué 50? ¿Qué criterio ha seguido para elegir?
-Ese es el problema de cualquier antología, elegir. En el prólogo señalo otros 50 que me gustarían. Lo que hago, en general, es respetar el criterio establecido por el tiempo de que hay unos clásicos absolutamente indiscutibles, al margen de que cada uno tenga su corazoncito. Hay veces que yo también me dejo llevar por el gusto personal. No se puede discutir que son clásicos Jorge Manrique, Quevedo, Góngora Cervantes, Rubén Darío o Machado, aquellos que aprendíamos de niños y en las presentaciones observo que la gente más mayor también se sabe de memoria.
-¿Y que sean en español?
-También, el gallego, el catalán y el vasco son idiomas españoles, por supuesto, pero esto no es una antología poética de la nación española, ni mexicana, ni de ningún país, sino de poemas escritos en lengua castellana española por antonomasia, por eso incluye también los escritos por hispanoamericanos. Cómo no incluir a Rubén Darío, Borges o Neruda si la lengua es nuestra patria común. La patria del espíritu es la lengua. Estos poetas son para mí, tan míos como Unamuno.
-El título corresponde a un verso de Antonio Machado.
-Sí, muy famoso, “se canta lo que se pierde”. Es una historia muy conmovedora y algo novelesca. Se casa con una mujer muy joven que muere pronto y ya queda toda la vida metido en sus melancolías, en su soledad. Sin embargo, con el paso de los años le llega un amor intempestivo cuando ya creía que nunca más iba a enamorarse, pero lo hace de Guiomar y le escribe unos poemas cortos muy conmovedores, filosóficos. “Y te enviaré mi canción: / Se canta lo que se pierde, / con un papagayo verde / que la diga en tu balcón”. Y a mí eso me impresiona mucho.
-¿Qué aporta a los poemas que vayan comentados?
-Hay gente radical que dice que la poesía no se puede explicar, pero no es cierto, eso es una exageración, en la poesía, como en la pintura o la música, hay muchas cosas que sí pueden explicarse. Lo que busco en este libro es ser un modesto acompañante del lector para que disfrute más de la poesía. Esto es hermoso, pero solo puedo acompañarlo hasta cierto punto, llega un momento que ya la poesía es sublime y se escapa de ti. Ahora es usted, lector quien se queda solo con Bécquer o Machado y no les puedo explicar más porque ya son las emociones propias de cada uno.
-¿Hay en la poesía española una cercanía entre lo popular y lo culto?
-Absolutamente y me alegra mucho que salga porque tengo obsesión por ese tema. Es algo muy propio y peculiar de la cultura española que no se da en otros países. Lorca recopilaba canciones populares y toda la Generación del 27 no se entiende sin lo que se llama el neopopulismo. Alberti y Lorca beben del romancero, de los cancioneros del Siglo de Oro, que forman parte de nuestra cultura popular tradicional, de nuestro hablar cotidiano, la cultura oral que va transmitiendo poesía, romances y todo, y se va puliendo con el tiempo como los guijarros del río.
-¿Por qué hay que leer poesía?
-Porque la nuestra es extraordinaria comparable a la mejor del mundo y es absolutamente necesaria para no quedarnos en una cultura yanqui, materialista y utilitaria. La poesía nos pone en contacto con las fuentes del espíritu, de la belleza, de la inteligencia, ayuda a ser mejor educados y eleva el espíritu. El hombre, además de tener necesidades animales, tiene una tendencia a la espiritualidad que no solo encontramos en la poesía, también en la música de Bach, la pintura de Velázquez y el arte en general. Cuando uno empieza a tener uso de razón, ayuda a reflexionar, a comprender el mundo, a sentir las cosas de verdad y, además, te acompaña y consuela en momentos de pasarlo mal en la vida. Donde hay sufrimiento, dolor, enfermedad, frustraciones…la música, la lectura, nos acompañan.
-Hay quien dice que la poesía no sirve para nada.
-No es utilitarista, parece que no sirve para nada, pero sirve para muchísimo. No para nada material concreto o inmediato, es la utilidad del espíritu, del arte, de las humanidades. Yo insisto mucho en esto, no podemos ser unos paletos que nos rindamos ante una cultura puramente tecnológica. Eliminar la filosofía, las humanidades, el pensamiento de los planes de estudio es un suicidio que no conduce a nada y no podemos ni debemos renunciar a ello.
-Lo importante es leer.
-Yo soy de leer todo, decía Cervantes que iba por la calle y si veía un papelito en el suelo lo cogía y lo leía. Pero hay una razón sencilla, leer humaniza, nos hace seres humanos, no somos números ni tecnología sin más. Hay que leer de todo porque nos hace un espíritu más crítico. En mis clases yo aconsejaba leer varios periódicos y escuchar la radio para tener criterio propio. Si no leen nada, los manipulan con la propaganda comercial y política y te conviertes en un ser gregario absolutamente, en un borrego en la masa y viene la mala educación, como vemos en muchos de nuestros políticos, lo mal que hablan, los insultos groseros, los errores, pero también muchos periodistas que cometen errores tremendos porque no han leído, no es que seamos más o menos listos, es que hay que leer, sobre todo a los clásicos, que para nada son aburridos, sino lo mejor porque nunca pasan de moda, son absolutamente contemporáneos. Cualquier novelista que no sea un insensato sabe que Cervantes es el más moderno de todos los novelistas y un dramaturgo sabe que Shakespeare es el más moderno de todos.