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Incapacidad laboral

Sebastián Ramírez, abogado laboralista: "La fibromialgia es una enfermedad que da derecho a incapacidad permanente"

El profesional del derecho laboral explica que esta patología cuenta con "dolor constante, cansancio extremo y síntomas que muchas veces imposibilidad de trabajar"

Sebastián Ramírez, abogado: "Si no avisas de la baja médica a tu empresa, te pueden despedir"
Sebastián Ramírez, abogado laboralista: "La fibromialgia es una enfermedad que da derecho a incapacidad permanente"Montaje propio | Getty

En España, en pleno 2026, más de 1.050.000 trabajadores se encuentran de baja por incapacidad permanente. Se trata de una situación cada vez más relevante en el sistema de protección social, en la que la Seguridad Social reconoce que determinadas enfermedades impiden a una persona desarrollar su actividad laboral de forma total o parcial. Aunque cada caso se analiza de manera individual, existen patrones claros sobre las patologías que con mayor frecuencia dan lugar al reconocimiento de una pensión, siempre en función del grado de limitación funcional que generan.

Entre las enfermedades más habituales que desembocan en una incapacidad permanente destacan los problemas musculoesqueléticos como hernias discales, artrosis o lumbalgias crónicas, los trastornos de salud mental como la depresión grave o el trastorno bipolar, y enfermedades neurológicas como el Parkinson, la esclerosis múltiple o las secuelas de un ictus. También son frecuentes las patologías cardiovasculares como infartos o insuficiencia cardíaca, así como enfermedades oncológicas, respiratorias crónicas como la EPOC, autoinmunes como el lupus o la enfermedad de Crohn, y déficits sensoriales severos como la pérdida de visión o audición.

Sin embargo, el reconocimiento de una incapacidad permanente no depende únicamente del diagnóstico médico, sino del impacto real que la enfermedad tiene sobre la capacidad de trabajar. En este proceso resulta clave el profesiograma, que define las funciones y exigencias del puesto, ya que permite comparar esas tareas con las limitaciones del trabajador. Junto a ello, la acreditación médica mediante informes y pruebas clínicas es determinante para que el Instituto Nacional de la Seguridad Social valore si existe incapacidad para la actividad laboral habitual o para cualquier trabajo. Al mismo tiempo, muchas enfermedades que pueden concede este derecho son desestimadas a nivel general.

La fibromialgia da derecho a incapacidad permanente

Sebastián Ramírez, abogado laboralista conocido en redes sociales bajo el pseudónimo de "Leyes con Sebas" por sus vídeos de carácter divulgativo sobre el mercado de trabajo, expone la realidad detrás de una patología cada vez más frecuente entre los trabajadores. "La fibromialgia es una enfermedad que da derecho a la pensión por incapacidad permanente", comienza explicando el profesional del derecho en una de sus últimas publicaciones, que acumula miles de visualizaciones. En muchos casos, la mayoría del sector laboral no es consciente de todas las dolencias que pueden ser motivo de incapacidad.

"Es que la fibromialgia es una enfermedad que está en la sociedad, que mucha gente sufre, pero de la cual se habla y muy poco que te incapacita para ir a trabajar", comenta. De esta manera, su nivel de afectación es mayor a lo que muchos pudieran pensar. "Como abogado lo veo, trabajadores que realmente se levantan de la cama y no pueden, no tienen fuerzas para ir a su puesto de trabajo ya que sufren de diversas dolencias y es por ello que la pensión de incapacidad esta pensada para esas personas", agrega.

En este contexto, el experto recalca que no se puede conceder únicamente por padecer dicha enfermedad, pero sí es un indicio que podría desembocar en la concesión. "No se concede por tener el diagnóstico sin más, pero cuando está bien acreditada y limita de verdad, puede tener una relevancia legal muy importante", concluye. Por ende, la clave reside en cómo se amoldan tus impedimentos al puesto que desempeñas, las tareas del día a día y tu jornada laboral. En un caso donde todos estos factores coincidan, la aprobación del derecho podría ser clara.

¿Cuáles son los síntomas más habituales de esta enfermedad?

En la práctica, se trata de una enfermedad crónica caracterizada por dolor musculoesquelético generalizado y persistente, acompañado con frecuencia de fatiga intensa que no mejora con el descanso. A estos síntomas pueden sumarse alteraciones del sueño, rigidez, cefaleas y la denominada "niebla mental", que afecta a la concentración, la memoria y la capacidad de atención. En el entorno laboral, esta combinación puede limitar tanto el esfuerzo físico como el rendimiento cognitivo y la capacidad de mantener una actividad continuada, lo que en algunos casos puede traducirse en dificultades para el desempeño del puesto.