Fútbol
Las estadísticas coinciden: es imposible que el Real Madrid gane LaLiga, justo lo que le gusta a los blancos
El Barcelona nunca ha perdido una competición con los puntos que tiene ahora. Lo más difícil es lo que mejor hace el equipo de Álvaro Arbeloa
El Real Madrid de Arbeloa está ante lo que más le gusta: lo que parece imposible. Cuatro puntos por detrás del Barcelona en LaLIga con nueve jornadas por delante y un Clásico pendiente el 10 de mayo en el Camp Nou que puede cambiar completamente el rumbo de la temporada. La distancia existe, la estadística favorece al rival, pero el equipo blanco ha cambiado en las últimas semanas y eso lo convierte en un perseguidor más peligroso de lo que los números sugieren. Porque si algo se le da bien históricamente al Real Madrid es resurgir y matar cuando parece muerto.
La montaña que espera al Real Madrid
Los datos históricos del Barcelona son contundentes. El equipo de Flick ha conseguido 73 puntos en LaLiga 2025/26, con 24 victorias, un empate y cuatro derrotas. Según la estadísticas de Opta, en las seis ocasiones anteriores en que el Barcelona llegó a esa cifra tras los primeros 29 partidos de liga, se proclamó campeón en todas: 2009/10, 2010/11, 2012/13, 2015/16, 2017/18 y 2022/23. Seis de seis. El precedente convierte al conjunto culé en el favorito más claro que puede existir, y cualquier análisis honesto tiene que partir de ahí.
Pero hace unas semanas esa ventaja habría parecido insalvable, y ahora tiene otra textura. Álvaro Arbeloa le ha dado otro tono al Real Madrid y ha cambiado todo lo que no terminaba de funcionar. Así, el equipo juega mejor, está más convencido de lo que hace, y la acumulación de victorias en las últimas jornadas, incluyendo el derbi ante el Atlético, ha generado una confianza que no existía hace un mes. Y, además, ha encontrado el espíritu, algo que antes no tenía o si lo tenía, se le había olvidado. El Real Madrid es un equipo que compite con una identidad clara, y eso en el tramo final de una competición tiene un valor que los puntos no siempre reflejan con exactitud. La gran incógnita que definirá todo es si el entrenador madridista conseguirá que las estrellas que tras el parón se reincorporan definitivamente piensen en el colectivo.
Lo que viene
Este fin de semana no hay Liga por el parón internacional, lo que da un respiro a ambos equipos antes de la recta final. Cuando se reanude la competición, el Barcelona tendrá que visitar el Metropolitano para enfrentarse al Atlético, un partido que nunca es cómodo para nadie y que es el comienzo de un carrusel de enfentamientos entre ellos, mientras que el RealMadrid visita a un Mallorca que atraviesa un momento de crisis. Si los resultados acompañan, la distancia podría reducirse antes del Clásico del 10 de mayo, y llegar a ese partido con menos de cuatro puntos de diferencia cambia por completo el escenario.
Porque el Clásico del Camp Nou es el partido que puede decidirlo todo. Si el Real Madrid gana y los resultados anteriores han reducido la brecha, LaLiga quedaría completamente abierta con tres jornadas por delante. Si el Barcelona gana, consolidará una ventaja que sería casi imposible de remontar. Todo apunta a que esa noche del 10 de mayo será el momento decisivo de la temporada, y los dos equipos lo saben.
Un Barcelona con dudas
El Barcelona, mientras tanto, no está tan fino como su posición en la tabla podría sugerir. El partido contra el Rayo Vallecano fue un ejemplo de ello: un equipo que no convenció y que se tuvo que agarrar a Joan García en los momentos difíciles para salvar el resultado. Los culés mezclan partidos buenos con actuaciones en las que su portero tiene que ser el factor diferencial, y esa irregularidad es una señal de que el equipo no está en su mejor momento aunque siga ganando. Ganar sin convencer funciona para sumar puntos, pero puede ser un problema cuando lleguen los partidos grandes.
Hay otro factor que puede ser determinante en el desenlace de la liga: el desgaste acumulado en la Champions League. El cansancio que se acumule en las próximas semanas en los dos equipos puede ser muy importante para entender cómo llega cada equipo al Clásico y a las jornadas que vienen después. Queda mucho por disputar, el Barcelona es el favorito, los datos lo avalan y la diferencia en la tabla es real. Pero el Real Madrid está ahí, a cuatro puntos, con el partido directo todavía por jugarse y con un equipo que ha aprendido a creer en lo que hace. Para Arbeloa y los suyos, esta es exactamente la situación que más les gusta.