Hacienda
Hacienda se lanza a por sociedades sospechosas, pisos turísticos, chiringuitos inmobiliarios, criptos y operaciones con Bizum o PayPal
Hacienda reforzará el control tributario sobre el comercio electrónico, la construcción, las socimis, los pisos turísticos o las empresas interpuestas
Hacienda pondrá en marcha un gran plan contra el fraude para evitar que se escape un cifra multimillonaria de las arcas públicas. La Agencia Tributaria redoblará el control tributario sobre actividades sospechosas en el comercio electrónico, el negocio digital, rentas y patrimonios ocultos, economía sumergida o en las actividades de construcción e inmobiliaria, que denomina "sectores económicos pujantes" con riesgos específicos". Así lo ha publicado el Boletín Oficial del Estado (BOE), que ha hecho oficial el plan de control tributario y aduanero con el que Hacienda pretende reforzar la investigación y el control de los casos más complejos, como la fiscalidad internacional o las grandes empresas.
Los inspectores de María Jesús Montero declararán la guerra al fraude fiscal procedente de de las sociedades con cifras de negocio elevadas y de las personas físicas con patrimonios relevantes, al tiempo que se reforzará el control y la prevención del fraude en todas las áreas de negocio del sector inmobiliario y de la construcción. Fuentes ministeriales han explicado que "en el ámbito del control extensivo se intensificarán las actuaciones realizadas por los equipos especializados en el control de actividades económicas, mientras las problemáticas más leves se seguirán abordando desde una perspectiva de prevención y fomento del cumplimiento voluntario".
Así, la inspección se centrará especialmente en empresas con ingresos elevados, personas físicas con patrimonios relevantes, el uso indebido de fórmulas societarias o sectores "pujantes" como el comercio electrónico o la actividad inmobiliaria y de construcción. Hacienda justifica la necesidad de vigilar "riesgos característicos" del sector inmobiliario como la deducción de los gastos financieros o la utilización abusiva de subcontratas, así como a la comercialización y arrendamiento de inmuebles.
En el ámbito de los arrendamientos se intensificarán las actuaciones dirigidas a verificar la correcta declaración de los rendimientos obtenidos, con especial atención a los alquileres gestionados a través de plataformas digitales y los operadores en el mercado del arrendamiento turístico a través de plataformas. También se prestará una especial atención al sector de la intermediación "para garantizar que el régimen de comisiones en las que se basa tenga un adecuado reflejo en las declaraciones tributarias". apuntan desde Hacienda.
También se pondrán en marcha planes de visitas sorpresa de comprobación formal para identificar arrendamientos de inmuebles residenciales para uso distinto del de vivienda no declarados o declarados como arrendamiento de vivienda. "Se trata de detectar artificios en el alquiler de pisos turísticos y arrendamientos de temporada. De igual forma, se continuará acentuando el control sobre las sociedades anónimas cotizadas de inversión inmobiliaria (Socimi), dado su régimen fiscal especial y su relevancia en el mercado inmobiliario, y se vigilará la correcta tributación de las ganancias patrimoniales derivadas de inmuebles obtenidas por no residentes".
Más allá de estos sectores, la inspección pondrá el foco en el uso de sociedades instrumentales para eludir el pago de impuestos, el fraude en la matriculación de vehículos en otros países o los grupos empresariales con ingresos "llamativamente" bajos.
La lucha contra la economía sumergida se centrará este año en vigilar establecimientos que no admiten pagos con tarjeta "al objeto de verificar el correcto cumplimiento de sus obligaciones tributarias" y contribuyentes con "discordancias" entre la renta declarada y el nivel de vida. Otro aspecto de interés son los nuevos modelos de negocio surgidos en redes sociales o el uso de cuentas en neobancos para ocultar rentas. En concreto, se buscará "la obtención de información con carácter mensual de los cobros con tarjeta, que permitirá mejorar el control de las posibles ocultaciones de actividades empresariales o profesionales y la obtención de información mensualizada de titularidades financieras y facilitará la detección temprana del uso de sociedades pantalla y otro tipo de entidades instrumentales utilizadas en el marco de las tramas de IVA".
También se analizarán cobros mensuales y todo tipo de cuentas financieras y tarjetas, lo que "potenciará la evaluación del riesgo recaudatorio y la investigación recaudatoria de flujos financieros, así como la adopción eficaz de medidas cautelares y de embargos de cuentas y de TPV", además de un control exhaustivo de las operaciones digitales, como las realizadas con Bizum o PayPal. También permitirá mejorar la lucha contra el fraude en fase ejecutiva, al ampliarse las capacidades de detección de posibles alzamientos de bienes y de hechos que lleven a plantear derivaciones de responsabilidad tributaria".
El área de aduanas centrará su actividad en el control de las operaciones de comercio electrónico y los impuestos de hidrocarburos, alcohol y tabaco, mientras que vigilancia aduanera apostará por el tráfico de cocaína y hachís y el blanqueo de capitales mediante neobancos.
Finalmente, Hacienda impulsará la realización de actuaciones de control sobre contribuyentes que, habiendo operado con monedas virtuales, no hayan declarado rentas o ganancias patrimoniales derivadas de su tenencia y transmisión. En este contexto, se intensificará la explotación de la información disponible, así como el análisis de perfiles de riesgo, mediante el uso de herramientas de trazabilidad en 'blockchain', con la finalidad de detectar contribuyentes con indicios de patrimonios no justificados o rentas no declaradas.