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Toros y TV

Sevilla romperá el audímetro en abril

El toreo en Canal Sur lidera una explosión de audiencias mientras el modelo híbrido de José María Garzón llena los tendidos de la Maestranza y desmiente viejos miedos

Corridas de toros, novilladas y un concurso de recortadores, este fin de semana en directo por televisión OneToro TV

En la televisión, como en el ruedo, los datos no admiten interpretación cuando son aplastantes. Lo ocurrido el pasado Domingo de Resurrección en la Real Maestranza de Sevilla no ha sido solo un evento cultural; ha sido un seísmo estadístico que deja en evidencia la desconexión entre ciertos despachos institucionales y la realidad del mando a distancia. El 25,3% de cuota de pantalla alcanzado por Canal Sur TV en la transmisión del primer festejo del abono sevillano no es un detalle menor. Es el mejor registro taurino de los últimos 18 años, una cifra que pulverizó la oferta de todas las cadenas nacionales y que congregó a casi un millón de espectadores únicos. Mientras RTVE mantiene su particular ceguera estratégica, las autonómicas han encontrado en el toreo un filón de éxito demostrado que no solo reflota sus audiencias, sino que dignifica su labor de servicio público.

Este fenómeno de audiencias masivas camina de la mano de una realidad que durante años fue objeto de debate y temor entre empresarios y profesionales: el impacto de la televisión en la asistencia a las plazas. Se ha demostrado que el viejo mantra de que la cámara «quita» público era, en realidad, un complejo de inferioridad. Hoy, la televisión funciona como un motor de propaganda imbatible, un «efecto llamada» que ha contribuido a que, por ejemplo, Las Ventas cierre temporadas por encima del millón de espectadores y a que la Maestranza cuelgue el cartel de «no hay billetes» con una frecuencia asombrosa. La televisión no ha vaciado los tendidos; los ha convertido en el objeto de deseo global, validando la importancia de lo que ocurre en la arena y transformando la corrida en un evento de masas que trasciende el nicho.

Este año Sevilla, tras prácticamente haberse «fundido a negro» en 2025, cuando las plataformas privadas se vieron incapaces de cumplir sus compromisos y las cadenas públicas apenas comparecieron tímidamente, la nueva empresa encontró la fórmula para volver a llevar las cámaras a la Real Maestranza durante la casi totalidad del ciclo abrileño. La clave reside en el equilibrio que ha sabido pilotar José María Garzón al frente de Lances de Futuro. El empresario ha logrado consolidar un formato híbrido que combina la televisión en abierto con la plataforma de pago OneToro TV, que regresa a Sevilla tras una reestructuración interna necesaria. De esta manera, Canal Sur, tras el histórico precedente del Domingo de Resurrección, vuelve a conectar con la Maestranza durante siete tardes clave: el viernes de preferia (17 de abril), el sábado de Victorino (18 de abril), el lunes del «Alumbrao» (20 de abril), el viernes de Farolillos (24 de abril), el sábado de La Quinta (25 de abril) y el cierre con la legendaria corrida de Miura el domingo 26. Por su parte, OneToro TV asume la responsabilidad de la continuidad con un paquete de ocho festejos en directo para sus abonados, que comenzó con los festejos del pasado fin de semana, saltando luego este martes 14 (novillada), el miércoles 15 y jueves 16 (tarde de Morante y Juan Ortega), para rematar su presencia los días 21, 22 y 23 de abril, asegurando así que el aficionado no pierda el pulso de la feria en sus jornadas más intensas.

El contraste con RTVE es, por tanto, sangrante. En una época donde la fragmentación de la audiencia hace que cada décima sea una victoria, que la televisión «de todos» renuncie a cuotas del 25% por una cuestión de prejuicio ideológico es, simplemente, una mala gestión de recursos públicos. La tauromaquia no pide permiso para existir ni subvenciones para sobrevivir en la pantalla; ofrece resultados inmediatos y una conexión con el espectador que otros formatos de laboratorio no logran ni en sus mejores sueños. En su pecado de omisión llevan la penitencia de unas audiencias que se desangran mientras las autonómicas, desde Andalucía hasta Valencia, pasando por Castilla-La Mancha o Madrid, celebran récords históricos cada vez que suena un clarín en televisión.

Sevilla explota hoy con su ciclo continuado y la televisión será el testigo de una feria que se ve más que nunca. La presencia de las cámaras no ha despojado a la tauromaquia de su misterio; al contrario, ha proyectado su liturgia a hogares de todo el mundo que han respondido de forma contundente. La apuesta decidida de los entes regionales confirma que la televisión taurina es hoy un producto de alta gama, capaz de liderar el mercado audiovisual y de llenar plazas simultáneamente. Ignorar estos datos no es una postura cultural; es una negligencia periodística y empresarial que la realidad del pasado 5 de abril ha dejado retratada para la historia. Y todo esto, con San Isidro en el horizonte.

À Punt se suma al previsible éxito de la Feria de Abril

La decisión de À Punt de incorporarse a la Feria de Abril con la emisión de dos tardes clave (16 y 23 de abril) confirma que el interés por Sevilla rompe fronteras regionales. La cadena valenciana busca replicar el éxito de Fallas y la Magdalena asomándose a la Maestranza para ofrecer en abierto para la Comunidad Valenciana la actuación de figuras como Manzanares y Roca Rey. Este modelo de transmisión compartida, resultó muy exitoso durante el San Isidro 2025, cuando Telemadrid transmitió por primera vez la totalidad de la feria taurina más importante del mundo, señal a la que se unieron CMMedia, Aragón TV y La 7 de Murcia.