IPC

El precio de los combustibles domésticos se dispara un 30% en un mes pese al plan anticrisis del Gobierno

El precio del gasóleo se dispara un 20,1% y el de la gasolina, un 8,1%.

Economía.- El litro de diésel supera los dos euros en el 6% de los surtidores de las grandes cadenas, según OCU
SurtidorEuropa Press

La guerra en Irán ha provocado que el precio del petróleo se haya disparado en las últimas semanas, llegando a superar el barril de Brent -de referencia en Europa- los 114 dólares, aunque hoy cotiza por debajo de los 100 dólares, aunque muy lejos de los 72 dólares previos al conflicto. Esto ha provocado que el precio de los combustibles se haya disparado un 30% -correspondiente a gasóleo, fueloil, petróleo lampante y otros combustibles líquidos para uso doméstico-, mientras que el precio del gasóleo creció un 20,1% en marzo y el de la gasolina, un 8,1%

Así lo ha constatado el Instituto Nacional de Estadística (INE), que recuerda que el impacto de este incremento no incide solo en el transporte público, privado o personal, sino que extiende el golpe al bolsillo de los hogares también por los gastos de contrato, alquiler, lectura de contadores y repartidores de consumo de la vivienda principal y combustibles líquidos para iluminación.

Con el fuerte incremento de marzo se rompe una racha de tres meses a la baja, caída que en febrero fue del 4,7%, después de la gasolina terminara el mes pasado con más de un año de descensos de su precio con respecto al año anterior, al subir un 4,8%. En términos interanuales, el gasóleo disparó su precio un 17,9% en marzo respecto a igual mes de 2025, mientras que la gasolina se encareció un 4,8% y los combustibles líquidos, un 22,9%. Este incremento de los carburantes, junto al comportamiento de la electricidad y el encarecimiento del vestido y el calzado por la llegada de la temporada primavera-verano, elevó la inflación interanual de España hasta el 3,4% en marzo, tasa 1,1 puntos superior a la de febrero y la más elevada desde junio de 2024.

Y el tobogán de precios se ha extendido al resto de energías. La electricidad también subió un 4,3% en comparación con 2025 arrastrada por el mercado libre, puesto que la tarifa regulada PVPC suma ya cinco meses con precios más bajos que los del año anterior. Con ello, la electricidad no experimenta una bajada en el IPC desde febrero de 2024. Sin embargo, a pesar de la guerra en Irán, el precio de la luz bajó un 1,9% en comparación con febrero, con lo que suma ya dos meses de descensos tras bajar también un 2,4% ese mes. En cuanto al precio del gas natural, este siguió a la baja en marzo con un descenso del 5,8%, el tercero consecutivo tras bajar un 2,3% en febrero y enero. En términos mensuales descendió un 3,4% tras ascender un 0,1% en febrero.

Este golpe al bolsillo de hogares, empresas y autónomos se ha producido pese al plan anticrisis aprobado por el Gobierno, centrado en rebajas fiscales a combustibles y gasolinas, para aliviar los bolsillos de ciudadanos y empresas, pero que no ha conseguido el efecto esperado, aunque las medidas sólo ha influido en la última semana del mes. Port ello, el Ministerio de Economía defiende que el plan de respuesta del Gobierno "está diseñado para que el shock externo de la guerra no se traslade de forma permanente ni a la inflación ni al poder adquisitivo. Los efectos de las medidas fiscales sobre los carburantes ya se están notando en los surtidores de nuestro país, aunque las cotizaciones internacionales siguen presionando al alza. Las medidas puestas en marcha tendrán un efecto de moderación en la inflación durante los próximos meses".

No lo tienen tan claro los sindicatos. CCOO considera que las medidas fiscales adoptadas no han conseguido contener el impacto del encarecimiento de los combustibles en las familias, lo que está deteriorando el poder adquisitivo de la ciudadanía. El sindicato advierte de que esta subida de los precios energéticos se está trasladando de manera directa a la economía familiar, afectando especialmente a los productos básicos. "Las medidas fiscales adoptadas por el Gobierno no han conseguido paliar el incremento de los combustibles, arrastrando al resto de productos de la cesta de la compra", ha indicado CC OO, que insiste en la necesidad "de establecer medidas de control de precios que garanticen que los costes no se repercuten en la ciudadanía, manteniendo los márgenes de beneficios de las empresas".

Por su parte, el secretario general del sindicato USO, Joaquín Pérez, considera que es necesario un mayor control de las medidas aprobadas. "Siempre vamos a lo fácil, a la rebaja de impuestos, que no es en sí mala. De hecho, desde USO defendemos una rebaja de tipos de IVA para productos básicos. Pero falta ese control previo y posterior de los precios, para que la bajada no se convierta en más beneficios y márgenes empresariales".