Cargando...

Derecho laboral

La Justicia lo confirma: hacer ejercicio estando de baja puede ser motivo de despido según el Estatuto

En relación a las causas que han motivado la incapacidad temporal, los tribunales establecen unas actividades que pueden influir en su decisión

deporte en grupo smartphone Difoosion

Cuando un trabajador se encuentra en situación de incapacidad temporal no queda liberado de todas sus obligaciones laborales. Aunque no tenga que acudir a su puesto de trabajo, sí debe cumplir con una serie de deberes vinculados a su proceso de recuperación. Entre ellos destacan seguir las indicaciones médicas, no realizar actividades que puedan perjudicar su estado de salud y mantener una conducta coherente con la causa de la baja. Este equilibrio entre protección y responsabilidad es clave dentro del sistema laboral. También implica que el trabajador debe estar disponible para los controles médicos establecidos.

Client Challenge

El contexto actual muestra además una evolución significativa del absentismo laboral en España. Tal y como esclarece la Encuesta de Población Activa, este fenómeno lleva más de una década creciendo de forma sostenida y afecta ya al 5,3% de los asalariados. Asimismo, en relación a ese porcentaje, la incapacidad temporal representa casi el 80% del total, lo que evidencia el peso que tienen las bajas médicas en el conjunto de ausencias laborales. Este incremento ha intensificado el control sobre estos procesos tanto por parte de las empresas como de las administraciones. Al mismo tiempo, ha generado un mayor debate sobre el equilibrio entre derechos y obligaciones.

Por otro lado, cabe destacar que el reglamento vigente establece que la incapacidad temporal puede prolongarse durante un máximo de 365 días. Sin embargo, también cuenta con la posibilidad de prórroga por otros 180 si existe previsión de recuperación. La gestión de estas situaciones está regulada por el Real Decreto 625/2014, que fija los mecanismos de control, seguimiento y emisión de partes médicos. Este marco busca garantizar tanto la protección del trabajador como evitar posibles abusos, lo que explica el creciente interés en delimitar qué conductas son compatibles con la baja. Además, establece procedimientos claros para la comunicación entre médico, empresa y trabajador.

¿Puedes hacer ejercicio durante una baja médica?

En este escenario, la Justicia ha ido perfilando un criterio claro sobre actividades como hacer ejercicio durante una baja médica. El elemento determinante no es la actividad en sí, sino su compatibilidad con el proceso de recuperación. Si una conducta contradice las indicaciones médicas, retrasa la curación o evidencia que el trabajador podría desempeñar su trabajo, puede considerarse una infracción grave. Esta interpretación se apoya en el Estatuto de los Trabajadores, especialmente en su artículo 54, que regula el despido disciplinario. De este modo, se refuerza el principio de responsabilidad durante la baja.

La importancia de la buena fe contractual

Este precepto recoge causas como la transgresión de la buena fe contractual o el abuso de confianza, conceptos clave en este tipo de situaciones. Cuando un trabajador realiza actividades incompatibles con su baja, la empresa puede entender que está actuando de forma desleal o incluso simulando una incapacidad. Los tribunales analizan cada caso concreto teniendo en cuenta factores como el tipo de lesión, la intensidad de la actividad realizada y las recomendaciones médicas. Así, no es lo mismo un ejercicio moderado compatible con la recuperación que una práctica deportiva exigente que la perjudique. Este análisis individualizado es fundamental para determinar la legalidad del despido.

¿Constituye un motivo suficiente de despido?

Por tanto, hacer ejercicio estando de baja no está prohibido de manera automática, pero sí puede convertirse en motivo de despido si vulnera las condiciones médicas o rompe la confianza con la empresa. En estos casos, el despido puede ser declarado procedente, lo que implica la pérdida del empleo sin derecho a indemnización. La clave reside en actuar conforme al proceso de recuperación y en mantener una conducta coherente con la situación médica, ya que cualquier desviación puede tener consecuencias laborales graves. En definitiva, cada decisión durante la baja puede tener un impacto directo en el futuro profesional del trabajador.