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Economía

El peligro económico en el conflicto de Irán se llama Estrecho de Ormuz, clave en el transporte de petróleo y gas

El estrecho de Ormuz en un punto estratégico del comercio y del petróleo. Por sus aguas se transporta cerca del 20% de la producción mundial de crudo y de gas

Irán tiene en sus manos la llave para impedir a petroleros y metaneros el paso por el estratégico Estrecho de Ormuz larazonAVN

El ataque a Irán abre una enorme incertidumbre sobre el futuro del mercado del petróleo, lo que puede motivar un gran aumento de la producción por parte de los países de la OPEP+, que ya especulaban con que iban a ser al menos de 137.000 barriles diarios más, pero ahora se quedaría ahora corta y ya se baraja que incluso podría triplicarse tras la reunión que mantendrán hoy los principales productores mundiales. Pero la efectividad de esta medida depende de Irán. ¿Por qué? Pues porque tiene el comodín del Estrecho de Ormuz. Su producción petrolera es de unos 3,3 millones de barriles por día (mbd) y representa poco más del 11% del total de los doce miembros de la OPEC y apenas el 3% del consumo mundial del petróleo. Sin embargo, Irán controla militarmente el Estrecho de Ormuz en su costa meridional, por el que pasa más del 20% del petróleo mundial, abarcando casi toda la producción de Irak, Kuwait y Emiratos Árabes, y dos tercios de la de Arabia Saudí. De momento, durante las primeras 24 horas, el tráfico se ha interrumpido, ya que los petroleros que estaban a punto de entrar en el estrecho han detenido su viaje para esperar acontecimientos.

Cada día transitan por este angosto paso un promedio de 144 buques, de los que casi un 40% son petroleros, un 17% buques portacontenedores –principalmente procedentes de China– y otro 13% graneleros –mercantes que transportan grandes volúmenes de carga seca no empaquetada, como minerales, carbón, granos y cemento–, según datos de la ONU de 2025. Asimismo, en torno a un 20% del comercio mundial de gas natural licuado fluye por allí, principalmente desde Catar y Emiratos Árabes hacia los mercados asiáticos

Durante años, las autoridades persas ha amenazado en varias ocasiones tanto a Israel como a Estados Unidos con bloquear el tránsito marítimo en respuesta a las sanciones impuestas por Washington por su programa nuclear, pero solo se hizo de forma parcial el 21 de junio de 2025 después de que la Administración Trump ordenara el bombardeo de Irán en el marco del conflicto entre Israel y el país persa.

Con esta amenaza de bloqueo del paso comercial, los analistas ya prevén que el mercado del petróleo verá cómo los precios iniciarán un significativo aumento, que podrían llegar hasta 100 dólares el barril, ya que Irán posee el 4,5% del bombeo global y el 11% de las reservas mundiales de crudo, que exporta hasta un 90% a China, por lo que las consecuencias negativas pueden ser globales. Aunque los países europeos no importan directamente petróleo iraní, el impacto indirecto sí puede ser grave, ya que al verse afectada la capacidad de producción y transporte se reduciría la oferta del mercado, lo que podría dispara el precio del crudo hasta esos 100 dólares, un incremento de más del 37% respecto al precio de cierre del viernes, de 72,48 dólares el barril de Brent, de referencia en Europa.

Una situación que nos retrotraería a otros momentos de máxima tensión geopolítica, como en 2022 con la invasión de Ucrania por parte de Rusia, así como entre 2011 y 2014 por otros conflictos en Oriente Medio, y en 2008, coincidiendo con el estallido de la burbuja inmobiliaria. El precio máximo del barril de Brent se situó en los 146,08 dólares el 3 de julio de 2008.

Al cierre de esta edición y según el Organismo Británico de Comercio Marítimo (Ukmto), las autoridades iraníes confirmaron que el Estrecho de Ormuz tenía el paso «oficialmente abierto», pero numerosos buques que intentaban pasar aseguraron que el paso estaba cerrado. Según la legislación internacional, los países en conflicto y sus fuerzas militares pueden declarar unilateralmente zonas de exclusión marítima para reducir los riesgos, «pero no pueden impedir la navegación mercante neutral, y los navíos siguen siendo libres para transitar en las aguas internacionales», sostuvo Umkto, que insistió en que se mantengan las mayores medidas de seguridad, ya que se reportaban ya movimientos militares en la línea del estrecho.

Al margen de las duras implicaciones energéticas para España, la exposición comercial española en Irán es mínima, con unas exportaciones en 2025 de apenas 122 millones de euros, con una caída del el 36% en el último año y que suponen solo un 0,03% del importe total en ventas al exterior, según datos de la Secretaría de Estado de Comercio. Destacan las partidas de 20,3 millones en medicamentos y la de 17,2 millones en válvulas y grifería, seguidas de 10,5 millones en abonos químicos y 9,7 millones en papel de fumar. De Irán se importaron bienes el año pasado por 123,1 millones, un 30 % más, con un saldo deficitario de 1,3 millones.