Balonmano
Gonzalo Pérez de Vargas: "Podemos luchar por todo, otros sufren más el relevo generacional"
El capitán vuelve con los «Hispanos» un año después de romperse el cruzado, para disputar dos amistosos contra Francia. Habla de cómo ha sido el proceso de recuperación y confía en los jóvenes
En febrero de 2025 Gonzalo Pérez de Vargas (Toledo, 35 años) se rompió el cruzado de la rodilla izquierda. Todavía era jugador del Barça, pero ya había fichado por el Kiel. En noviembre por fin pudo debutar en el equipo alemán, aunque todavía no estaba para jugar el Europeo con España en enero. El capitán, ahora vuelve con los «Hispanos» para los dos amistosos (19 y 22 de marzo) contra Francia.
Vuelve a una lista de la selección.
Sí, contento de volver a estar en la lista. Después del parón de Navidad, que creo que mi cuerpo y sobre todo mi rodilla necesitaban, la verdad es que me estoy empezando a encontrar bastante bien. La gente que ha tenido este tipo de lesión dice que no es sólo el momento en el que vuelves a jugar, sino que más o menos cuando acaba de pasar un año desde la operación es cuando de verdad empiezas a tener unas sensaciones parecidas a antes, y lo puedo confirmar.
¿Vio el Europeo en enero?
Sí, hubo días que coincidían con entrenamientos, pero en general siempre que podía estaba viendo partidos, no sólo los de España, todos los posibles, ya que aparte de ser mi trabajo me gusta mucho. En Alemania tenemos una plataforma que daba todos los partidos, así que estuve bastante pegado a la tele o al iPad.
¿Se sufre más viéndolo por la tele, en el banquillo o jugando?
Se sufre un poco más en el banquillo. Aunque parezca mentira, los que menos nervios pasan son los que están en la pista. Obviamente tenía la sensación de pertenencia del grupo, pero al no haber hecho la preparación... Envié mensajes, mandé un poquito de ánimo a los chicos, aunque fuese desde la distancia, notaba que lo tenía que hacer, pero esta vez lo viví un poco más como un espectador. Es cierto que pude acercarme a ver un partido, a saludar a los chicos, a Jordi [Ribera, el seleccionador], al staff. Estábamos a menos de tres horas de Herning, pero en general entendía que esta vez no me tocaba a mí.
¿Qué partido fue a ver?
El de Austria.
A Jordi no le gusta mucho la expresión, pero hasta él habla ahora de “relevo generacional”.
Obviamente había un equipo joven, con gente que no ha acabado ni siquiera su etapa júnior. Pero hay equipos que lo sufren quizás de alguna manera más acusada. Como bien indicas, hay muchos jugadores que están entrando ahora, pero creo que la capacidad tampoco disminuye tanto como para no optar a grandes cosas a día de hoy. De hecho, creo que se puede luchar por todo y la mentalidad tiene que ser esa. Obviamente hay que entender que al grupo en general, o de manera conjunta, sí le falta un poco de experiencia, pero lo puede suplir con mucha calidad y quizás con más energía que un grupo más mayor. Tenemos, a mi entender, capacidad para competir y para ganar a muchas selecciones.
En el Europeo España compitió [terminó undécima]...
Creo que es lo mínimo que se tiene que exigir a la selección por el histórico del grupo y la calidad que atesora también este equipo actual. Lo mínimo que se tiene que pedir es competir y estar en los partidos. Quizás hemos pecado en algunos momentos importantes de falta de experiencia, pero en los próximos torneos este aprendizaje que se han llevado servirá para que ese gol o esos dos goles de diferencia con los equipos que están luchando o aspirando a todo, se vea reducido y que incluso puedas llevarte la victoria.
"No tenía sensación de mucho dolor, pero en el momento en el que apoyé mal sabía que me había roto el cruzado"
¿Qué recuerda del día de la lesión?
No tengo la sensación de mucho dolor, pero sí que tengo la certeza en el momento de que apoyo mal que algo no está bien. He visto mucho deporte y por desgracia conozco este tipo de lesiones y sólo con una mala caída o un mal apoyo es suficiente, no hace falta contacto de nadie. Tenía bastante claro desde el principio que me había roto el ligamento cruzado. Tuve que posponer la operación dos semanas por un proceso, no una infección, pero sí un proceso de irritación en la piel de la rodilla por el hielo que estuve utilizando, por la máquina de hielo que estuve utilizando, y se me hicieron muy largas ya que quieres empezar la recuperación, a contar días para volver a jugar, y es como tirar dos semanas a la basura. Esas fueron duras a nivel mental y a nivel físico. Después, la primera semana tras la operación fue la que peor llevé. No tanto por el dolor, que no era tan continuo, pero sí por la incomodidad de no poder descansar bien, de no poder moverme en la cama, de estar muy incómodo. A partir de ahí, en el momento en que empiezas la recuperación, he tenido muy claro que iba a trabajar al máximo y he intentado buscarme siempre objetivos diarios y a corto plazo para poder mantener ese espíritu competitivo hasta el final. Cuando pasa un primer mes o mes y medio, que puedes dejar las muletas, que empiezas a tener independencia a la hora de hacer muchísimas cosas, ya empieza a verse todo de otra manera. Para jugar no estás porque todavía queda muchísimo, pero ya no necesitas ayuda de todo el mundo y se agradece. Hasta ese momento no acabas de encontrarte a gusto ni sentado ni tumbado ni de pie.
¿Tenía también el menisco tocado, que suele ir asociado?
Sí, sí, sí. No era muy grande la rotura y se barajó la opción de sacar el trozo, de hacer una meniscotomía, pero teniendo en cuenta que iba a estar parado también por el cruzado, pues se prefirió, creo que con muy buen criterio, repararlo. Lo único que provocó fueron creo cuatro semanas sin poder superar los 90 grados de flexión, las cuatro primeras, para mantener intacto el menisco. Te diría que ha sido una muy buena opción.
"Molestias acabas teniendo tanto si la estiras como si la vas flexionando. Se trata un poquito de entender que le estás dando una nueva vida a la rodilla"
¿Le costó volver a recuperar la flexión y la extensión?
Molestias acabas teniendo tanto si la estiras como si la vas flexionando. Se trata un poquito de entender que le estás dando una nueva vida a la rodilla y que para lograr llegar a tener un poco la sensación que tengo yo ahora, vas a tener que trabajarlo sin tener que llegar a un dolor extremo, pero sí que forzarlo un poquito cada día para llegar a tu funcionalidad normal.
¿La recuperación y la operación fueron en Barcelona?
Toda la recuperación no, la operación sí, la llevó a cabo el doctor Jordi Puigdellívol, que desde aquí le vuelvo a agradecer su gran trabajo. Aunque ya se lo he dicho a él directamente, creo que estaba en muy buenas manos. Luego, los primeros tres meses de recuperación los pasé en Barcelona, con los servicios médicos del club, también agradecido por el cariño y sobre todo por el gran trabajo que hacen allí. Entonces se me acababa el contrato, no podía a nivel logístico y demás ser parte ya del club, hice dos semanas de vacaciones, más o menos, y antes de que empezase la pretemporada aquí en el Kiel, unos diez días antes, ya estaba en Alemania con los fisios del club. Ahí empezaba la siguiente parte de la recuperación.
En balonmano se vive con naturalidad que se sepa en medio de la temporada un fichaje para la próxima. Le pasó a usted, ahora a Sergey y el Barcelona...
Bueno, es que nosotros lo tenemos bastante asumido y no suele haber muchos conflictos de intereses en ese sentido. Al final, pues te pongo el ejemplo de Sergey, este año con el Magdeburgo va a luchar y seguramente acabará ganando títulos y si se enfrenta al Barça en una posible final, pues querrá ganar, obviamente. Como cualquier profesional, tendría la oportunidad de estar luchando por ganar la Champions y encima contra el equipo al que vas a llegar el año que viene, que muchas veces, cuando se ha ganado alguna cosa importante, puedes pensar que a este equipo le van a faltar un poquito de ganas. Yo creo que todos tenemos claro a qué equipo pertenecemos hasta que se acabe la temporada. Somos profesionales y queremos ganar, de eso no hay ninguna duda. No creo que nadie entrene o viaje durante todo el año por toda Alemania o por toda España o por toda Europa para que luego, cuando llegue el final, no darlo todo. Creo que está muy claro, ha habido muchísimos casos y por ahora nos guste o no el mercado de la balonmano funciona así y tenemos que adaptarnos. En algún momento pues se aprovecharon de esa situación, en otros, seguramente para los jugadores no ha sido tan beneficioso. Pero a día de hoy es como está y tenemos que hacerlo.
Estuvo media vida en el Barça...
Sí, en total unos 18 años, juntando los años que estuve en la cantera con los años del primer equipo, que fueron 11. Y bueno, obviamente es una carrera en el equipo más exigente del mundo, una carrera muy larga, de la que estoy muy orgulloso. Pero bueno, la vida no se acaba ahí. Creo que también tenía la oportunidad de probar la mejor liga del mundo en otro club superimportante, que tiene una larga tradición y que tiene detrás una ciudad que está volcada con su equipo de balonmano. Era el momento de hacerlo a nivel familiar y a nivel de carrera. Acabo de volver a jugar, pero la verdad es que estoy bastante contento.
¿Cómo fue ese primer día que volvió a la pista?
Una mezcla grande de emociones. No creo que me ayudase mucho a poder estar del todo centrado en el partido, porque, pues eso, era el primero en casi nueve meses, un equipo nuevo, una afición nueva, por así decirlo... Pero tenía claro que lo importante era recuperarme bien, no pensar mucho más en la rodilla y también ganar, que al final es para lo que estamos ahí. No fue, digamos, a nivel de rendimiento un gran partido, pero sí que a nivel emocional volver a sentirme jugador, recibir el apoyo de la gente, de mis compañeros, y volver a entrar en la dinámica del equipo fue emocionante; ya digo, con una mezcla de emociones, de adrenalina, de emoción también por haber pasado un largo tiempo de recuperación... Un poquito de todo.
La Bundesliga es la mejor liga del mundo...
A nivel de infraestructura, a nivel de calidad de los equipos, de presupuesto, de seguimiento, creo que no hay comparación posible, pero ya no sólo con Asobal, sino con cualquiera. Un país donde encima les gusta el balonmano, llenan pabellones, pabellones mejor preparados seguramente y con más capacidad, y a los que va mucha gente. Los resultados hablan por sí solos. Aunque no te guste el balonmano, si ves partidos de la liga están emocionantes, tanto para bajar como para entrar en Champions. Este año el Magdeburgo ha sido muy, muy sólido, pero del segundo al quinto o sexto, hay pocos puntos de diferencia, equipos que luchan por estar en la Champions el año que viene.
"Quería implicarme en aprender alemán para saber qué pasa en el vestuario, en el partido, para desenvolverme en el supermercado..."
El alemán lo lleva bastante bien...
Bueno, bastante bien, no, porque al final es un idioma totalmente nuevo y muy complejo, pero para el tiempo que llevo aquí me desenvuelvo y no tengo ningún miedo a hacer entrevistas, aunque cometa seguramente fallos y no serán pocos, pero creo que es la mejor manera de aprender. Más o menos hice un poco la misma estrategia en Francia, aunque es cierto que el francés es un idioma mucho más parecido al nuestro. Tenía claro que era una de las cosas en las que me iba a implicar, ya no sólo para el futuro, sino para el presente, para entender qué es lo que ocurre en el partido, qué es lo que ocurre en el vestuario, poder defenderme en el supermercado, en cualquier sitio, pero además es un idioma que seguramente tenga posibilidades de aprovechar en el futuro.
¿Cuántos idiomas habla?
Catalán, castellano, inglés, francés y el alemán que ya estamos ahí.
¿A la fotografía sigue dándole?
La verdad es que menos. En octubre o noviembre estuve en Barcelona -tengo allí la cámara y ya me la tengo que traer- e hice algunas cosas con la familia que la verdad quedaron chulas, pero ahora mismo también con el teléfono que lo llevo más a mano es suficiente para guardar los momentos. Con el niño es mucho más difícil estar a todo, pero mi intención es traerme la cámara aquí y con un poquito más de pausa podré hacer algunas cosas más. Fuimos padres hace dos años y medio y estamos esperando una niña ahora y se nos va a complicar un poco más el tema de las fotos.
La cocina también le gusta. ¿Algún plato alemán ya?
En cuanto a la gastronomía creo que seguimos ganando por goleada.
Francia tiene nuevo seleccionador: Talant Dujshebaev...
Es una sorpresa, pero desde mi punto de vista entiendo también o creo que Francia necesitaba un cambio. Y pienso que los entrenadores españoles tienen muy buen reconocimiento tanto a nivel nacional como internacional. Estoy seguro de que Talant ha visto ahí una oportunidad con las armas que tiene Francia para poder competir contra todos y estar arriba. Entiendo que si los jugadores desde el principio ven que esa colaboración les va a ayudar puede ser peligroso. Para los demás no, pero para Francia creo que es una buena noticia. Vamos a ver cómo se va desarrollando todo. Nosotros, a intentar seguir creciendo con estos chicos, transmitirles lo que significa estar en la selección y obviamente poder seguir luchando como hemos hecho en los últimos años.