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Bautista crece en la hierba de Mallorca

Se medirá con Tsitsipas en la final antes de viajar a Wimbledon

Roberto Bautista golpea un drive
Roberto Bautista golpea un drive FOTO: MALLORCA CHAMPIONSHIPS MALLORCA CHAMPIONSHIPS

El Mallorca Championships, un ATP 250 que es el tercer torneo más importante que se disputa en nuestro país y el único que se juega en hierba, se ha convertido en la antesala perfecta para Wimbledon. Césped tan cuidado como en Londres y una temperatura y un clima que garantizan varias jornadas de trabajo sin problemas ante el tercer Grande del año. El título en la isla se lo jugarán el sábado (15:00) Stéfanos Tsitsipas y Roberto Bautista. El griego, número seis del mundo, se deshizo del francés Benjamín Bonzi (6-4 y 6-4) y el español, del suizo Antoine Bellier (7-6 y 6-2).

Bautista disputará la que será su segunda final en España después de jugar la del torneo de Valencia hace siete años. Tras superar a Medvedev en cuartos, los 1,98 y el saque del suizo Bellier, que había derrotado a Carreño y Delbonis, le generaron problemas en el primer set. Resuelta la primera manga en el desempate, en 79 minutos, su hijo volvió a aparecer en la pista central del Mallorca Country Club para celebrar el triunfo con su padre. Enfrente estará Tsitsipas, que no tuvo problemas para deshacerse de Bonzi y busca un título que le convierta en algo más que una amenaza para los favoritos en Wimbledon.

«Stéfano tiene un muy buen primer servicio y es peligroso también con la derecha. Tengo que restar muy bien, intentar buscarle el revés y jugar con intensidad y agresividad para tener opciones», afirma Bautista.

El castellonense levantó el primero de sus 10 títulos ATP Tour en Hertogenbosch en 2014, precisamente sobre hierba. En total ya son 40 partidos ganados sobre césped en los 57 que ha disputado. «Históricamente he conseguido buenos resultados y, por suerte, vuelvo a estar en una final», declaró Bautista, que en 2019 alcanzó las semifinales en Wimbledon e incluso fue capaz de arrebatar un set a Djokovic en la penúltima ronda.

Con 34 años, la temporada de Bautista ha ido de más a menos. Fue finalista en la ATP Cup, ganó el título en Doha, pero no superó la tercera ronda en Australia ni en ninguno de los Masters 1.000 que ha jugado. La hierba ha recuperado su versión más competitiva: hizo cuartos en Halle, finalista al menos en Mallorca y con Wimbledon a la vista.